Trapos sucios: refugiados sirios fabrican ropa para Zara y Mango

Los refugiados sirios que han escapado su país son llevados a trabajar en condiciones inhumanas a fábricas textiles que producen prendas para importantes marcas españolas y británicas.

Escapar de los bombardeos en Siria es el mayor anhelo de miles de personas. Por eso, los migrantes arriesgaron sus vidas cruzando fronteras, mares y todo lo que encontraban a su paso en busca de un futuro mejor. Sin embargo, lo que hallaron en Europa no eran las condiciones con las que soñaban, sino más esclavitud y condiciones inhumanas de vida.

Un programa de televisión británico reveló que varios proveedores de reconocidas marcas de ropa brindan trabajo a refugiados sirios, adultos y menores de hasta 15 años, y los emplean como mano de obra semiesclava. Las tareas se realizan en talleres textiles de Turquía —debido a su menor costo de producción, ya que algunos solo cobraban el equivalente a cerca de 1,21 dólares por hora—, desde donde venden las prendas a marcas españolas, como Zara y Mango, o las británicas Marks & Spencer y Asos, denunció la BBC.

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Esperemos que Awada no planee hacer lo mismo con los refugiados que arriben a la Argentina.

Según detalló, los refugiados sirios trabajan hasta 12 horas por día con “sueldos irrisorios y condiciones de vida terribles”. “Saben que son explotados pero, también, que no pueden hacer nada”, contó el periodista encargado de las entrevistas, Darragh MacIntyre. En esas extensas jornadas, deben, entre otras cosas, teñir pantalones, para lo que utilizan productos químicos sin ninguna máscara de protección.

El descargo de las marcas

Cuando se dio a conocer que estos talleres textiles trabajaban para reconocidas firmas, estas no tardaron en reaccionar. Representantes de Mango explicaron que la fábrica había sido contratada por un proveedor sin su consentimiento y agregaron que en una inspección no encontraron a ningún trabajador sirio, sino que todo estaba en “buenas condiciones, excepto por algunas medidas de seguridad personal”.

Por su parte, Zara —que, junto a Mango pertenecen a Inditex, propiedad de Amancio Ortega, uno de los hombres más ricos del mundo—, aseguró que realiza inspecciones regulares a los talleres para “controlar y mejorar las condiciones” de trabajo. Incluso, aclaró que tras un control hecho en junio había dado plazo hasta diciembre para resolver las irregularidades.

Por último, Marks & Spencer calificó “extremadamente serio e inaceptable” el tema, por lo que anunció que ofrecerá trabajo permanente a cualquier sirio que haya estado en ese taller textil. “El comercio ético es fundamental para M&S”, afirmó, a la vez que aseguró que no toleran esas “grietas” en sus “principios”.

Respuestas poco convincentes

Todas estas explicaciones no logran convencer a los observadores internacionales. Danielle McMullan, del Centro de Recursos de Derechos Humanos y Negocios, aseguró que las marcas también son responsables de esta situación. “No es suficiente decir que no sabían lo que ocurría. Tienen la responsabilidad de supervisar y de entender dónde se hacen sus prendas y en qué condiciones se hacen”, concluyó.

Fuente:https://actualidad.rt.com/actualidad/222005-ninos-sirios-explotacion-talleres-textiles-turquia