El Hielo de la Península Antártica es Más Estable que lo Pensado

Fuente: Universidad de Leeds

RESUMEN: El flujo de los glaciares en la parte sur de la Península Antártica ha aumentado desde la década de los 90s, pero un nuevo estudio ha descubierto que el cambio es sólo la tercera parte de lo que se ha informado recientemente.

Vista desde la base de investigación Rothera, de la British Antarctic Survey, en la Isla Alexander de la Península antártica.
Crédito: A.E. Hogg/CPOM

Comentario de Eduardo Ferreyra: Cuando se lee con detenimiento los resultados y comentarios de los investigadores, uno no puede dejar de maravillarse de la habilidad de los investigadores para esquivar al punto central y clave del asunto, y presentar conclusiones que no contradicen a la hipótesis del “calentón” global antropogénico mientras destacan su capacidad de investigar y los merecimientos que tienen para seguir recibiendo becas y subsidios para continuar sus investigaciones.

El asunto que los científicos están esquivando y prefieren no mencionar, es que la velocidad del avance de los glaciares (en cualquier parte del mundo) y la descarga que hacen los glaciares que llegan hasta lagos o hasta el mar, depende del aumento de la masa de hielo que tienen en sus cabeceras o nacimientos en montañas o altas mesetas como en la Antártida o en Groenlandia.

El calor de la atmósfera tiene muy poco que ver –especialmente en la Antártida y Groenlandia, donde la temperatura de superficie muy pocas veces sube del punto de congelación –en la Antártida sólo en la parte norte de la Península, que está fuera del Círculo Polar- de manera que el argumento de “calentamiento global” no podría (o no debería) de intervenir en el estos estudios.

La velocidad de flujo del hielo de los glaciares depende casi exclusivamente de la cantidad de nieve que se va agregando en sus cabeceras y también a lo largo de su curso, y ese aumento de masa helada es quien impulsa al glaciar en su carrera CUESTA ABAJO hacia el mar.

Un equipo internacional de investigadores, dirigido por el Centro de Observación Polar y Modelado en la Universi-dad de Leeds, Gran Bretaña, fue el primero hacer un mapa del cambio en la velocidad del hielo. El equipo combi-nó mediciones registradas por cinco satélites distintos para trazar los cambios en velocidad de más de 30 glacia-res desde 1992.

Los descubrimientos, publicados hoy en Geophysical Research Letters, representan las primeras evaluaciones detalladas del cambiante flujo glaciar en la Western Palmer and, en la esquina sudoeste de la Península Antártica.

La nueva investigación de Leeds pone en duda a un reciente estudio de la Universidad de Bristol que informó un aumento anual de 45 kilómetros cúbicos en la pérdida de hielo del sector. La investigación de Leeds halló que el aumento era tres veces más pequeño.

La autora principal, la Dra. Anna Hogg, de la Escuela de tierra y Ambiente de la Universidad de Leeds, dijo: “Se han reportado dramáticos cambios en esta parte de la Antártida, de modo que hemos hecho una mirada más detallada sobre la manera en que los glaciares en evolucionado, usando mediciones satelitales de 25 años de extensión que se remontan a principios de los años 90s.”

Los investigadores descubrieron que entre 1992 y 2016, el flujo de la mayor parte de los glaciares de la región aumentó entre en 20 y 30 centímetros por día, es decir un 13% de aumento promedio de la velocidad de los glaciares de la región de Western Palmer Land.

Estas mediciones proveen la primera evidencia directa de que la Western Palmer Land está perdiendo hielo debido al aumento del flujo de hielo –un procesos conocido como desequilibrio dinámico.

El equipo también combinó sus observaciones satelitales con un modelo de flujo de hielo usando asimilación de información para llenar los vacíos donde los satélites fueron incapaces de producir mediciones. Esto permitió que se pudiese mapear al patrón completo del flujo de hielo revelando que los glaciares de la región están ahora volcando anualmente unos 15 km cúbicos de hielo en el océano, comparado con los años 90s.

El anterior estudio informaba que la región estaba perdiendo tres veces más cantidad de hielo, basado en medi-ciones de adelgazamiento de glaciares y pérdida de masa de mediciones de otros satélites. El estudio de Leeds hecha dudas sobre esa interpretación porque el grado a aumento de velocidad del glaciar es muchísimo más pequeña.

El coautor del estudio, Profesor Andrew Shepherd, de la Escuela de Tierra y ambiente de Leeds, explicó: “Aunque la Western Palmer Land contienen una gran cantidad de hielo –suficiente para elevar el nivel global de los mares en 20 centímetros– sus glaciares no pueden ser responsables de una contribución mayor al aumento del nivel del mar porque se velocidad apenas ha cambiado en esta parte de Antártica en los años recientes –eso también habría causado que los glaciares se redujesen y perdiesen masa, pero no es una señal de un desequilibrio dinámico.”

El mayor aumento en la velocidad del flujo glaciar fue observado en glaciares que estaban tocando tierra a profundidades de más de 300 metros debajo del nivel del mar.

La Dra. Hogg dijo:

“Nos hemos fijado en la temperatura del agua la frente de los glaciares que se aceleraron más, y descu-brimos que ellos fluyen a través de profundos canales de roca hasta la capa más cálida del océano. Esta agua circumpolar profunda, que es relativamente cálida y salada comparada con otras partes de Océano del Sur, se ha calentando y reducido en décadas recientes y puede derretir hielo en la base de los glaciares, lo que reduce la fricción y permite que ellos fluyan más libremente.”

“Con gran parte de la Western Palmer Land yaciendo bien por debajo del nivel del mar es importante monitorear la manera en que áreas tan remotas como esta están respondiendo al cambio climático. Los satélites son perfectos para hacer esto.”

Pierre Potin, el gerente de la Misión Copernicus Sentinel-1 que fue usada en este estudio, dijo: “Seguiremos usando la capacidad de imágenes en todo tiempo, noche y día, de extender el registro de largo plazo de datos del clima desde los satélites Europeos.”

Fuente del estudio.
Materiales provistos por la Universidad de Leeds: Nota: el contenido puede ser editado en su estilo y extensión.

Referencia del Journal
1. Anna E. Hogg, Andrew Shepherd, Stephen L. Cornford, Kate H. Briggs, Noel Gourmelen, Jennifer Graham, Ian Joughin, Jeremie Mouginot, Thomas Nagler, Antony J. Payne, Eric Rignot, Jan Wuite. Increased ice flow in Western Palmer Land linked to ocean melting. Geophysical Research Letters, 2017; DOI: 10.1002/2016GL072110

http://www.mitosyfraudes.org/calen16/hielo_peninsula_antartica_mas_estable_que_lo_creido.html


Fuente:http://argentinavorticegeopoliticomundial.blogspot.com.ar/2017/05/el-hielo-en-la-antartida.html?utm_source=dlvr.it&utm_medium=facebook