Macri aprovecha la crisis de Arabia Saudita para venderles Argentina

No es un secreto que el régimen monárquico de Arabia Saudita atraviesa una de las crisis económicas más graves de su historia, a raíz de la brutal caída del precio del petróleo. Arabia lucha por sostener una economía basada en la exportación de petróleo, cuyo cotización llegó a estar por debajo de los 40 dólares este año, tras arañar los 140 en 2008. En septiembre el rey bajó un 20% los salarios de funcionarios y empleados públicos, por lejos la mayor fuente de trabajo.

Las inversiones extranjeras empezaron a partir y las embajadas se convirtieron en peregrinajes de empresarios que anticipan sus partidas por falta de expectativas. Arabia Saudita acostumbra a utilizar un excedente de sus regalías para invertir por el mundo y aunque no parece la época para grandes anuncios el príncipe, Mohamed bin Salman, anunció un plan paulatino para reducir la dependencia del petróleo, denominado Visión 2030.

Consiste en la creación de un fondo soberano de US$2 billones y la venta del 5% de la petrolera estatal Saudi Armaco, que amenaza con alterar los mercados de todo el mundo.

El príncipe Mohamed bin Salman anunció un plan paulatino para reducir la dependencia del petróleo, que incluye la creación de un fondo soberano de u$s 2 mil millones y la venta del 5% de las acciones de la petrolera Saudi Armaco.
Esto fue aprovechado por el presidente argentino, Mauricio Macri, que envió a su vicepresidenta Gabriela Michetti a buscar inversiones. “Es un escenario que los obliga a diversificar su economía, con reformas internas y lugares donde invertir”, se entusiasmó Michetti en diálogo con LPO.

El gobierno wahabí ya copó la portadas de los diarios económicos al convertirse en el país emergente que mayor deuda externa tomó este año con 17500 millones de dólares, sólo mil por encima de Argentina en marzo, cuando canceló su litigio con los holdouts. Claro que a tasas mucho más bajas.

Reflotar las relaciones con el régimen Saudita y facilitar mayores inversiones de Emiratos Árabes y Qatar son los principales objetivos de Gabriela Michetti en su gira por medio oriente que empezó este sábado y continuará por doce días.

La vicepresidenta arribó en la madrugada a Riad, la capital saudí.

Michetti llegó junto a una escueta comitiva integrada por diplomáticos, el secretario de política económica, Pedro Lacoste; funcionarios del Ministerio de Agroindustria y del Invap, la empresa nuclear argentina que comparte un desarrollo nuclear con el gobierno árabe.

Se reunió con el rey Salman Bin  Abdulaziz y con el vice príncipe heredero y ministro de Defensa, Mohammed bin Salman bin Abdulaziz Al-saud.

Tforo de inversiones con la cámara de comercio e industria local y entrevistas a Mohammed Abdullah Alkhorayef, CEO de Alkhorayef Group; y Geroges Schorderet, CEO de Almarai, la principal empresa láctea de Arabia Saudita, que en 2012 anunció una inversión de 100 millones de dólares en Argentina para sembrar alfalfa, pero los límites a la extranjerización de tierras enfriaron el proyecto.

Nueva etapa

El interés de medio oriente por aceitar su relación con Sudamérica quedó a las claras en noviembre en esta ciudad durante la IV Cumbre de América del Sur-Países Árabes (ASPA), donde además de luchar contra el terrorismo hubo un compromiso de iniciar una etapa de cooperación económica.

Michetti es optimista. “Tenemos un volumen un flujo de comercio muy bajo en relación con lo que podríamos tener. Los 70 años han sido buenas relaciones, ha habido cooperación entre los dos países, de hecho tenemos un proyecto de desarrollo nuclear conjunto en Invap, pero creemos que eso es un piso mínimo de relaciones”, sostuvo en la fastuosa de 300 metros cuadrados que el rey le acondicionó en el Riyadh Conferece Palace donde recibió a medios locales y a LPO.

Su tarde había empezado con una recorrida por el mercado de telas de Riad, con 32 grados que lastiman la piel pero no se comparan con los 50 padecidos por los lugareños en el verano. Luego recibió a Haitham Bouzo, presidente del Grupo de Apoyo a las Islas Malvinas.

La vicepresidenta recordó que “Arabia Saudita compra alimentos a algunos países del mundo” y Argentina podría ser “otro proveedor que les permita diversificarse”.

Michetti recordó que tras su visita a Corea y Japón logró que este último país se comprometa a aumentar un 30% sus inversiones en Argentina para 2017. A principios de mes estuvo en Canadá y planea viajes a Australia y Nueva Zelanda en enero y en marzo a Malasia, Singapur e Indonesia, donde la apuesta será ampliar la oferta de alimentos.

Tras el acuerdo de Argentina con Irán que había celebrado la ex presidenta Cristina Kirchner, la prensa local exigió confirmar si el gobierno de Mauricio Macri ratifica el fallo del muerto fiscal Alberto Nisman que responsabilizó por el atentado a la AMIA a los ciudadanos del país persa, en conflicto permanente con Arabia Saudita.

Michetti informó la decisión de Macri de avanzar en un juicio en ausencia, a la espera de un proyecto de ley para debatir en el Congreso.

“Este gobierno creó una unidad de investigación especial para conocer lo máximo lo ocurrido y si Irán sigue negándose a la extradición, lo que se está pensando y conversando es la posibilidad de juicio en ausencia. Para el pueblo argentino este es un tema muy doloroso y queremos que Irán asuma una posición de colaboración y no de protección”, sentenció.

El interrogante es: ¿Es fundamental que Argentina no acuerde con Irán un entendimiento para que Arabia Saudita invierta? ¿El interés común de Arabia Saudita y el gobierno de Mauricio Macri es perjudicar a Irán?

Fuente: La política online.

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