Macri y los gobernadores enfrentados en una pelea millonaria

Macri y los gobernadores enfrentados en una pelea millonaria

El ministro Nicolás Dujovne presenta en el Congreso el Presupuesto 2018. Foto Diego Díaz

El Presupuesto se presentó ayer para cumplir los plazos legales. Pero el Gobierno no dará por el momento un paso para aprobarlo. Esperarán a diciembre. En medio se abre un período de dura negociación con los gobernadores donde se pondrán sobre la mesa cientos de miles de millones de pesos. Por primera vez, Mauricio Macri cree que tiene en la mano cartas de peso en este truco de poder y dinero.

El proyecto de Presupuesto debía entrar al Congreso ahora, como estipula la ley. Por eso lo llevó Nicolás Dujovne ayer al Congreso. Pero la intención de la Casa Rosada es que se vote con la nueva composición del Congreso, después del 10 de diciembre, cuando tendrían más legisladores propios. Diputados de la oposición ya reconocen la jugada: “No quieren votar ahora, sólo se podría avanzar un poco con las discusiones en comisión, para que sí se pueda aprobar todo en la segunda quincena de diciembre”, dice uno de los diputados opositores que lidera esta discusión.

Para la Casa Rosada, el Presupuesto es parte de un paquete más amplio, que abarca reforma impositiva, blanqueo laboral, impuesto al cheque. Para los gobernadores, además hay que sumar el fondo del conurbano, los pagos de la ANSeS a las cajas previsionales provinciales, la promoción de las regiones más deficitarias, la colocación de deuda, y pagos pendientes de la Nación.

¿Cuándo arrancará ese minué? No ahora, sino el día después de las elecciones de octubre. “Es que las PASO ya fueron una señal importante de cómo se están reacomodando las cartas, y en octubre se verá todo más claramente, porque tendremos aún más votos”, se ufanan en la Casa Rosada. Dicen que incluso algunos gobernadores ya entendieron ese nuevo marco y que llamaron para empezar a negociar. Habrá que verlo.

Una carta fuerte a la que apuesta en este tironeo Macri es el Fondo del Conurbano. Hace un año ya María Eugenia Vidal fue a la Corte Suprema reclamando que se elimine el tope que limita lo que cobra Buenos Aires. Los demás gobernadores ven con temor que su colega bonaerense podría quedarse con $50.000 millones anuales que hoy se reparten entre todos. “Así no podremos pagar ni los sueldos”, ya empezaron a plantear.

Hay quienes dijeron que la Corte podría sacar un fallo antes de las elecciones. Tal vez una cautelar, como planteó también Vidal en su reclamo: que no se resuelva el fondo de la cuestión pero que ya le redireccionen parte de los fondos. “No será así”, dicen fuentes del máximo tribunal. “Es que hemos citado a todas las provincias para que vengan a exponer su punto de vista, y no llegamos a recibir todos antes de fine de octubre”, añaden.

En la Casa Rosada se esperanzan en un fallo para mediados de noviembre. Los gobernadores, con Juan Manuel Urtubey a la cabeza, pidieron una audiencia a Ricardo Lorenzetti para plantear su preocupación: no obtuvieron aún respuesta. “Es difícil que los jueces de la Corte se peleen con todos los gobernadores a la vez”, se esperanzan los mandatarios.

Más allá del resultado final de la puja, Macri ahí tiene una carta de peso para negociar: el fallo saldría a favor de Vidal. Con esa base podrían discutir de qué manera se aplica. Y así plantear el resto de la agenda.

Los gobernadores movieron ya sus fichas en ese juego, y dijeron que entonces impulsarán con sus legisladores un cambio en la proporción en que se reparte la recaudación del impuesto al cheque. Hoy el 70% va al Tesoro nacional y el resto se coparticipa. Lo que se discute son más de $ 150.000 millones anuales. El impuesto vence a fin año y debe ser renovado por ley. Ayer Macri respondió con una movida política: mandó el proyecto de prórroga al Congreso, por dos año. Pero puso que el 70% que iba al Tesoro ahora estará destinado a la ANSeS. En otras palabras, que si quieren cambiar la proporción del reparto ya no le estarán sacando el dinero a él, sino a los jubilados. Hubo sonrisas satisfechas en el Gobierno por la respuesta que encontraron. Habrá que ver con qué les contestan, no?.

