En contramano con Macri, el Conicet dice no al voto electrónico

Según un informe del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), solicitado por el Ministerio del Interior recomendó no implementar el sistema de voto electrónico en el país ni en corto y mediano plazo. En el informe sintetiza que a través de estudios realizados el proceso puede ser vulnerable o poco confiable, ya está medido por una computadora.

El Gobierno quiere implementar la votación electrónica en el país.

Un informe del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) solicitado por el Ministerio del Interior recomienda “no implementar” el sistema de voto electrónico en nuestro país, al menos “en el corto ni mediano plazo”, y con ello le da la espalda a la reforma del Gobierno de la Nación en cuanto a la reforma en la que impulsan el voto electrónico. “Se recomienda no avanzar en el corto ni mediano plazo con la implementación de un sistema electrónico para la etapa de emisión de voto”, sintetiza el informe en su página 45.
“Existen resultados teóricos donde se demuestra la imposibilidad de satisfacer simultáneamente tres de los atributos requeridos para el sistema (secreto, auditabilidad e integridad)” y “esto genera un compromiso entre estos atributos, que se vuelve crítico durante la fase de emisión de voto si esta fase está mediada por una computadora”, se expresa en una parte del estudio realizado.
El análisis del Conicet sugiere “fomentar el desarrollo de recursos humanos y capacidades técnicas, e iniciar un plan de investigación que pueda aportar evidencia teórica y empírica de que los riesgos de este sistema puedan ser controlados… Los factores de complejidad y confianza (…) implican esfuerzo y programas a largo plazo, dado que deben fortalecerse capacidades y lograrse niveles de madurez que permitan desarrollar sistemas con la calidad necesaria particularmente, en lo referido a aspectos de seguridad e integridad”, añade el Conicet.
Desde el Ministerio del Interior, sin embargo, aclararon que “no hubo ningún convenio firmado entre el Ministerio y el Conicet para hacer ese informe”, sino que se trataron de conversaciones informales con el organismo porque “elige sus autoridades por voto electrónico por Internet y queríamos conocer el sistema”.
Tras el cierre del escrutinio luego de las últimas elecciones legislativas, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, manifestó: “Esperamos que esta sea la última elección con boletas de papel”.
Voto electrónico en el mundo: 
De 295 países en el mundo, sólo 7 implementaron en sus jurisdicciones el voto electrónico, 19 países estudian implementarlo y 5 países prohibieron su implementación. Sólo 7 países en el mundo implementaron el voto electrónico. Dos países europeos, Bégica y Estonia, 3 países de América, Brasil, EEUU y Venezuela, y dos países de Asia, India y Filipinas.
Algunos países, como Brasil, India, Venezuela o EE.UU., utilizan máquinas de Grabación Electrónica Directa (DRE por sus siglas en inglés), que recogen y cuentan los votos en una sola máquina. En este método, la papeleta es una pantalla, y el votante introduce su opción política a través de sistemas en su totalidad tecnológicos.
Tras ejercer su derecho, el ciudadano recoge un recibo de voto y es la propia máquina la que se encarga de realizar el recuento una vez concluida la jornada. En 2004, el 28,9% de los votantes registrados en los EE.UU. usaron algún tipo DRE.
Hay otros sistemas que mezclan medios digitales y analógicos. En el llamado “voto electrónico en papel”, el ciudadano marca su elección en una papeleta. Después, un sistema de escaneo óptico o de tabulación electrónica se encarga de registrar el voto y contarlo para el cómputo total.
A parte de los sistemas de escaneo óptico, dentro de este método también se incluyen votaciones mediante máquinas de votar o tarjetas perforadas. Más tarde, también se incorporó la votación con lápiz óptico.
Éxitos y fracasos: 
El principal problema y el origen de cualquier resquicio de desconfianza radican en la fiabilidad del sistema. Muchos consideran más seguro depositar el voto en una urna que depender de una máquina para que recoja y recuente las papeletas. La experiencia, sin embargo permite mejorar un sistema que puede ayudar a agilizar los recuentos.
El voto electrónico se probó en España en las elecciones del 2004. En esa ocasión, tres mesas electorales realizaron una prueba de voto electrónico remoto. En 2005, con ocasión del referéndum planteado para aprobar o rechazar la Constitución Europea, el test se realizó por medio de Internet, aunque no tuvo validez alguna. También se probó la automatización de las tareas más importantes de las Mesas Electorales en varios comicios desde 2008 hasta 2011. Las pruebas no fueron demasiado exitosas y la participación en dichos testeos fue escasa
En el caso de Holanda, desde 1965 la legislación electoral permitió el voto electrónico. En 2006, sin embargo, un equipo de especialistas desveló fallos graves de seguridad en los sistemas de votación. Ese informe conllevó que, en 2008, el Gobierno volviera oficialmente al voto en papel.
Otros países, como el Reino Unido, parecen haber cerrado las puertas al voto electrónico. Entre 2002 y 2007, el país llevó a cabo cerca de 30 pruebas piloto, pero la Comisión Electoral declaró que no había suficientes garantías para continuar implantando esta tecnología. La idea, pues, quedó desestimada por completo.