Odebrecht: cruce entre la rutas del dinero K y MM

La prensa brasilera confirmó que de los 35 millones de dólares que efectuó la constructora brasilera a la Argentina, 20 fueron para las obras del Soterramiento del tren Sarmiento. Funcionarios kirchneristas y empresarios macristas implicados. ¿A dónde fueron a parar esos billetes?

Por Lea Ross | @LeandroRoss

Finalmente, la prensa de Brasil confirmó que Odebrecht efectuó una serie de pagos de coimas con el afán de apoderarse con la obra del Soterramiento del Tren Sarmiento en nuestro país. Así lo reveló el sitio O Estado do Sao Paulo, donde a su vez publicaron la fuente directa. Se trata de un documento oficial, de 104 carillas, con fecha del 07 de junio de 2016, bajo la firma de Filipe Hile Pace, delegado de la policía federal. Donde se hace un ordenamiento cronológico y análisis de material, compuesta por anotaciones y correos electrónicos, que fueron extraídos del back up de la computadora de Mauricio Couri Ribeiro, ejecutivo de Odebrecht Argentina.

El documento lleva de título “Operación Lava Jato – Informe de Análisis de la Policía Judicial Nº 124/2016”. El informe ratifica la información de que Odebrecht tenía un área de departamento denominado Sector de Operaciones Estructuradas, que en realidad fue creada para llevar a cabo los acuerdos y transferencias de dinero provenientes de todas las actividades ilicitas de la constructora brasilera.

Se trata de uno de los pocos materiales expuestos públicamente donde la información fue obtenida mediante las computadoras de los ejecutivos de la compañía, a diferencia de los testimonios de los empresarios que decidieron confesar sus crímenes. En el siguiente mail, con el asunto “Dgi”, se desglosa una serie de nombres donde se mencionan a los que integraron el Sector de Operaciones Estructuradas para llevar a cabo los acuerdos y transferencias de coimas. Estos son: Ángela Palmeira (encargada de establecer contactos con Angola), Isaias Ubiraci Chaves (alias “Bira”), Luis Antonio Mameri, Luis Eduardo da Rocha Soares (“Luizinho”), y Fernando Migliaccio, entre otros.

Desde hace tiempo, las siglas “DGI” es sindicada como el nombre código que se utiliza para referirse al pago de coimas. De hecho, el mencionado informe recuerda que a comienzos del año pasado, se llevó a cabo una tarea similar, donde también se realizó un análisis de intercambio de emails. Lo particular de ese caso, destapado en febrero de 2016, es que implicó nada menos que del ex secretario de transporte del kirchnerismo Ricardo Jaime. Mediante su asesor y testaferro Manuel Vázquez, Jaime habría recibido una serie de coimas, que quedaron registrados en el servidor bajo el asunto de DGI. Este informe también lleva la firma de Filipe Hile Pace.En cuanto al reciente trabajo, re-capitula sobre el caso Vázquez para reforzar la tesis de que DGI es el significado de coima: “Con el fin de despejar dudas de que la sigla DGI era utilizado por el Grupo Odebrecht para referirse a pagos ilícitos, es necesario mencionar que, anteriormente, durante los análisis a los e-mails obtenidos en la sede de la compañía, por ocasión de deflagración a la fase 23 de la Operación Lava Jato, pertenecientes a Mauricio Couri Ribeiro, ejecutivo investigado por gerenciar pagos indebidos para Manuel Vázques (sic), asesor del ex secretario de transporte del gobierno argentino, Ricardo Jaime, fueron encontrados bajo la anotación de DGI, referido a pagos ilícitos relacionados con la obra pública de aquel país”. Se sospecha que esos pagos eran para seguir adelante con las obras del soterramiento del Ferrocaril Sarmiento, que en la fecha que ocurrieron esos intercambios de e-mails, año 2010, estaba estancado.

El Soterramiento del Tren Sarmiento es una de las obras más polémicas que se han emprendido en nuestro país. El trabajo de la misma viene emprendiéndose desde hace diez años, con muchas sospechas sobre su sustentabilidad vial y ambiental. Ha sido uno de los proyectos más magnánimos de la gestión kirchneirsta y hoy lo es con la gestión macrista. Las obras están en manos de una Unión Transitoria de Empresas, conformada por Odebrecht, la italiana Ghella, la española Comsa y la local IECSA, perteneciente a Ángelo Calcaterra, primo del presidente Mauricio Macri, y quien también era su director.

