Argentina: Empieza juicio por asesinato mediante agrotóxicos de niño de cuatro años

Nicolas Arévalo murió intoxicado por uno de los insecticidas mas usados en el mundo. Los casos de enfermos por el agromodelo y las industrias contaminantes son un verdadero crimen social.

El juicio oral se realizará entre el 21 y 25 de noviembre en el Tribunal Penal Oral de Goya, Corrientes. Tiene como procesado a Ricardo Nicolás Prieto, acusado de “Homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas en concurso ideal”, ante la muerte de Santiago Nicolás Arévalo, de cuatro años, y el daño a su prima Celeste Estévez, que entonces tenía seis, ambos intoxicados con endosulfán el 2 de abril de 2011. Por esto el martes 22 a las 16 horas se realizara una concentración pidiendo justicia frente a la Casa de Corrientes, en Capital federal.

Jugando en las cercanías de su casa, Nicolás se había mojado los pies con los líquidos mezclados con endosulfán que usaba las instalaciones de un campo cercano, volcados sin tratamiento previo. Celeste, la prima de Nicloás, presentó los mismo síntomas, pero en el hospital de Corrientes le practicaron una limpieza de la sangre y fue trasladada al hospital Garrahan, donde le salvaron la vida. Luego de décadas de uso, el endosulfán fue prohibido en Argentina en 2013.

El caso de Nicolás no es único. Un año después falleció José Carlos Rivero, un niño de 4 años también intoxicado en la localidad de Lavalle, de la misma provincia.

Recientemente científicos del Conicet detectaron “altos niveles” del herbicida glifosato (cancerígeno) y otras sustancias en la cuenca del Paraná, aumentando las enfermedades a la población a las orilla de toda sus costas. Además de la instalación de numerosas industrias que vuelcan sus desperdicios al mismo, como Atanor, que cuenta con mas de 200 muertes por cáncer en sus alrededores en solo una década.

Como Nicolás o José hay cientos de personas anónimas que se enferman y mueren creyendo que se trata de “enfermedades naturales”. La razón esta en que vivimos dentro de una forma de producción, basada en la explotación social, degradación ambiental, y puesta en peligro de la salud pública.

En 2012 se utilizaron 370 millones de litros de agroquímicos sobre 21 millones de hectáreas, el 60% de la superficie cultivada del país. Esto significó que, en una década, los casos de cáncer en niños y las malformaciones en recién nacidos aumentarán un 400 %”, denunció el fotógrafo Pablo Piovano en su exposición El costo humano de los agrotóxicos.

Las personas afectadas habitan en zonas rurales, o pueblos, que están ubicados muy cerca de las zonas de fumigación. Muchas de ellas han trabajado en esas empresas, y otras son contaminadas a través del agua que beben, o el aire que respiran, como el caso de las escuelas rurales, las cuales han denunciado incansablemente que dejen de fumigar, ya que el viento transporta los químicos tóxicos.

Existiendo métodos de agricultura basados en técnicas de biocontrol, libre de agrotóxicos, terminar con la salud y la vida de millones es otro crimen social a gran escala del cual los empresarios y el Estado son culpables.

Fuente: La Izquierda Diario

Visto En:http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Noticias/Argentina_Empieza_juicio_por_asesinato_mediante_agrotoxicos_de_nino_de_cuatro_anos


El primer juicio por homicidio por agrotóxicos en el país será en Goya

Tiene como acusado a un productor de tomates, a quien se culpa de la muerte de un niño de cuatro años vecino a su quinta

Un productor correntino de tomates será sometido en noviembre al primer juicio que se celebrará en Argentina por presunto homicidio con agrotóxicos. La víctima del caso es un niño de cuatro años que murió dos días después de entrar en contacto con el plaguicida.

El juicio oral se realizará en la ciudad de Goya, provincia vecina de Corrientes, y tiene como imputado al horticultor de la pequeña localidad de Lavalle (a 10 kilómetros de Goya) Ricardo Nicolás Prieto. El hombre afronta cargos por presunto “homicidio culposo” de Santiago Nicolás Arévalo y por presuntas “lesiones culposas” en perjuicio de Celeste Estévez, prima del pequeño fallecido.

Ambos niños, que vivían en un área lindera a la plantación de tomates, jugaban en los alrededores de la finca, a pocos metros del río Paraná, cuando tuvieron contacto con el insecticida endosulfan, que les provocó una severa intoxicación.

