Imputan a un productor por la muerte de la nena que comió una mandarina con agrotóxicos

La justicia correntina imputó por homicidio culposo al capataz de la quinta citrícola donde en septiembre murió una niña tras comer una mandarina que había sido pulverizada con un agrotóxico de uso restringido, en la localidad de Mburucuyá.

El pasado 9 de septiembre, una niña de 12 años pagó con su vida las consecuencias del uso indiscriminado de agrotóxicos que caracteriza el sistema de agroproducción de nuestro país. En la localidad de Mburucuyá, Corrientes, Rocío comió una mandarina que había sido pulverizada con Furadán, un producto de uso restringido que se utilizó de manera “imprudente“, según indicó el fiscal de la causa, Osvaldo Ojeda.

Faustino Mendoza, responsable de la quinta citrícola por donde la niña pasó junto a su primito Damián (quien logró salvarse gracias a la internación en el hospital pediátrico “Juan Pablo II”), fue imputado y citado a indagatoria para mediados de noviembre. 

El agrotóxico fue hallado en las manos y en la boca de la víctima, según corroboró la fiscalía tras la autopsia de la niña. Ojeda explicó a medios locales que el Furadán “no es un producto prohibido, sino de uso restringido, lo que cambia mucho la situación”. “El uso imprudente del producto es lo que genera este resultado, y a partir de eso estamos trabajando. De allí que la imputación sea por homicidio culposo, lo que no quiere decir que en el transcurso de la investigación se pueda cambiar la calificación legal”.

No es un caso aislado

Es necesario tener conocimiento de que en Corrientes no es la primera vez que sucede un hecho de estas características. En septiembre mismo, la Cámara Criminal de Corrientes Capital había procesado al productor (Oscar Candussi) imputado por homicidio culposo con uso de agrotóxicos por la muerte de un niño de 4 años, José Carlos Rivero, oriundo de Lavalle.

Después de pelear por su vida en el Hospital Garrahan, este niño murió en diciembre de 2012, envenenado por un organofosforado, una sustancia compatible con el tipo de agrotóxicos que se usan en las tomateras.

Por otra parte, el primer juicio por homicidio por intoxicación con agrotóxicos en nuestro país tuvo lugar en diciembre de 2016, con una decisión en favor del agronegocio por parte del Tribunal Oral Penal de la ciudad de Goya que absolvió a Ricardo Nicolás Prieto, el horticultor responsable por la muerte de Santiago Nicolás Arévalo, un niño de 4 años que murió tras intoxicarse a causa del plaguicida Endosulfán en 2011.

Esto tampoco es una problemática que afecta solo a los pueblos fumigados y a los niños de escuelas fumigadas. Lo alarmante es que a esta altura son innumerables los estudios (incluyendo al SENASA) que ya demostraron que las frutas y verduras comercializadas en nuestro país contienen residuos de agroquímicos.

Por Matilde Moyano

Fuente:http://www.elfederal.com.ar/imputan-a-un-productor-por-la-muerte-de-la-nena-que-comio-una-mandarina-con-agrotoxicos/