Desde la prensa brasilera, en base a las declaraciones que realizaron directivos de Odebrecht a la justicia, se asegura que entre los años 2007 y 2014, Odebrecht giró un total de 35 millones de dólares destinados a pago de coimas en Argentina, con motivo de sus negocios con la obra pública en nuestro país. Se estima que los tribunales de Brasil ofrecerán toda la documentación sobre este tema a mediados de este año.

Lo que revelan los documentos recientes es que Odebrecht pagó un total de 20 millones de dólares como coima para avanzar con las obras del soterramiento del Sarmiento, del cual es uno de los contratistas.

En el documento de la Policía Judicial que se difundió este año, se asevera que Mauricio Couri Riveiro se mantenía en contacto con un representante de IECSA, de nombre de Javier Sánchez Caballero, quien es uno de los gerentes de Ángelo Calcaterra y actualmente CEO de IECSA.

En un mensaje electrónico, se puede ver detalles sobre una reunión emprendida en abril de 2010, bajo el asunto del “Sarmiento”. Al inicio del mensaje, se pone de entrada que el “Ministro firma decreto” y detalla cuatro puntos.

La fecha que fue enviado el mensaje -29 de abril de 2010- es exactamente la misma fecha que fue firmada el Decreto número 600/2010, con el cual la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el ministro de planificación Julio de Vido aprobaron una addenda al contrato del Soterramiento. Allí, se estipula que a los 10 días de ratificada la addenda, los contratistas percibirán un 15% del precio de la Subetapa 1 -que comprende las obras civiles e instalaciones de las Etapas I, II y III, más el desarrollo del Sistema Integral Ferroviario del tramo Once – Moreno-, alcanzando un monto de 21 millones.

Precisamente, el primer punto del correo electrónico habla sobre la primera subetapa de la obra, más discusiones de ingeniería, obrador y cinco puentes. Los tres puntos restantes, aparece una serie de cifras con signos monetarios acompañados con la incómoda sigla “Dgi”.

Primero, se habla de un anticipo del 15% de $ 140 millones, equivalente a 21 millones, tal como lo establece el Decreto 600. A su vez, unos 13 millones calculado del sellado, más otros 4 millones, dando un total de 17 millones. Finalmente, de esos 17 millones, se pauta como “Dgi” un total de 1 millón. Es decir, que parte de ese anticipo que decretó la presidenta se destinó al pago de coimas.

Además, se fija un informe sobre puentes “a 30 días”, acompañada de una cifra de 100 millones, se especifica que de ese monto, 3 millones es para “Dgi”.

Luego, a 90 días, unos 500 millones por los bonos de deuda de la Anses. En la misma, se pauta un “Dgi” de 3 millones conseguidos con los fondos de los jubilados.

Ergo, un millón extraído por el anticipo y el sellado, más 3 por el informe de puentes, y 16 que provienen de los fondos de la ANSES, da un total de 20 millones.

A su vez, se aclara que Lourenço Ghella, de la empresa italiana Ghella, reemplaza a Ricardo Dinna. Tanto Ghella como Dinna trabajan con Calcaterra en el Grupo ODS, conformada por empresas de distintas ramas, cuya cabeza es IECSA.

Finalmente, en el pié del mensaje, figura una pauta para una próxima reunión el lunes (¿Lunes 03 de mayo de 2010?), para debatir respecto transformar a la Unión Transitoria de Empresas en una sociedad anónima -se interpreta que se trataría con un representante de cada compañía-, discutir el impuesto al sello, y más “Dgi”.

En un segundo mensaje de correo electrónico, bajo el asunto “Dgi 2”, con fecha del 27 de mayo de 2010, es decir un mes después de la reunión y el decreto de CFK, se menciona a un tal “Tatu” que, según el expediente, es un código “para ocultar al real beneficiario de los pagos ilícitos” del caso Sarmiento. Precisamente Tatu recibió los 20 millones de dólares, explayada en la suma 1 + 3 + 16 = 20. Luego de aparecer un porcentaje suelto de “25,5%”, salta a la vista el nombre de Ernesto Baiardi, ejecutivo de Odebrecht que manejaba las cuentas offshore en Panamá, a quién se encargaba de administrar la ruta del dinero encubierto para llegar a su destino en Argentina. Un año atrás, en febrero de 2016, por el escándalo del Lava Jato Baiardi fue arrestado en Suiza, junto con Fernando Migliaccio, encargado de gestionar los movimientos bancarios. Ambos se habían fugado de Brasil a partir de la detención de Marcelo Odebrecht, presidente de la compañía, ocurrida a mediados de 2015.

