El candidato de la ultraderecha a la Cancillería reclama el derecho a sentirse orgulloso de los soldados alemanes en la II Guerra Mundial

 El ultraderechista alemán Alexander Gauland, vicepresidente y candidato a la Cancillería del partido Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones del próximo día 24, ha vuelto a situarse en el centro de la polémica al reclamar en un acto electoral el derecho del pueblo alemán a revaluar el pasado y sentir orgullo por las hazañas del ejército nazi.

“Si los franceses tienen el derecho a estar orgullosos de su emperador (Napoleón), los británicos de (el almirante) Nelson y de (el primer ministro Winston) Churchill, nosotros debemos tener también el derecho a estar orgullosos de la actuación de los soldados alemanes durante la II Guerra Mundial”, dijo Gauland en un mitin electoral el pasado día 2 de septiembre en Turingia.
Sus palabras, recogidas en un vídeo que empezó a circular el jueves por la noche provocando un reguero de condenas, Gauland sostiene que “ningún pueblo ha sido tan expuesto por un pasado falso como el alemán” por lo que reclamó el derecho a “revaluar los actos de los soldados alemanes en las dos guerras”.
Respecto al periodo del nacionalsocialismo, de 1933 a 1945, el candidato de AfD vino a decir que no hay que “respetar esos doce años pues ya no tienen nada que ver con nuestra identidad. Por esa razón tenemos el derecho a recuperar nuestro pasado y nuestro país”.
El jefe del grupo parlamentario del Partido Socialdemócrata (SPD), Thomas Oppermann, calificó a Gauland de “militarista de la ultraderecha” y afirmó que “no puede imaginar como alguien puede estar orgulloso, ni siquiera parcialmente, de la muerte de millones de personas, de crímenes bárbaros y de la destrucción de Europa”. La relación de condenas es larga y todas en la misma dirección.
Gauland, de 73 años, concurre a las elecciones en una candidatura bicéfala con Alice Weidel, también en el centro del huracán por desvelarse que la líder del partido antimigración y xenófobo emplea para el trabajo doméstico -y en negro- a una demandante de asilo siria.

Ambos están acostumbrados a la polémica y hasta parecen recurren a ella como parte de una estrategia electoral que, según los sondeos, no sólo le aseguran la entrada por vez primera en el Bundestag, sino que lo harán como el tercer partido mas votado. Las previsiones le sitúan en la horquilla de entre el 10 y el 11%.
Gauland está siendo actualmente investigado por la Fiscalía de la ciudad de Mühhausen (oeste) por un presunto delito de incitación al odio. La razón es una declaración en la que abogaba por “eliminar” a la secretaria de Estado de Migración, Aylan Özoguz, de origen turco. Utilizó el término “entsorgen”, aplicado en Alemania a la eliminación de basura.
Su compañera, entre tanto, ha recurrido a sus abogados para tratar de impedir la difusión de un presunto correo, en el que califica de “cerdos” a los miembros del Gobierno de Angela Merkel y alude en términos racistas a árabes y gitanos.
En el texto, filtrado por la edición dominical del diario ‘Die Welt’, data de 2013, Weidel refiere presuntamente a los miembros del gabinete Merkel como “cerdos” y “marionetas de las potencias vencedoras”, alusión que remite a los aliados que en 1945 derrotaron al Tercer Reich de Adolf Hitler.
Asimismo, sostiene que Alemania va a verse “inundada por pueblos de culturas extrañas como árabes y gitanos”, lo que llevará una la “sistemática destrucción de la sociedad burguesa”, todo ello impulsado por los “enemigos de la Constitución que nos gobiernan”.