El agua en Argentina en peligro: poderosas corporaciones sedientas

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Por Violeta Moraga / El Furgón /

 “Tenemos que respetar y resguardar a la naturaleza -y quiere decir los ríos, los lagos la tierra toda- no para uno mismo. Sino para todo nuestro pueblo”. Sus ojos marrones recorren el horizonte y se instalan en la tranquera que conduce al Lago Escondido, ubicado a unos 50 kilómetros al norte de El Bolsón, provincia de Río Negro. Como ella, integrante de la comunidad huasteca, parada allí al costado de la ruta, se multiplican quienes señalan la apropiación de este pedazo de territorio en manos del millonario británico Joe Lewis, quien desde 1996 obtuvo las tierras que rodean el lago -14 mil hectáreas- y una mansión de 8 millones de dólares a sus orillas. “Convivimos, lamentablemente, con algunos vecinos poderosos y terratenientes que llegaron a usurpar nuestro territorio. Lewis entre otros”, dice.

Lo cierto es que grandes empresarios vienen obteniendo territorios ricos en agua potable en la Patagonia, un bien codiciado en el mundo enero. Sin embargo, los territorios de Lewis son los más cuestionados por la forma poco clara en que los obtuvo y por los negociados que se van expandiendo mediante las mismas.

Amigos son los amigos

Diversas organizaciones sociales, asambleas de vecinos y pobladores, entre otros, vienen denunciando no sólo al magnate inglés, sino todo el negociado de las corporaciones, donde el Poder Judicial y del Estado juegan en connivencia con estos empresarios para mantener la ilegalidad de los entramados que llevan adelante. La última movilización se realizó en julio de este año, cuando, al cumplirse el Bicentenario de la Independencia, cientos de personas asistieron a una convocatoria realizada por la CTA Autónoma de Río Negro en el ingreso al lago para denunciar “el grave riesgo que corre nuestra soberanía con el avance de Lewis”. Como señalara el Secretario General de la Central, Rodolfo Aguiar, “no sólo se están quedando con la Patagonia, sino que ahora también pretenden saquear nuestros recursos”.

Recordemos que a fines de junio de 2016, el Presidente Mauricio Macri- quien sostiene una amistad de muchos años con Lewis, alojándose incluso en su mansión para Semana Santa, a la cual también se acercó silenciosamente el Gobernador Weretilnek- emitió el decreto 820/2016, por el cual modificó la reglamentación de la llamada Ley de Tierras, quitando los límites para que los extranjeros adquieran tierras rurales en Argentina. Si había poca regulación, ya hay ninguna. “Una vez más las medidas del gobierno atienden a los intereses de los sectores concentrados de la economía en desmedro de todas y todos”, señaló al respecto el Centro de Estudios de la Patagonia (CEP).

Pero este guiño es sólo uno de los tantos que han allanado el camino al estanciero. En julio se anunciaba la inauguración de la hidroeléctrica Patagonia Energía, ubicada sobre el curso del río Escondido. La misma se propone proveer de electricidad a todo El Bolsón y, supuestamente, al interconectado nacional, con tarifas superiores a los valores tradicionales, ya que el desarrollo es alcanzado por la ley de energías renovables que sancionó el Congreso en 2015 y reglamentó el Gobierno nacional en marzo de este año.

El emprendimiento, propiedad de Lewis, es polémico desde su origen y en la actualidad son muchos los puntos oscuros que se señalan. Entre ellos, que Patagonia Energía inició en abril el cableado subterráneo que va de la represa a El Bolsón, a pesar de no contar con las correspondientes habilitaciones provinciales ni nacionales. No hubo audiencia pública ni Estudio de Impacto Ambiental, y la obra avanza sobre territorios que por sus características han sido señalados de preservación.

En este sentido, Juan Grabois, abogado y referente nacional de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), presentó en el mes de agosto una denuncia penal contra el Poder Ejecutivo provincial, del INTA y de la Municipalidad de El Bolsón, por incumplimiento de funcionario público, y contra el emprendimiento de Lewis y directivos de empresas asociadas, por daños y usurpación de aguas. Esta denuncia, radicada en el Juzgado de Instrucción N° 6 a cargo del Juez Burgos, contó con el acompañamiento de un conjunto de organizaciones de la zona de El Bolsón y Bariloche, entre las que se encuentra el Colectivo Al Margen.