Volviendo al correo electrónico, también se especifican una serie de cifras: 100 para el mes de julio, 500 para octubre y 100 para los puentes.

Mas tarde, mediante la resta “611 – 140 = 470” se resuelve como “parte del anticipo de la etapa 1 y 140 de la Subetapa 1”. Más un bono del fideicomiso SIFER de $ 2 mil millones. El SIFER es el Sistema Ferroviario Integrado, que en ese entonces estaba a cargo del ministro del Interior Florencio Randazzo, quién emitió bonos VRD de series I y II por un total aproximado de 600 millones de pesos destinado para las obras del Sarmiento, que es precisamente la cifra aproximada que aparece en el pie del mensaje: “De los cuales, $ 590 millones para Sarmiento, aceitando Anses un préstamo puente de $ 100 millones”.

Finalmente, en un último mensaje de correo electrónico, se observa una reunión pautada entre Mauricio Couri Ribeiro (Odebrecht Argentina) y Javier Sánchez Caballero (IECSA) el día 10 de junio de 2010, dos semanas después de pautar a “Tatu” como el que recibe las coimas del Sarmiento.

El encuentro apuntaba a discutir sobre la aprobación de un director técnico, proyectos de trabajo conjunto y organización, y disminución de comités. Pero lo principal fue establecer un mutuo acuerdo como nexos directos para la transferencias de coimas, bajo el mote de “Dgi’s – Contacto directo”. Este es el mensaje que complica a IECSA en la participación de coimas de Odebrecht.

Enterrando algo más que el Sarmiento (2006 – 2009)

El Soterramiento del Tren Sarmiento es una obra anunciada unas diez veces. El proceso licitatorio comenzó el 21 de febrero del año 2006, mediante la resolución 82/2006, a cargo de Ricardo Jaime como secretario de Transporte y Julio de Vido como ministro de Planificación.

Luego de cinco prórrogas seguidas, el 30 de agosto del 2006, mediante la resolución 659/2006, Jaime precalificó a tres grupos empresariales que presentaron sus ofertas para la obra, que en ese entonces se extendía hasta Liniers. Entre ellas, la ganadora Odebrecht – Comsa – Ghella – IECSA, que en ese entonces la dirigía Mauricio Macri.

Pero luego de esa preclasificación, el 7 de junio del 2007, Jaime firmó otra resolución, la 324/07, modificando sustancialmente los pliegos que el mismo había diseñado y firmado pocos meses antes, extendiendo el soterramiento hasta Moreno. Para eso, con la resolución 324/07, el ex secretario de transporte hizo un nuevo llamado a licitación con financiamiento incluido, incorporando las etapas Liniers – Castelar y Castelar – Moreno, cuyas ofertas las empresas debían presentarlas el 30 de agosto del 2007. Es decir, en poco menos de tres meses.

A la vez, el controvertido funcionario K, actualmente preso en Ezeiza, con esa misma resolución, resolvió que las tres empresas precalificadas para la primera etapa, no debían concursar para las nuevos tramos, sino que ya estaban automáticamente preclasificadas. Por último, también estableció que el primer tramo del soterramiento Caballito – Liniers cuyo financiamiento debían proveerlo las empresas ganadoras, ahora lo pondría el Tesoro Nacional, que aportaría 3.458 millones de pesos. 1.158 millones de dólares de entonces. Tres veces más a lo presupuestado originalmente -400 millones-. Partida que fue aprobada en el presupuesto del 2008 mediante la Ley 26.337 pero nunca ejecutada.

Finalmente, el 23 de enero de 2008, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó el decreto 151/08, adjudicándole al mencionado consorcio todas las etapas del Soterramiento del Sarmiento. El decreto lleva también la firma de Alberto Fernández, Martín Losteau, y Julio De Vido.

En esa oportunidad, la presidenta informó que la primera etapa del Soterramiento del Tren Sarmiento tendría un presupuesto de 1.000 millones de dólares y que los trabajos comenzarían de inmediato. También dijo que la obra no sería financiada con un crédito del exterior, ni por el Tesoro Nacional, sino por la ANSES, por entonces a cargo de Amado Boudou, quien como garantía de pago recibiría los terrenos ferroviarios de la línea Sarmiento que quedarían liberados.

