Toxicólogo aleman acusa a autoridades europeas de fraude científico por la relación entre glifosato y cáncer

monsanto

La controversia en torno al glifosato estalló en marzo de 2015, cuando la IARC (agencia de la OMS para la investigación del cáncer) decidió clasificarlo como 2B (probablemente cancerígeno para los seres humanos). Desde entonces, distintas agencias relacionadas con las autoridades europeas y las empresas de la agroindustria han estado batallando para decidir qué hacer con este polémico herbicida, vinculado al transgénico más cultivado a nivel mundial (la soja Roundup Ready de Monsanto, tolerante a glifosato). Todo esto en un momento clave para el futuro de este producto en la UE: la fecha en que debía decidirse si se renovaba o no su autorización.

En el contexto del tribunal Monsanto que se celebró el mes pasado en La Haya (Países Bajos) el toxicólogo Peter Clausing (PAN Germany) fue llamado “a declarar” sobre su trabajo de análisis de los estudios en torno a los que se centra esta investigación, incluidos tres estudios de la industria en los que la EFSA basa su veredicto de que el glifosato “no es cancerígeno”, pero cuyos datos permanecen ocultos al público general e incluso a los propios científicos del IARC. En  su testimonio acusa a la EFSA y al BfR de tergiversar los datos para poder lograr un resultado final favorable a la industria.

En la actualidad la CE ha dado al glifosato una prórroga de 18 meses de autorización para que los Estados miembros puedan tomar una decisión.

Si antes de leer a Clausing quieres informarte más sobre este tema, aquí tienes otros artículos que hemos publicado anteriormente en relación al glifosato: sobre el conflicto inicial [1] [2], sobre el proceso de reautorización [3][4][5][6] y sobre la actitud de la EFSA en este proceso [7]. Quizá también quieras leer los capítulos del libro Mitos y Realidades de los OMG sobre el Roundup (el herbicida basado en glifosato más famoso, propiedad de Monsanto).[8][9][10].

 

Título: 

Toxicólogo aleman acusa a autoridades europeas de fraude científico por la relación entre glifosato y cáncer

Origen: 

GMWatch

Autor/a: 
Claire Robinson
Fecha: 

Jueves, 3 Noviembre, 2016

El toxicólogo alemán Dr. Peter Clausing ha acusado al Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR) y a la Autoridad Europea en Seguridad Alimentaria (EFSA) de cometer fraude científico al manipular datos científicos y distorsionar los hechos para poder concluir que el glifosato no es carcinogénico. La EFSA y el BfR han aceptado y reforzado la conclusión propuesta por el Grupo de Trabajo sobre Glifosato (GTF), dirigido por Monsanto.

Clausing realizó esta acusación frente a los cinco jueces del Tribunal Monsanto, que tuvo lugar en La Haya entre el 14 y 16 de octubre.

El contexto en el que se sitúa esta alegación de juego sucio por parte de las autoridades europeas respecto al glifosato es la disputa a altos niveles sobre si el pesticida provoca cáncer o no.

En marzo de 2015 la agencia de la Organización Mundial de la Salud para la investigación del cáncer, IARC, concluía que el glifosato era probablemente carcinogénico para los seres humanos.1

El BfR no estaba de acuerdo, y afirmaba que no había una clasificación “garantizada” de carcinogenicidad del glifosato.2 La EFSA se situó en el lado del BfR, afirmando que “es improbable que el glifosato sea carcinogénico para los humanos y los datos no apoyan la clasificación en relación a su potencial carcinogénico”.3

Sin embargo, Clausing declaró ante el Tribunal Monsanto que las afirmaciones del BfR y la EFSA se contradicen con los datos que los propios informes del BfR contienen respecto al glifosato, así como el borrador de informe enviado a la Agencia de Químicos Europea (ECHA) por parte del Instituto Federal Alemán de Seguridad y Salud en el Trabajo.4

Las autoridades manipularon y distorsionaron la realidad

Clausing, que anteriormente trabajó como toxicólogo para la industria y que ahora trabaja para Pesticide Action Network Alemania, afirmó que existen “evidencias amplias” de que “las autoridades europeas manipularon o ignoraron datos científicos y distorsionaron la realidad para poder llegar a la conclusión de que el glifosato no debe considerarse cancerígeno. El Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR) y la Autoridad Europea en Seguridad Alimentaria (EFSA) han cometido fraude científico.”4

Clausing explicó que los machos de los cinco estudios de carcinogenicidad considerados de calidad aceptable por estas autoridades mostraban un aumento estadísticamente significativo en la incidencia de uno de varios tipos de tumores.

