El sector militar de la sociedad

La nación argentina necesita urgente reconstruir su sistema militar a través de la generación de Fuerzas Armadas modernas.

El general Benjamín Rattembach tituló “El sector militar de la sociedad” a su trabajo sociológico más conocido, para destacar el lugar que ocupan las Fuerzas Armadas dentro de la sociedad argentina.

Este militar, quien 1984 elaboró “el informe Rattembach” –donde evaluó el desempeño de las tropas argentinas durante la Guerra de Malvinas– considera que, por sus funciones, las Fuerzas Armadas y de Seguridad se convierten en grupos sociales que se diferencian del resto de la comunidad porque “portan armas, usan uniforme, conviven en grandes masas (cuarteles, buques, bases, etcétera), utilizan ciertas pautas de conducta común, alternan permanentemente entre sí y adquieren por su formación conciencia de pertenecer a una misma agrupación cumpliendo todos la misma función”.

A partir de 1983, al reimplantarse el Estado de derecho en la Argentina, los gobiernos de la democracia tuvieron la necesidad de encuadrar a las Fuerzas Armadas en el rol que les asignaba la Constitución Nacional con el fin de alejar, en esos años de incertidumbre, cualquier fantasma de alteración del orden constitucional.

Pero, además, los gobiernos mencionados decidieron adoptar otras medidas extremas para desarticular el poder militar imperante como fue su debilitamiento a través de la drástica baja de presupuesto militar que consistió en cierre de cuarteles, regimientos y bases militares, abrupta caída de salarios, desarme y desmantelamiento de la industria militar.

A todo esto se le sumó un fuerte desgaste social de la imagen de esas instituciones generada con el inicio de los juicios a los represores de la última dictadura y el apotegma planteado a la sociedad: ¿para que sirven las Fuerzas Armadas?

Lo cierto es que aquel patético cuadro lentamente fue desapareciendo de la escena política del país. Las Fuerzas Armadas quedaron encuadradas en lo establecido en la Constitución Nacional, pero los gobiernos de la democracia, temerosos de perder su electorado, continuaron aplicando aquella política anti militar, que derivó en la obsolescencia de los vetustos pertrechos militares y, lo que es peor, el desaliento y falta de motivación de los soldados argentinos.

Cuadro preocupante

La nación argentina necesita urgente reconstruir su sistema militar a través de la generación de Fuerzas Armadas modernas, con presupuesto adecuado para la defensa del extenso territorio nacional (octavo lugar en el mundo en cuanto a su tamaño) y de los mares, el espacio aéreo y el ciberespacio.

Además, debe contar con el aporte de la inteligencia militar profesional en la lucha contra el crimen organizado, venta de armas, narcotráfico y lavado de dinero. También la industria militar debe motorizarse como generadora de la economía nacional, dando empleo y vida a pueblos enteros que desaparecieron junto al desmantelamiento de las Fuerzas Armadas.

Por otro lado, también resulta preocupante el desequilibrio militar que existe en Sudamérica porque el principal socio y vecino de la Argentina, Brasil, ocupa el puesto número 15 en potencia militar mundial y es uno de los mayores exportadores de armas ligeras de todo el planeta, según la Small Arms Survey.

Además existen otros datos reveladores de la realidad Argentina, a través del Banco Mundial en relación con el gasto militar de la región: Colombia destina el 3,38% de su producto interno bruto (PIB) al gasto militar; seguido por Ecuador (2,7%) y Chile (1,9%). Bolivia el 1,62%, y Venezuela 1,156% y Argentina ocupa en este rubro el 0,87% de su PIB.

Hasta el presente, el gobierno del presidente Mauricio Macri no ha dado señales de mejoras en la política de defensa nacional. No obstante el primer paso por dar es reconciliar a las Fuerzas Armadas con la sociedad argentina, generando confianza y destacando el rol que desempeñan en la vida democrática del país.

Uno de los grandes políticos argentinos, Ramón J Cárcano, hablando ante oficiales que realizaban maniobras militares en Córdoba en 1925, les expresó: “Me apresuro en nombre del gobierno y el pueblo de mi provincia, a saludaros con la divisa de todas las naciones: ‘¡Viva la paz!’. Sois un ejército de paz, porque sólo para asegurarla aprendéis la guerra. En el Estado Argentino, el ejército se prepara para afrontar la guerra engrandeciendo al país por los trabajos de la paz. Las industrias de la paz son las industrias de la guerra, la especialidad militar se desarrolla dentro de la universalidad de la actividad social, el pueblo está en su ejército y el ejército está en su pueblo, libres e iguales, todos somos soldados de la misma democracia”.

*Doctor en Derecho, docente de la Universidad Blas Pascal. f

Fuente:http://www.lavoz.com.ar/opinion/el-sector-militar-de-la-sociedad