La elaboración y el uso del endosulfan fueron prohibidos en el país desde julio de 2013, dos años después de la muerte del niño Arévalo.

“Es un producto clorado, totalmente nocivo, que provoca la muerte al instante en caso de que uno lo ingiera o lo huela o a través del contacto con la piel”, según explicó Julián Segovia, abogado querellante y miembro de la Fundación Infancia Robada.

Según el relato del abogado, el 2 de abril de 2011, Nicolás y Celeste jugaban en las afueras de su casa ubicada en el Paraje Puerto Viejo, de Lavalle, cuando Nicolás metió los pies en un vado, especie de río artificial poco profundo donde ese campo drenaba los líquidos con los que fumigaba. A las horas comenzó a descomponerse. Por la noche, Gladis, su mamá, lo llevó al hospital de Santa Lucía, donde le dieron medicación para detener los vómitos y le dijeron que hiciera reposo.

“Como los vómitos no cesaban, al día siguiente la mamá se fue al hospital de Goya donde, ante el agravamiento del cuadro, deciden trasladarlo al de Corrientes capital, donde el niño falleció el 4 de abril”, describió el abogado.

La autopsia del Hospital Pediátrico Juan Pablo II de Corrientes fue determinante: el niño había fallecido por una intoxicación con endosulfan.

En paralelo, la mamá de Celeste, la prima de Santiago, comenzó a observar que su hija presentaba los mismo síntomas, pero como el caso de Santiago se venía complicando, la niña llegó antes al hospital de Corrientes, donde le practican una hemofiltración (limpieza de la sangre) y la trasladaron al Hospital Garrahan de Buenos Aires, donde le salvaron la vida.

“Tomamos contacto con Gladis (mamá de Nicolás) tras conocer el caso. Nosotros estábamos en plena lucha contra las arroceras que contaminan la Laguna Iberá y quisimos conocer a su familia”, recordó por su parte Emilio Spataro, miembro de Guardianes del Iberá.

“Desde entonces, tanto los padres de Nicolás como los de Celeste sumaron a su lucha por justicia para sus hijos la pelea contra la contaminación que sufre todo el territorio correntino”.

Spataro será uno de los 19 testigos del juicio oral, cuya instrucción estuvo a cargo del juzgado número 2 a cargo de Carlos Antonio Balestra, la secretaría 4 de la ciudad de Goya, de Miriam Amores, y del fiscal Guillermo Barry.

“El caso de Nico no es único. Un año después falleció José Carlos Rivero, otro niño de cuatro años también intoxicado. Y como ellos, hay cientos de niños y niñas que se enferman con denuncias que no llegan, porque se trata de una forma de producción que realiza un uso indebido de los químicos para aumentar los rendimiento”, sostuvo Segovia.

Con relación al juicio, Segovia apuntó que “es la primera vez que en Argentina se juzga directamente con el código penal por homicidio a un productor. Hubo otros juicios, pero en los que se imputó el delito de contaminar y afectar la salud pública”.

“Nos sentimos conformes con el proceso pero no estamos de acuerdo con considerarlo homicidio culposo, porque el empresario no podía desconocer los efectos del químico y aún así lo utilizó”. En ese contexto, el “temor” de la querella de cara al juicio oral es que “se aplique una pena de tres años y que Prieto se vaya a su casa”.

El abogado comentó que “el vado en el que se metió Nico que desemboca en el Paraná sin tratamiento también es algo común entre los campos correntinos. Y no sólo es endosulfán, son muchos agrotóxicos los que se vierten. Hoy hay una mayor conciencia y un intento de producción más controlada, pero es incipiente”.

De hecho, la semana pasada se supo que científicos del Conicet detectaron “altos niveles” de glifosato, recatogorizado como probablemente cancerígeno por la OMS, en los sedimentos acumulados en la desembocadura de 23 arroyos y cursos que tributan sus aguas desde el río Pilcomayo hasta el Luján.

Paralelamente se realizará en Goya el Encuentro de Pueblos Fumigados del Nordeste, que apoyar a familiares de las víctimas.

Fuente:http://www.lacapital.com.ar/el-primer-juicio-homicidio-agrotoxicos-el-pais-sera-goya-n1198521.html