Tres de los cinco estudios en ratones mostraban un aumento significativo en un tipo específico de cáncer, linfoma maligno, lo que pone de manifiesto que se trata de un dato reproducible.[4]

Clausing señaló que sólo con estos datos se justificarían los criterios para clasificar el glifosato como carcinógeno de tipo 1B (sustancias que presuntamente tienen potencial carcinogénico en humanos, basándose fundamentalmente en evidencias en animales5) según la legislación europea.6

La legislación europea sobre pesticidas tiene una cláusula de “eliminación basada en daños” en relación a la carcinogenicidad,7 que supondría que una clasificación del glifosato en el grupo de carcinogenicidad 1B supondría automáticamente su prohibición a no ser que se demostrase que la exposición a este es “despreciable”. La ley no permite a la industria y las autoridades argumentar que la dosis a la que estamos expuesta está por debajo de los niveles permitidos y por tanto es segura.

Los resultados en estudios de cáncer en humanos reflejan lo hallado en estudios en animales

El veredicto del IARC de que el glifosato es probablemente carcinogénico fue provocado por lo que denominaron “evidencias limitadas” en estudios epidemiológicos de una relación entre la exposición a herbicidas basados en glifosato y linfoma no-Hodgkin (NHL) en humanos.

Comentando estos estudios epidemiológicos, Clausing declaró a GMWatch: “El linfoma No Hodgkin en humano es un reflejo de los linfomas detectados en estudios animales.”

La carcinogenicidad del glifosato se ve confirmada, según Clausing, por los estudios epidemiológicos, así como por aquellos que investigan los mecanismos de acción del glifosato y que han concluido que este daña el ADN y produce estrés oxidativo, ambos mecanismos que pueden producir cáncer.4

Los argumentos utilizados por las autoridades son falsos o están manipulados

En su testimonio ante el tribunal, Clausing desmontó sistemáticamente los argumentos que las autoridades europeas utilizaron para descargar las significativas conclusiones de los estudios de carcinogenicidad en ratones respecto al linfoma maligno inducido por glifosato.

Por ejemplo, la EFSA alegaba, “No se observaron evidencias de carcinogenicidad en ratas y ratones”.3 A lo que Clausing respondía “La incidencia de linfoma maligno era más alta en los machos de todos los grupos tratados con glifosato en los cinco estudios en ratones. Además, hubo un aumento estadísticamente significativo en tres de los estudios, dos de los cuales muestran una clara relación con la dosis.”

En otro ejemplo, el Instituto Federal Alemán de Seguridad y Salud Ocupacional, cuyos argumentos se basaban en el informe del BfR, afirmaba que la evidencia de que el linfoma maligno en los estudios animales estuviera provocado por el glifosato era “equívoca” debido a la “falta de significancia estadística en los análisis de comparación por pares” o “resultados del estudio parcialmente contradictorios dependiendo del método estadístico aplicado”.8

Sin embargo, Clausing demostró que este argumento era inválido. Al evaluar resultados de carcinogenicidad en estudios con animales, la OCDE, que fija las guías para la evaluación de productos químicos en la industria, recomienda el uso de dos métodos de análisis estadísticos: pruebas de tendencia y comparación por pares. Prefiere las pruebas de tendencia, por ser un método “más potente”. Además, y lo que es más importante, la OCDE afirma claramente “La significación en cualquiera de los dos análisis es suficiente para rechazar la hipótesis de que el resultado se debe al azar.”9

Clausing demostró que el Instituto Federal había tergiversado las guías de la OCDE de dos formas:
1. Trató de restar importancia a un método estadístico respecto al otro, descartando el aumento significativo de cáncer revelado por uno de los métodos sobre la base de que el otro método no lo mostraba – aunque la OCDE diga que con que uno de los dos métodos halle una diferencia significativa puede descartarse que esta diferencia se deba al azar.
2. En un ejemplo de sesgo, escogió los resultados del método más débil, que no mostraba un aumento significativo del cáncer.

El Instituto Federal parece haber hecho esto para ocultar el hecho de que el glifosato provocaba un aumento del cáncer en ratas.