Allí se indica que “la Ley Provincial N° 4615 de 2010 que le otorgó la concesión de las Aguas del Río Escondido por 30 años a Patagonia Energía SA, controlada por el magnate británico, fijaba un plazo de 5 años para la realización de las obras, que venció en diciembre de 2015”.

Asimismo, detalla que “el emprendimiento incumplió la condición de establecer una estación transformadora en Los Repollos, condición suficiente para la extinción de la concesión, según reza la ley. Para peor, en la actualidad, la empresa se encontraría realizando obras que afectan la reserva forestal ‘Loma del Medio – Río Azul’, que es una de las mayores reservas de cipreses del mundo, una parte sustancial que se halla bajo control y gestión del INTA, y justamente por dónde está pasando el electroducto necesario para conectar la hidroeléctrica al sistema nacional”.

“Dicha obra está dañando de forma irreparable la reserva, así como las aguadas de las que se valen los pobladores y productores de la zona para su sustento y supervivencia. Nada de esto estaba contemplado en el estudio de impacto ambiental que fuera originalmente realizado, por lo que carece totalmente de validez. Asimismo, la obra está a cargo de un contratista no habilitado. Atento a la gravedad de los hechos, es que se solicita en la presentación judicial, que se detengan de forma urgente los trabajos de realización de la obra”, agrega el abogado Grabois.

Asimismo, Federico Soria, miembro de la Unión de Asambleas Patagónicas, quien viene realizando diversos informes sobre el actuar de Lewis en nuestro país, detalla en su blog federico-soria.blogspot.com cómo la construcción de la central hidroeléctrica en el Río Escondido “implicará el desecamiento del mismo y la desaparición del bosque circundante”, y denuncia “la ley sancionada por la Legislatura de Río Negro, para otorgarle la concesión de las aguas públicas de dicho río en condiciones muy benévolas; así como también su acogimiento al Régimen de Fomento Nacional para el Uso de Fuentes Renovables de Energía, en el marco de la Ley Nacional 26.190, que lo exime a Lewis de pagar impuestos y le da la posibilidad de venderle energía al estado más cara”.

Soria expone las distintas maniobras realizadas por los diferentes poderes del Estado para avalar y beneficiar el accionar de Lewis. “La Central Hidroeléctrica es una obra clandestina llevada adelante por un usurpador, está siendo construida por alguien que se quedó con lo que es nuestro, violando toda la legislación ambiental: el Artículo 41 de la Constitución Nacional, la Ley del Ambiente, la Ley de Bosques Nativos y la de Áreas Protegidas de Río Negro”, detalla.

Por su parte, Javier Milani, delegado de ATE Bolsón, quien participó en la última movilización, también hace un recuento del entramado: “Lewis propuso vender el excedente de su central hidroeléctrica al Interconectado Nacional. En ese proyecto, el Gobierno anterior decía que la obra tenía que finalizar en 2015 y el cableado tenía que salir del campo de Lewis hacia la ruta 40 y de ahí iba a salir el otro tendido hacia el Bolsón. Pero eso se atrasó porque la idea que tenían era sacar su cableado por la montaña y que atraviese Pampa de Ludden -al pie del Cero Perito Moreno- donde Lewis tiene su negocio inmobiliario”.

Milani cuenta que este proyecto parte de una compra de tierras fiscales de manera bastante irregular: “Se realizó durante el Gobierno radical de Miguel Saiz. Ellos compran y le dan el título de propiedad a Mirta Soria (hija y heredera de Cipriano Soria). Eran tierras fiscales y la Ley dice que si son tierras otorgadas por permiso de pasteo tienen que pasar al menos cinco años. Pero la venden a Lewis y proyectaron un complejo turístico, al pie del Cerro Perito Moreno, que también está concesionado por una barbaridad de años por la misma empresa que tiene el complejo Pampas de Ludden: Laderas del Paralelo 42”. Pero esto no es todo: “Lo más impresionante es que el domicilio legal de esta empresa -que es de Lewis- es en la oficina del contador Bruno Pogliano, Intendente de El Bolsón”.