Lo cual no era posible dado que la vías férreas de la superficie seguirán siendo necesaria como corredores de los trenes de carga, que no podrán desplazarse por el túnel. Por esa razón a pesar de las promesas de Cristina, por falta de financiamiento, la obra nunca arrancó.

Coimas atrasadas para Jaime, addenda y Odebrecht presta a Macri (2009 – 2011)

Durante el tramo que va de 2009 al 2011, Odebrecht empezó a tener problemas para efectuar sus pagos de coimas, con lo cual también ventila la sospecha que fue una de las variables del porqué no avanzaban las obras.

En el 2009, luego de las elecciones legislativas, donde el kirchnerismo no le fue bien, Ricardo Jaime presentó su renuncia en la secretaría de transporte y fue reemplazado por Juan Pablo Schiavi. En febrero de 2010, el asesor de Jaime, Manuel Vázquez, le había reclamado a Mauricio Couri Ribeiro un retraso de pago de 80 mil dólares. “Estimado Mauricio, en el extracto de la cuenta no existe ese depósito. (…) Todo este proceso es vergonzoso”, señaló el testaferro de Jaime, según asegura el periodista Bruno Bimbi, quien tuvo acceso desde Brasil al expediente.

Ribeiro le pidió ayuda a Fernando Migiliaccio, también de Odebrecht, quien el 23 de marzo de 2010 le responde: “Querido Mauricio. Ya tengo la respuesta de mi banco para su socio. No me gustaría mandar este material por este email. Tenés algún otro, por favor. Te busqué varias veces en el día para explicarte la estrategia que pensamos para solucionar este problema”. A los 20 minutos, Ribeiro le responde: “Estoy en el teléfono negro con otra persona. Te llamo cuando termino”.

Según consta el expediente, se ordenaba una transferencia con fecha del 16 de septiembre de 2009, que debía partir desde la empresa offshore Klienfeld Services Ltd, radicada en Antigua y Barbuda, manejada por Odebrecht y administrada por Migliaccio. Para la salida de dinero en forma de coima, hacía otra empresa de nombre Pribont Corporation SA., radicada en Uruguay, cuya cuenta estaba en el banco FirstCarribbean International Bank, localizada en Curacao, Brasil. El depósito, al parecer, no se había efectuado.

Mientras Fernando Migliaccio trataba de solucionar el problema, el 29 de abril de 2010, la presidenta Cristina Fernández aprobó la addenda de los pliegos de concesión del Sarmiento, mediante el decreto 600/2010, para el adelanto de los 21 millones. Parte del dinero, se utilizaron para el pago de coimas.

El 09 de junio de 2010, Couri Ribeiro y Sánchez Caballero pactarían entre sí para transferirse uno con otro el pago de coimas.

Resulta que el banco Antigua Overseas Bank, donde se encuentra la cuenta del Klienfeld, empezó a tener problemas de liquidez en el año 2010. Finalmente, Odebrecht decidió solucionar el problema en octubre de 2010, comprando las acciones de otro banco, el Meinl Bank Antigua, de origen austriaco pero también con sede en Antigua y Barbuda.

Banco que casualmente, compró acreencias verificadas en el concurso del Correo Argentino, y participó activamente para que se aprobaran las propuestas de acuerdo planteadas en el mismo por el grupo Macri, lo que muestra que la estrecha relación entre los Macri y los Odebrecht, va mucho más allá de la obra del soterramiento del Sarmiento.

Migliaccio se encargó de transferir las cuentas de un banco a otro. Una de sus primeras operaciones fue transferir 109.810.199 millones de pesos a la empresa Inversid SA, quien notificó el crecimiento de su capital (que era de tan solo 50.000 pesos) mediante asamblea dictada el 24 de enero de 2011, según consta el balance de SOCMA/SIDECO.

Odebrecht lidera, José López asume y Gustavo Arribas recibe U$S 600.000 (2013)

Aun así, los problemas no cesaron para la obra. Sin mencionar lo que fue la Tragedia de Once, ocurrida en febrero de 2012, que le costó la vida a 51 pasajeros y con la sentencia a prisión de Jaime y Schiavi.

