Macri se felicitó por la inflación y aseguró que “el dinero no es el camino de la felicidad”

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Dijo que bajar la inflación fue “el mayor éxito”, insistió con que la reforma electoral “no es negociable” y negó cambios en el Gabinete. También, desestimó las críticas de Monzó, desde el interior de Cambiemos.

El presidente Mauricio Macri aseguró que el combate de la inflación ha sido “el mayor éxito” que han tenido como Gobierno, y si bien admitió que aún “está lejos del dígito” al que aspiran llegar, resaltó que sea de 1,5 por ciento mensual de promedio.

Además, aseguró que “hay que pagar lo que vale la energía“, dijo que “el Gobierno anterior dilapidó las reservas energéticas“, y tras afirmar que “la austeridad tiene que ser un ejemplo”, resaltó que coincide con el papa Francisco en que “el dinero no es el camino de la felicidad”.

“La inflación ha sido el mayor éxito que hemos tenido. Yo dije a principio de año que en el segundo semestre bajaría drásticamente la inflación y ustedes me decían que era imposible, que era imparable. Y hoy estamos en un promedio de 1,5 por ciento mensual, que todavía está lejos del dígito al que tenemos que llegar”, sostuvo Macri.

“¿Cuánto vale haber evitado la quinta crisis terminal de los últimos 50 años? ¿Cuánto califica haber bajado las tensiones?”, se preguntó el presidente Macri, y se respondió a sí mismo con elogios para su primer año de gestión: “Los periodistas se expresan con absoluta libertad, el mundo nos abrió las puertas y quiere que al país le vaya bien. Yo me pondría para esta etapa una buena nota. Yo pondría un ocho”, se calificó.

En una entrevista para el diario La Capital, el jefe de Estado afirmó además que “la reforma electoral no es negociable” y desestimó críticas del presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, sobre quien consideró que “expresa un microclima en el cual él vive en Diputados, distinto al del gobierno y al de la gente”. También negó cambios en el Gabinete y afirmó que la disminución de la inflación “ha sido el mayor éxito que hemos tenido”.

BALANCE

Pese a los preocupantes indicadores económicos –con una baja de casi el 20% en la construcción y de un 8% en la industria- Macri sostuvo que “hoy, más que nunca, estamos convencidos del rumbo que hemos tomado y siento que la gente lo entiende mucho mejor que los dirigentes, que continúan haciendo propuestas demagógicas que entorpecerían el camino de crecimiento”.

Dijo estar “contento, en líneas generales, con el crecimiento que ha tenido el equipo, con el aprendizaje de los ministros” y puntualizó: “No he planteado ningún cambio trascendente”. Además, volvió a comparar al equipo con el seleccionado de tenis que ganó la Copa Davis.

Al ser consultado sobre las críticas del presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, advirtió que no las comparte y que “es una opinión de él, en un espacio plural”. “No sé si me sorprende o no. El expresa un microclima en el cual vive, que es el de la Cámara de Diputados, que es distinto al del gobierno y al que la gente vive. Acá, en Argentina, lo bueno y lo mágico es que el cambio vino de abajo hacia arriba. Y la gente, aun sabiendo que el cambio es difícil, es largo, tiene niveles de esperanza como nunca antes y le da un apoyo al gobierno como a ningún otro en América Latina. Este es un cambio cultural, un cambio de época. Esto cuesta ser entendido en toda su dimensión”, señaló Macri, quien confirmó que mantuvo un encuentro con Monzó.

REFORMA ELECTORAL

Tras el fracaso para el oficialismo en el Congreso en relación a la reforma política, el Presidente insistió con que “la reforma electoral no es negociable” y subrayó que “los argentinos decidimos otra forma de convivencia, diciéndonos la verdad, respetándonos, dialogando”, pero que “el sistema electoral que acarreamos desde hace décadas expresa todo lo contrario”.

“La buena noticia es que la reforma va a salir porque 20 de 24 gobernadores están a favor. Acá lo que ocurrió es que un senador, por una cuestión operativa, cajoneó la reforma y no permitió la votación. Si se iba a votación salía mayoritariamente“, dijo. Así, apuntó directamente contra “(Marcelo) Fuentes (del Frente para la Victoria), con el apoyo de cuatro gobernadores solamente”.

“Creo que vamos rumbo a un sistema electoral que empiece a terminar con la trampa y el robo de votos. Sería el más beneficiado en mantener las cosas como están, pero tengo que hacer este aporte para la mejora de la calidad de la convivencia. Es parte del llamado a unir a los argentinos”, dijo.

Según consideró el sistema de voto electrónico “puede ser parcialmente aplicable en el 2017″ y explicó: “Ya sabemos que Córdoba adhirió y otros seguirán haciendo lo mismo. La gobernadora (María Eugenia) Vidal lo está estudiando”.

GANANCIAS

Sobre la reforma que se impulsa al Impuesto a las Ganancias y tras haber prometido durante la campaña que ningún trabajador lo pagaría, Macri indicó: “Algo que abarca a solamente el 3% de la población no lo vivo como un éxito para el gobierno”.

“Yo gobierno especialmente para los que menos tienen, para el 32% que está en la pobreza. La discusión sobre Ganancias es para el 3% de la población que más gana en la Argentina”, precisó.

“Entendamos que el problema fundamental que enfrenta la Argentina en términos de su equilibrio como sociedad es el enorme déficit fiscal, que hay que bajar, y tiene la carga impositiva más alta de la región. Eso es un impedimento enorme para generar trabajo”, planteó.

Una vez más, hizo alusión a la necesidad de disminuir las demandas de los trabajadores: “Espero que el año que viene nos sentemos alrededor de una mesa y que en vez de que todos vengan a pedir, todos vengan a decir qué vamos a hacer para lograr ese equilibrio”.

BROTES VERDES Y PESADA HERENCIA

Aunque la tan proclamada lluvia de inversiones estuvo lejos de concretarse, el jefe de Estado afirmó que “brotes verdes hubo, pero en promedio no terminan de poner en marcha el país como todos necesitamos, y eso va a suceder el año próximo“. Reiteró, como en casi todas sus manifestaciones públicas, que la responsabilidad de la situación recae en el gobierno anterior.

“Si en algo nos equivocamos fue en no tomar dimensión del nivel de destrucción que había hecho el gobierno anterior”. “La Argentina estaba quebrada, en default, sin energía, con deudas de todo tipo que nos dejaron en todas las áreas. Teníamos la carga impositiva más grande, las obras públicas paradas. Poner en marcha todo eso, en coincidencia con una curva de aprendizaje de nuestros ministros, fue más difícil que lo que imaginamos”, dijo.

Insistió en que “un cambio cultural como éste va a llevar mucho más que 8 años, pero tengo que estar abierto a pensar en llevar esta responsabilidad más adelante”. “Pero no es lo que me desvela en este momento, ni siquiera se me ocurre pensar en las elecciones de 2017”, dijo, aunque luego se pronunció en sentido contrario: consideró que las elecciones del año próximo son “cruciales” ya que “es muy importante que ganemos, no por una cuestión deportiva, sino porque fortalecerá la idea de cambio”.