Volviendo entonces a la central eléctrica, lo que se denuncia es la pretensión de Lewis de hacer pasar la energía por la Pampa de Ludden para poder abastecer el complejo inmobiliario que proyectan: el loteo está diagramado para albergar 10.000 personas y se piensa en la realización de hoteles, shoppings, canchas de golf, canchas de rugby, y canchas de polo. “Como no le alcanza para hacer funcionar una villa turística y un centro de esquí, entonces la idea es poder estar metidos en el interconectado nacional para chupar energía que va a venir de Futaleufú. Para esto, hay alrededor de 15 kilómetros de cableado que faltan de un acuerdo millonario que hubo entre el gobernador Weretilnek y Bussi en el 2012 para que tengamos energía del interconectado Nacional. Sin embargo, ese proyecto estuvo frenado para darle pie al proyecto de Lewis y se va a terminar una vez que él esté conectado a la usina. Ese es el fin y es parte de la mentira que nos venden. ¿En manos de quién estamos dejando nuestros recursos energéticos? ¿De una empresa privada, de un extranjero que un día dice corto la luz?”, se pregunta Milani.

Chamán, poblador del Bolsón, quien integra la Asamblea en Defensa del Agua y la Tierra, la Sociedad Ecológica Regional y Asamblea en Defensa del Territorio, también señala que el avance de la construcción de la hidroeléctrica implica “el mismo juego de siempre: el de un representante del poder económico global, ganando más y más espacios de control”. Y se pregunta si esta usina es el emprendimiento central. Se refiere a la gravedad de la construcción del aeropuerto en la costa atlántica: “Una pista de gran porte, sin ningún control nacional”.

Porque hay más: el aeropuerto que Lewis tiene en la localidad de Sierra Grande, apto para aviones de gran porte, como los utilizados por la OTAN, también es motivo de alerta. Está emplazado en una estancia a nombre de Bahías Doradas SA, cerca del límite con Chubut. El titular de la firma es Nicolás Van Ditmar, el empresario inmobiliario vocero y mano derecha del millonario británico, administrador de la Estancia Lago Escondido. Medios provinciales señalaron que desde la pista habilitada por la Fuerza Aérea habrían partido vuelos con destino a Malvinas, aunque nunca pudo comprobarse.

Chaman señala también la gravedad de que “la mayoría de la gente no se entera del riesgo que estamos corriendo: Ellos -Lewis y sus amigos- vienen por todo”. Sin embargo, también destaca el poder en una comunidad que se organiza “por peores que sean los vientos políticos del momento”. Y en este sentido habla del rol fundamental de la información. “Los representantes del poder global ‘toman’ todos los medios de comunicación, o inventan otros nuevos, y esa es la palabra que vas a estar escuchando en la mayoría de las casas. Por eso, desde las organizaciones sociales y ambientalistas, ponemos mucho énfasis en la necesidad de informar. Un volante, un comunicado radial, una marcha, una intrépida salida en alguna radio. O como ahora mismo estamos haciendo: un mensaje impreso en una bolsa de compras”.

Un entramado complejo

Las zonas oscuras de todo este avance sobre el territorio acompañan al magnate desde el principio. Como denuncia Soria, entre otros “no sólo hubo mucho dinero de por medio para que pudiera apropiarse de montañas, bosques, lagos y ríos, y así montar y mantener su paraíso privado, usurpando bienes públicos; también hubo asesinatos, despojo, transferencia de tierras fiscales, desafectación de áreas protegidas, tala de bosques nativos, modificación del ordenamiento territorial, dádivas de todo tipo y acuerdos a puertas cerradas con autoridades de diversos estamentos y extracciones partidarias”. Asimismo, tras la obtención del territorio “el inglés empezó a desarrollar en el lugar proyectos energéticos, aeropuertos privados y mega-desarrollos inmobiliarios, sin licencia social, conformando sociedades corporativas con otros grandes grupos empresarios argentinos y/o extranjeros. Hoy, es dueño de casi toda la energía eléctrica que se genera, transporta y distribuye en Argentina”. Ningún detalle menor.