Así, la obra continuó parada hasta el 17 de julio del 2013, cuando el proyecto pegó otro viraje financiero. Ese día, el Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (Bndes) aprobó un préstamo de 1.508 millones de dólares para financiar el 50% de la obra del Soterramiento del Sarmiento. Por un plazo de diez años, con una tasa del 4% y dos de gracia. Tenía como condición que el 80% de los materiales e insumos que se utilizarían debían ser originarios de Brasil. El empréstito se consiguió a través de Odebrecht.

A su vez, este crédito del Bndes implicó el desplazamiento de IECSA como cabeza de UTE a favor de Odebrecht. También implicó la aparición en escena del ex secretario de Obras Públicas K, el “valijero” José López, actualmente preso en Ezeiza, luego de ser pescado infraganti con 8,9 millones de dólares en bolsos frente a un monasterio.

Fue el 28 de agosto del 2013, un mes después de aprobado el crédito de Brasil, cuando la presidenta Cristina y el ministro De Vido firmaron el decreto 1244/13 creando la “Unidad Ejecutora de la Obra de Soterramiento del Corredor Ferroviario Caballito-Moreno, de la Línea Sarmiento ” y la dejaron a cargo del hoy famoso ex secretario de Obras Públicas.

Es decir, José López pasó a ser el responsable exclusivo de todo el proyecto y de los 1.508 millones de dólares que vendrían de Brasil.

Con este avance, Odebrecht publicó el 24 de septiembre de 2013 en su portal, que había pasado a ser la cabeza del consorcio que se encargaría de llevar a cabo las obras del faraónico soterramiento argentino.

Un día después de esa publicación en internet, el 24 de septiembre de 2013, uno de los operadores financieros de la compañía, Leonardo Meirelles, comenzó a realizar las famosas transferencias bancarias a la cuenta suiza de Gustavo Arribas, amigo personal de Macri y futuro titular de la agencia de inteligencia de nuestro país. El dinero partía desde una cuenta en Hong Kong.

Según reveló Hugo Alconada Mon, y entregó las pruebas a la justicia, la primera transferencia, realizada el miércoles 25 de septiembre de 2013, Meirelles depositó en la cuenta de Arribas, en la sucursal de Zurich del Credit Suisse, U$S 154.666. Al día siguiente, jueves 26, otros US$ 70.500. Y el viernes 27, tres transferencias más por 120.352, 90.000 y 159.000 dólares.

Arribas reconoció solo la existencia de la segunda operación, aduciendo que fue realizada por la compra de inmueble en San Pablo, que luego se transformó solo en los muebles del mismo.

Según periodistas que participan de un proyecto colaborativo sobre el Lava Jato, liderado por colegas peruanos del IDL Reporteros, existen documentaciones que certifican la existencia de las otras cuatro operaciones. En particular, las cinco pasaron por The Bank of New York Mellon como intermediario en la triangulación, bajo el código de IRVTUS3NXXX. Según IDL, estos son los datos que consignan dicho intermediario:

Primer giro: Lunes 23 de septiembre de 2013. 22:58:47 hs. U$S 154.666. Fecha de debitación: Viernes 27 de septiembre.

Segundo giro: Lunes 23 de septiembre de 2013. 23:02:55 hs. US$ 120.352. Fecha de debitación: Viernes 27 de septiembre.

Tercer giro: Lunes 23 de septiembre. 23:04:33 hs. US$ 90.000. Fecha de debitación: Viernes 27 de septiembre.

Cuarto giro: Lunes 23 de septiembre. 23:07:37 hs. US$ 159.000. Fecha de debitación: Viernes 27 de septiembre.

Quinto y último giro: Jueves 26 de septiembre de 2013. 12:56:23 hs. U$S 70.500. Fecha de debitación: Jueves 26 de septiembre.

El último giro es el que reconocen como real la gente de Arribas y el Credit Suisse. Como se puede observar, el orden de la salida del dinero desde el banco neoyorkino se realizó tres días después de las anteriores. Y se debitó el mismo día. Además, los reporteros señalan que las cuatro primeras operaciones figuran como completadas, mientras que la quinta mantiene el estatus de procesada.

Se desata el Lava Jato, gana Macri y reactiva las obras del Sarmiento (2014-2016)

El escándalo del Lava Jato comenzó a agudizarse en el año 2014. Y a comienzos del 2015, el financiamiento del Bndes se esfumó por la crisis judicial-económica de Brasil. A esto, se le suma la detención del presidente Marcelo Odebrecht, de Leonardo Meirelles, de Fernando Migliaccio y otros.

