Duro Felguera encarga a Rothschild la búsqueda de un inversor estratégico

Ángel Antonio del Valle, presidente de Duro Felguera.

Ángel Antonio del Valle, presidente de Duro Felguera.

Duro Felguera ha confirmado hoy que contempla la posibilidad de contar con un socio estratégico dentro de su proceso de refinanciación, como adelanta hoy EXPANSIÓN. Los accionistas de referencia están dispuestos a ceder control a cambio de reforzar el capital y garantizar el crecimiento del grupo.

Duro Felguera afronta un semestre clave para garantizar el futuro a largo plazo de la compañía. El consejo de administración del grupo ha encargado a Rothschild que busque un inversor dispuesto a tomar las riendas de la empresa y le aporte crecimiento futuro.

El grupo ha confirmado hoy la información adelantada por EXPANSIÓN, a través de un comunicado a la CNMV, asegurando que contempla dentro del proceso de refinanciación de su deuda, la posibilidad de “contar con un socio de carácter estratégico sin que se haya definido aún su perfil ni su forma de entrada en el capital”.

Según fuentes próximas a la operación, la única condición impuesta por los actuales socios de referencia de la ingeniería industrial es que Duro Felguera siga conservando su sede social en Asturias y que el nuevo accionista garantice la estabilidad en el empleo. “No hay límites sobre el tipo de inversor y sobre la aportación económica a la empresa; lo relevante es que garantice el crecimiento futuro de Duro Felguera”, dicen.

Entre los candidatos a desembarcar en el capital figuran los grandes fondos de inversión y corporaciones industriales nacionales e internacionales. Rothschild ya ha asesorado a otras firmas del sector en busca de inversores, entre ellos, la china HNA, que en 2016 mantuvo conversaciones para hacerse con el control de Isolux. En 2014 también asesoró a FCC para llegar a un acuerdo con el magnate mexicano Carlos Slim.

Plan

La decisión de Duro Felguera, que cuenta con el apoyo de la familia Álvarez Arrojo, el mayor accionista con el 24,4%, forma parte de un plan a gran escala para dejar atrás las dificultades de los dos últimos ejercicios, en pérdidas, y garantizar su viabilidad mediante una ampliación de capital que facilite la refinanciación a largo plazo de una deuda de 225 millones de euros.

Fuentes implicadas en el proceso reconocen que el punto en común de las tres operaciones (entrada de un inversor estratégico, ampliación de capital y refinanciación de deuda) es consolidar a Duro Felguera como referencia mundial en el mercado de la construcción industrial. “Lo normal es que la empresa, con sus referencias en el mundo de la energía, consiga sin dificultades situarse otra vez en una cifra de negocio de 1.000 millones de euros”, aseguran.

Duro Felguera marca distancias con respecto a los errores cometidos por otros grupos rivales españoles como Isolux y Abengoa, rescatadas in extremis por su banca acreedora para evitar el concurso de acreedores. Aun así, estas empresas no tienen garantizada la salida de la crisis, ya que los largos procesos de reestructuración financiera consumidos han ralentizado su maquinaria de contratación. “Duro Felguera es una empresa viable”, remarcan desde la firma asturiana.

La ampliación de capital se someterá a votación, probablemente, en la junta anual de accionistas prevista para junio. Todavía no se ha fijado el alcance de la colocación de acciones nuevas. En el mercado se especula con una horquilla de entre 40 millones y 90 millones de euros. Duro Felguera tiene una capitalización bursátil de 198 millones.

El tamaño definitivo dependerá del grado de cumplimiento del plan de negocio, de la recuperación de 300 millones en distintas fases de reclamación y de medidas paliativas ya anunciadas como la venta de activos no estratégicos. Lo que sí parece decidido es que será una ampliación de capital con derecho de suscripción preferente que contará con el respaldo de los actuales accionistas de referencia de la empresa.

Con la ampliación, Duro Felguera también quiere dar carpetazo a la refinanciación de la deuda que negocia con el G6 (Santander, BBVA, Bankia, Sabadell, Popular y CaixaBank) desde 2016. La compañía no ha incurrido en ningún impago, pero negocia aplazar las devoluciones previstas en 2017 y comenzar a pagar a partir de 2018, momento en el que se espera recuperar dinero en los grandes proyectos con sobrecostes en Australia (Roy Hill), Argentina (Vuelta Obligado) y Venezuela (Termocentro).

El grupo acaba de recuperar 11 millones en Venezuela y este año espera recibir otros 15 millones de una reclamación a Venezuela de unos 70 millones. En Australia, espera obtener los primeros resultados del arbitraje abierto en Singapur en 2018, donde están en juego 140 millones, mientras que en Argentina también se reclaman otros 150 millones por sobrecostes en la megacentral eléctrica.

Duro Felguera, que cuenta con el asesoramiento de KPMG y del despacho Uría, quiere que la refinanciación sea a largo plazo, como mínimo, a cuatro o cinco años, que den estabilidad al grupo y margen para recuperarse del bache que en 2016 se tradujo en pérdidas de 18 millones.

Fuente:http://www.expansion.com/empresas/inmobiliario/2017/03/22/58d2e3c9ca4741b5188b45ba.html