Violentas feministas y hombres travestidos atacaron a una niña que tomó su primera Comunión al salir de la Catedral en Paraná.

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El lamentable episodio ocurrió durante la “marcha del orgullo disidente” realizada este sábado en la ciudad de Paraná, agrupaciones ultra-feministas, las organizadoras del #NiUnaMenos, el partido comunista y agrupaciones de travestis traídos de varias ciudades protagonizaron una serie de hechos discriminatorios y delictivos en el centro paranaense.

El día sábado se vivieron momentos de gran tensión en nuestra ciudad cuando en esta marcha que constituye como un conglomerado de supuestas minorías reprimidas, con total impunidad cometieron una serie de actos violentos contra edificios, iglesias, sedes partidarias y hasta contra una niña que acababa de tomar su primera Comunión.
En primera instancia, y atreviéndonos a señalar a este primer episodio como el hecho más “leve”, se pudo observar a los travestis  y a las feministas escribir las paredes de edificios céntricos, las escalinatas de la catedral y hasta las paredes de la parroquia San Miguel, con consignas a favor del aborto libre.
Cabe destacar que esta metodología de vandalismo es moneda corriente para estas agrupaciones, podemos observar su máxima expresión en el “encuentro nacional de mujeres” donde no queda una  pared sin escribir y plaza convertida en basural en cada ciudad que visitan.
Estos lamentables actos vandálicos podrían ser tristemente considerados como incidentes leves, el hecho más grave que protagonizaron estos grupos feministas y hombres travestidos, es el ataque a una niña que salía de la Catedral luego de tomar su primera Comunión junto a su familia.
El odio de los asistentes a esta marcha en la que exigen “tolerancia” hacia los homosexuales, se expresó en las agresiones que esta niña y su familia sufrieron a causa de ser católicos. Entre cánticos pidiendo la quema de iglesias y el aborto legal, los increparon violentamente a la vez que aseguran ser minorías oprimidas por el “patriarcado” y la moral cristiana.
Estas imágenes se han conocido a partir de la indignación que ha generado en la ciudadanía paranaense y que se ha expresado en las redes sociales.
Entre los comentaristas aseguran que los movimientos homosexuales no son minorías reprimidas sino minorías privilegiadas, y señalan que prueba de ellos es la impunidad total con la que pueden cometer cualquier tipo de acto delictivo sin tener que dar cuenta de ello a la justicia.