¿Por qué el IARC no estaba de acuerdo con las autoridades alemanas?

Resulta interesante saber que el IARC revisó los estudios en animales disponibles y concluyó, como Clausing, que demostraban que el glifosato provoca un aumento de este tipo de cáncer. ¿A qué se debe la diferencia de opinión entr el IARC y las autoridades alemanas?

La respuesta se encuentra en el propio informe del BfR sobre las conclusiones del IARC.10 A diferencia de las autoridades alemanas, el IARC aplicó el análisis estadístico más fiable – la prueba de tendencia. Además, a diferencia de las autoridades alemanas, el IARC no violó las guías de la OCDE al afirmar que un segundo tipo de análisis estadístico cancelaba las conclusiones del primero.

El BfR acusado de falsificar datos científicos intencionadamente en la TV alemana

El truco estadístico empleado por las autoridades alemanas para defender el glifosato fue objeto de un explosivo reportaje de periodismo de investigación que se emitió en la televisión alemana el pasado octubre,11 en medio de las deliberaciones de las autoridades europeas sobre si reautorizar el producto o no.

El informe fue emitido por MDR, que forma parte de ARD, la principal cadena de televisión nacional alemana. El reportaje dice que el BfR ha sido “acusado de poner en peligro a la población”, y muestra al director del BfR, el Profesor Andreas Hensel, respondiendo a preguntas de los expertos ante el comité parlamentario alemán de agricultura y alimentación.

Uno de los expertos, el Profesor Dr. Eberhard Greiser, epidemiólogo jubilado de la Universidad de Bremen, dijo de las acciones del BfR, “Yo diría que esta es una falsificación intencionada del contenido de los estudios científicos.”

El reportaje del MDR señala que el BfR, en su informe inicial para las autoridades europeas, afirmaba que no había signos de cáncer en los estudios animales: “Tomaron la posición de que aunque uno de los cinco estudios sí que mostraba un aumento significativo en el linfoma maligno este era irrelevante, porque, según afirmaba el BfR, los otros cuatro estudios no mostraban riesgo de cáncer.”

Sin embargo, dice el vídeo, poco después “cayó la bomba”, el informe del IARC que afirmaba que el glifosato era probablemente carcinogénico.

Los expertos del IARC habían visto algo diferente a lo que había visto el BfR en los estudios en animales que habían analizado. En un estudio de todo el ciclo de vida en ratones se observaban aumentos significativos en los tumores renales, y en otro un aumento en un tipo de cáncer de los vasos sanguíneos. Señalaron también el aumento del linfma maligno en animales tratados con glifosato en otros tres estudios en ratones.

Sin embargo, estos tres estudios sólo se mencionaban en el informe del IARC; no fueron incluidos en la evaluación y clasificación final del glifosato porque los expertos del IARC no tenían acceso a los datos completos. Esto se debe a que eran estudios de la industria, cuyos detalles permanecen ocultos al público y a científicos independientes bajo acuerdos de confidencialidad comercial con las autoridades. El IARC tiene como principio fundamental el limitar sus evaluaciones a estudios que se encuentran en el dominio público y cuyos datos completos están disponibles.

Tras la presión derivada del informe del IARC, el BfR publicó un “Addendum”2 a su informe inicial, en el que defendía sus conclusiones respecto a las del IARC. El BfR admitía ahora que todos los datos de tumores mencionados por la IARC – y en estudios adicionales – eran significativos, pero los descartaba utilizando el truco estadístico anteriormente descrito, junto con otras prácticas científicamente cuestionables descritas por Clausing en su testimonio ante el tribunal.

El informe del MDR mostraba al político de los verdes Harald Ebner expresando su sorpresa ante la postura del BfR, que seguía defendiendo su conclusión final de que el glifosato no aumenta el riesgo de cáncer a pesar de la nueva evaluación de los estudios.

Ebner afirma, “Estoy como en shock. Los estudios no son nuevos, tienen ya unos años, así que me pregunto “¿Cómo es que no se han dado cuenta hasta ahora? ¿Por qué el BfR había concluido que no eran significativos, que no había efectos carcinogénicos?”

Sorprendentemente, según revelaba la investigación de la MDR, el BfR no había llevado a cabo su propio análisis estadístico de los resultados obtenidos por la industria: “El BfR dijo literalmente que confiaban en los informes de la empresa fabricante. ¿Significa esto que aceptaron los informes sin más?”

