El día que López Murphy acusó a Esteban Bullrich de robarle una elección

El exministro de Economía y el actual precandidato a senador de Cambiemos fundaron el partido RECREAR, pero el primero denunció que el dirigente PRO le robó el sello mediante comicios internos con fraude para entregarle en bandeja la estructura a Macri. Urnas truchas y firmas falsificadas. La insólita respuesta del extitular de Educación.


El actual primer precandidato a senador de la provincia de Buenos Aires por Cambiemos Esteban Bullrich se hizo conocido por sus frases antiaborto o cuando le recomendó a los que se quedan sin trabajo que pongan una cervecería artesanal. Pero el exministro de Educación, también encargado de sepultar la paritaria nacional docente, tuvo su origen en el partido de Ricardo López Murphy, RECREAR, que luego le arrebató a su mentor para entregárselo a Mauricio Macri.

Mientras otros partidarios de López Murphy lo tildaban de traidor, el propio dirigente señaló que hubo fraude en la elección en la que le quitaron el partido que fundó y que Bullrich cruzó los límites: “Todo lo que le censuramos al kirchnerismo fue hecho acá”.

Bullrich comenzó en política después de la crisis del 2001 y de la mano de López Murphy, que fue su mentor y lo congració rápidamente con cargos de responsabilidad: ya en 2003 Bullrich fue el candidato de López Murphy a jefe de Gobierno (compitió contra Mauricio Macri). Y en 2007, fue su compañero de fórmula en la boleta presidencial. Sacaron un resultado paupérrimo: 1,44 por ciento. Luego del golpe, el exministro de Economía de Fernando de la Rúa dejó la conducción del partido, que quedó en manos de alguien en quien confiaba: Esteban Bullrich.

Hizo mal: pronto descubriría que el partido que creó estaba en manos de Macri. Bullrich aceptó al comienzo del gobierno porteño del expresidente de Boca Juniors ser su ministro de Desarrollo Social. López Murphy le recriminó que no lo había consultado con el partido (es decir, con él), pero Bullrich no hizo caso y asumió igual.

Pero la ruptura definitiva vendría con las elecciones internas de RECREAR, que según denunció López Murphy, no tuvieron nada de republicano: comenzó con militantes del sector de Bullrich agarrándose a trompadas con los de López Murphy en el cierre de listas.

Las dos facciones se dividían entre si seguir con Macri o romper la alianza PRO. Pero el escándalo mayor vino con la elección interna del 6 de abril de 2008. Los partidarios de López Murphy denunciaron fraude: marcaron 35 hechos irregulares, que incluían urnas truchas, que se le impidió votar a afiliados y que hubo firmas falsificadas en Bahía Blanca.

Lopez Murphy, entonces, abandonó su propio partido. En la carta de renuncia, denunció un fraude orquestado por Bullrich. Dijo que su hasta entonces discípulo “tuvo responsabilidad en valores que no pueden ser inflingidos”. Y agregó: “Todo lo que le censuramos al kirchnerismo fue hecho acá. Hubo una urna errante y resultados de tipo soviético: de 270 votos a cero”.

“El que gana, gana. Y el que pierde, impugna”, se mofó Bullrich de su mentor sin pruritos. Y añadió, sin explicación alguna sobre las denuncias de fraude: “Las acusaciones no ayudan a construir una alternativa. La gente está harta de esa forma de hacer política”.

Para entonces, ya tenía suficientes congresales para quedarse con la presidencia de RECREAR. Algunos partidarios de López  Murphy, como el entonces legislador Marcelo Meis, no dudaron en tratarlo de “traidor” a Bullrich.  Poco después, el actual candidato de Cambiemos le entregó RECREAR a Macri. El partido desapareció formalmente y se fusionó con Compromiso para el Cambio en un nuevo partido, llamado PRO.