El acceso al lago, por ser un bien público, también es motivo de denuncias. En la actualidad, si bien diversos fallos judiciales, como el del Superior Tribunal de Justicia (STJ) provincial, exigen a Lewis el acceso y la señalización al Lago Escondido, este no se ha llevado a cabo, y para quienes han intentado ingresar -hay un único camino de 18 kilómetros que conduce a la orilla del lago- la travesía ha sido imposible, porque, contra la misma ley, el personal de seguridad de la estancia se los impidió.

El impedimento de acceder al lago, la construcción de una hidroeléctrica, los negocios inmobiliarios, las pistas para aviones de gran tamaño. La punta del ovillo lleva a un entramado sin fin. No hace mucho tiempo, una investigación encabezada por Carlos Echeverría, documentalista, ex director de radio Nacional Bariloche, repasó el origen de la compra de Lewis de la estancia Lago Escondido, la construcción de la hidroeléctrica y la expansión, a través de testaferros, de sus dominios mediante la compra de propiedades en las nacientes del río Chubut. Asimismo, abarcó el proceso de extranjerización vinculado al grupo inversor multinacional Tavistock Group, encabezado por el propio Lewis. Los micro radiales -Laderas y El Fraude-, se pueden encontrar en el sitio www.asambleaendefensadelaguaylatierra.blogspot.com.ar

A la distancia, Echeverría repasa ahora la investigación y, a pesar de lo exhaustiva, indica que muchas cosas quedaron en el tintero, como la historia detrás de la compra de la tierra de los Montero, todo el sistema de vida dentro de la estancia, el esquema de la zona del río Villegas y Manso inferior, donde se hizo la primer represa, que tenía entre otros propósitos el de reemplazar a la cooperativa de luz que había ahí. También señala cómo las patrullas propias controlan todos los movimientos.

“Algo que me sorprendió a medida que desarrollábamos el trabajo fue cómo se han dedicado a rastrear a todos los miembros de las familias que tienen tierras en esta zona para ir convenciéndolos de que les vendan. En estos lugares inhóspitos, muchos miembros de esas grandes familias se han ido y en estas tierras queda solo el matrimonio, o alguno de ellos. Pero los han rastreado, en Bariloche, Neuquén, Villa la Angostura, El Bolsón, y como ya no piensan en volver les ofrecen algo. Y muchas veces, entre algo y nada, prefieren algo. Pero para esto, se terminan enfrentando con los que sí quedaron viviendo en estas tierras. Se arman grandes peleas: a veces terminan consiguiendo lo que buscan, otras no”. Sino, explica, apuntan al desgaste “a ofrecer sus servicios, por ejemplo, en caso de enfermedad. Pero son cosas difíciles de detectar, la gente no lo cuenta así no más”.

El hecho de que se focalice sólo en el tema del acceso al lago, de alguna forma también limita la perspectiva, porque lo cierto es que los temas se abren como ventanas sin fin. “Hay muchas preguntas: cómo ingresó todo ese dinero para las compras, cómo se tributa, la compra de muchas otras tierras: al núcleo inicial de estas hectáreas sobre el lago se le sumaron otras, estancias alrededor donde ya hicieron cambios: fabricaron lagunas, modificaron el paisaje. Lo que se ve a simple vista en el manejo de acuerdo a cómo fueron consiguiendo, a través de testaferros, todos estos campos alrededor y muchos otros yendo hacia Bariloche y hacia la zona de la estepa. Es una gran franja que abarca importantes cursos de aguas, el río Escondido, el río Foyel, de alguna forma muy vinculado al Manso, y el río Chubut, donde también tienen pensado hacer una hidroeléctrica. Ellos vienen con el trabajo de seducción a los antiguos pobladores desde los 90”, agrega Echeverría y lo que queda en el aire es lo mucho para seguir desenredando. Abrir puertas, exponer la evidencia. Esto, apenas una mirada por el ojo de la cerradura a un entramado que se extiende inmenso. Un eslabón de todo lo que ocurre por estas tierras. Lo cierto, algo huele mal. Pero para muchos todavía pasa inadvertido, ajeno, lejano. Sin embargo, las preguntas sobre el uso del territorio y en manos de quién, se siguen imponiendo como claves para un pueblo soberano.

Fuente:http://annurtv.com/sitio/el-agua-en-argentina-en-peligro-poderosas-corporaciones-sedientas/