Esta es la conclusión a la que llega Peter Clausing, que también fue entrevistado por la MDR tras una evaluación exhaustiva de los informes del BfR. Clausing dice en el reportaje: “El Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos ha confirmado por escrito varias veces que llevó a cabo una evaluación independiente de los estudios y materiales que tenía. Esto debería incluir la evaluación estadística de los estudios de carcinogenicidad. Y el hecho de que se confiara ciegamente en los resultados de los estudios de la industria resulta escandaloso.”

Considerados en conjunto, los datos presentados por Clausing ante el tribunal y el reportaje del MDR plantean preguntas muy serias respecto a la integridad científica y competencia del BfR y la EFSA. No es de extrañar que los estados miembros de la UE no hayan conseguido ponerse de acuerdo para reautorizar el glifosato. Como respuesta a este bloqueo, la Comisión ha otorgado una reautorización temporal de 18 meses del glifosato, en lugar de los 15 años habituales, para que las agencias “competentes” puedan deliberar y emitir un veredicto final. Será interesante ver cómo la creciente crisis de credibilidad del BfR afecta a este veredicto.

  • 1. IARC (2015). IARC Monographs Volume 112: Evaluation of five organophosphate insecticides and herbicides. http://monographs.iarc.fr/ENG/Monographs/vol112/
  • 2. a. b. RMS Germany (2015): Renewal Assessment Report Glyphosate. Addendum 1 to RAR, Assessment of IARC Monographs Volume 112 (2015): Glyphosate, 31 August 2015. http://bit.ly/2eMJ8KG
  • 3. a. b. EFSA (2015): Conclusion on the peer review of the pesticide risk assessment of the active substance glyphosate. EFSA Journal 2015;13(11):4302.
  • 4. a. b. c. Clausing, P. Regulatory agencies (BfR, EFSA) used biased arguments to deny the carcinogenicity of glyphosate: Memorandum by Dr Peter Clausing, PAN Germany, as a witness to the Monsanto Tribunal. La Haya, Países Bajos, 15-16 de octubre de 2016. http://www.pan-germany.org/download/Memo_Monsanto-Tribunal_Peter_Clausing_10_2016.pdf
  • 5. CNRS Chemical Risk Prevention Unit (PRC) (2011). Carcinogens, mutagens, reproductive toxicants: European regulatory classification criteria, hazard communication elements. CNRS. http://www.prc.cnrs-gif.fr/IMG/pdf/cmr-criteria-clp.pdf
  • 6. Reglamento CE 1272/2008
  • 7. Reglamento CE 1107/2009.
  • 8. German Federal Institute for Occupational Safety and Health (2016). Proposal for Harmonised Classification and Labelling. Based on Regulation (EC) No 1272/2008 (CLP Regulation), Annex VI, Part 2. Substance Name: N-(phosphonomethyl)glycine; Glyphosate (ISO). ECHA. http://echa.europa.eu/documents/10162/13626/clh_report_glyphosate_en.pdf
  • 9. OECD (2012). Guidance Document 116 on the Conduct and Design of Chronic Toxicity and Carcinogenicity Studies, Supporting Test Guidelines 451, 452 and 453, 2nd Edition Series on Testing and Assessment No. 116. ENV/JM/MONO(2011)47, Paris. http://www.oecd.org/officialdocuments/displaydocument/?cote=ENV/JM/MONO(2011)47&doclanguage=en
  • 10. RMS Germany (2015). Renewal Assessment Report Glyphosate. Addendum 1 to RAR, Assessment of IARC Monographs Volume 112 (2015): Glyphosate, 31 August 2015. p. 37. http://bit.ly/2eMJ8KG
  • 11. El reportaje del periodista de investigación Andreas Rummel fue emitido en Alemania por Mitteldeutscher Rundfunk (MDR) en octubre de 2015. El programa (en alemán) está incluido el dossier de Rommel sobre herbicidas basados en glifosato, en la web del MDR: http://www.mdr.de/fakt/glyphosat156.html Link directo al reportaje: http://www.mdr.de/fakt/video-57628.html

Fuente:http://observatorio-omg.org/blog/toxic%C3%B3logo-aleman-acusa-autoridades-europeas-de-fraude-cient%C3%ADfico-por-la-relaci%C3%B3n-entre