En medio aparecerá otro tema en la mesa: la reforma impositiva. “No podemos discutir coparticipación si después nos cambian la recaudación modificando los impuestos”, dice el ministro de Economía de una provincia opositora. En la Casa Rosada están de acuerdo, y enviarán el proyecto de ley al Congreso justo después de las elecciones.

“No importa si se discute todo o no, si sale todo ahora o sólo parcialmente, pero queremos que sea parte de toda esta negociación”, dicen a metros del despacho del Presidente. No quieren dar precisiones sobre el proyecto, que están terminando de reescribir otra vez en estas horas.

No será el único punto que incluyan en la discusión. También después de las elecciones mandarán al Congreso el proyecto de blanqueo laboral. O sea la posibilidad de que los empleadores que tienen trabajadores en negro los regularicen sin costo. Y con menores aportes para los de sueldos más bajos (¿se podría compensar con la eliminación de los topes de aportes a los salarios más altos?). Pero eso tampoco será gratuito para las provincias en este tironeo. “Es que nosotros sacrificaremos ingresos para promover el empleo, entonces que los gobernadores cedan algo en ingresos brutos”, decía anoche un altísimo funcionario nacional. ¿Lo lograrán?

Claro que a la hora de poner cosas sobre la mesa, los gobernadores también tienen su agenda. Santa Fe, por caso, pretende que Nación defina de una vez si le va a pagar la deuda por el el 15% que le retenía por jubilación, juicio que ganó en la Corte. Son $ 40.000 millones, dicen. “Eso debería tener una partida específica en el Presupuesto”, precisan en el gobierno de Miguel Lifschitz.

Un peronista de buen diálogo con el Gobierno, Juan Manuel Urtubey, quiere que haya alícuotas impositivas diferenciadas para las provincias del norte. ¿Será por eso que en la presentación del Presupuesto ayer se destacó cuánto se destinaría a obras específicas para esa región a través del Plan Belgrano?

¿Otros temas que las provincias quieren llevar a esta discusión? Los topes a la colocación de deuda externa, aunque eso ya está incluido en la ley de Responsabilidad Fiscal que acordaron con Nación y que fue al Congreso junto con el Presupuesto. ¿Qué les contestará el equipo Macri? Que a fin de año también se vence la prórroga del Pacto Fiscal del año 93. Si éste volviera a regir, Ingresos Brutos tendría una alícuota máxima del 3% y muchos rubros quedarían exentos. Sería la quiebra para casi todos los gobernadores, inclusive Vidal, reconocen en La Plata. “Es otra buena carta que tenemos para poner en la mesa”, vuelven a ufanarse en la Casa Rosada.

“Pero nosotros podemos avanzar con el tema subsidios, porque Buenos Aires recibe más dinero por subsidios a los servicios públicos que lo que pierde por el Fondo del Conurbano”, retrucan desde Córdoba. Como se ve, el mapa es complejo.

¿Cómo destrabarlo? El Gobierno quiere sentar a gobernadores, diputados y senadores todos a una misma mesa de negociación, después de las elecciones, y discutir toda la agenda a la vez. Y votar todo junto en diciembre. El Presupuesto estará dentro de ese mega paquete. Ayer se dio el primer paso. De acá al 22 de octubre sólo serán tanteos. De esa fecha al 10 de diciembre, balacera en todas las direcciones. Son tantos los millones en juego que no habrá piedad para nadie.

Fuente:https://www.clarin.com/politica/macri-gobernadores-enfrentados-pelea-millonaria_0_B1lDG1qqW.html