En esa estampida de detenciones, el 16 de junio de 2016, en el marco de la sanción de la llamada “Ley de Reparación histórica” a los jubilados, el flamante presidente Mauricio Macri firmó el decreto, con carácter de necesidad y urgencia, número 797/16, donde modificó el presupuesto general de gastos, incluyendo partidas para la ANSES, y una partida extra de 98.000 millones de pesos, para la realización de 68 obras publicas, en un plazo de tres años, en todo el país.

Entre estas, el Soterramiento del Tren Sarmiento. Tal como lo reveló Striptease del poder el año pasado, el presupuesto específico para esta obra es de $ 45.000 millones de pesos. El 50% del total de la nueva partida. Fueron 300 millones de pesos para el año pasado, 8.940 millones para el presente año, 8.940 millones para 2018 y 26.820 millones para 2019.

Ver Macri y Calcaterrra, con ayuda de los K, enterraron 45 mil millones de pesos

¿Ruta del Dinero Kir o Mac?

Finalmente, la gran duda que surge es qué pasó con gran parte de los 20 millones de dólares que Odebrecht transfirió para pasar a detentar el negocio del soterramiento del Sarmiento. ¿Gran parte de la tajada se quedaron los funcionarios Kir o los empresarios Mac? En otras palabras: ¿quién es el tal Tatu, que según los correos electrónicos es el que recibió esa cifra?

La directora del portal Nuestras voces, la ex legisladora kirchnerista Gabriela Cerruti, da a entender que el monto completo de los 20 millones se los quedó la familia Macri. Esto es a partir de los 109 millones de pesos que recibió Inversid en 2011. El hecho que la cotización del dólar de ese entonces haya sido de cinco pesos, la periodista apunta que la coincidencia numérica parece ser tal.

La novedad implicaba que desde ese momento, la sociedad controlante de SIDECO y todo el conglomerado de La Famiglia no sería SOCMA exclusivamente, como hasta entonces, sino que un 40% pasaba a estar en manos de Inversid. Supuestamente esto no debería cambiar nada demasiado, ya que al mismo tiempo, en el intríngulis armado para evadir controles, Socma era dueña en un 99, gracias a ostentar el 61% de Inversid. Pero en las actas de Inversid, mientras tanto, puede leerse que efectivamente, el 24 de enero de 2011 se tomaron varias decisiones: se cambió el directorio, para desplazar a quienes aparecían como socias de la empresa y que eran en realidad empleadas (contadoras) de SIDECO y nombraron en su lugar a los directivos de SOCMA (…) Una vez hecho ese cambio, se resolvió inyectar el dinero”, señala Cerruti, a la vez que remarca que resulta sospechoso que la publicación del acta de la empresa se haya hecho en el Boletín Oficial el 05 de junio de 2015, es decir, cuatro años y medio después de haberse consumado el hecho.

La teoría de Cerruti tiene sentido, sabiendo que las obras permanecían en stand by al no conseguirse el financiamiento suficiente. Con la proeza de conseguir esa inversión, Odebrecht habría pactado con IECSA para que esta le cediera el manejo principal de las obras. Dinero que al final se cortó con el escándalo del Lava Jato, e hizo que el presidente Macri decidiera avanzar con las obras por su cuenta, mediante fondos públicos nacionales.

Y en consecuencia el “Tatu” sería Javier Sánchez Caballero, de IECSA. Que a su vez tiene la coincidencia metonímica que “Tatu” quiere decir “armadillo”, designándose así a los mamíferos que tienen una caparazón o coraza, como la que también usaban los caballeros en la Edad Media.

Sin embargo, que todos los fondos hayan quedado en los socios no parece consistente, sabiendo que los que tienen la última palabra para destrabar las obras son los funcionarios públicos. Es ahí donde debieron que tener un rol central los secretarios Ricardo Jaime, primero, y José López luego.

De hecho, no sorprendería que los bolsos repletos de billetes que tenía en sus manos José López, con un total de 8,9 millones de dólares, equivalente a la mitad de la transferencia de coimas efectuadas desde Brasil para el soterramiento, hayan provenido de Odebrecht.

Quizás para mediados de este año, cuando la justicia brasilera decida publicar todos los documentos obtenidos relacionados con las obras públicas por las que Odebrecht y otras empresas habrían efectuado pago de coimas en la causa del Lava Jato, permita desenterrar más de lo que uno espera.-

Fuente:http://stripteasedelpoder.com/2017/03/4757/