Labaké: Nuevo Escrito Sobre La Causa AMIA

Dada la gravedad de la situación, el Dr. Labaké ha expuesto en ese escrito su rechazo y su formal protesta ante las arbitrariedades y atropellos que se siguen cometiendo en la causa AMIA, señalando también a sus responsables.
Rogamos su difusión.

ACOMPAÑA NUEVA JURISPRUDENCIA SOBRE EXCESIVA DEMORA PROCESAL – PREGUNTAS DISCRIMINATORIAS CONTRA LOS MUSULMANES – INCONGRUENCIA DE REVISAR Y REPETIR LAS TESTIMONIALES Y NEGARSE A CONFIRMAR SI HUBO COCHE BOMBA – SE SOBRESEA A EDUL.

Sres. fiscales:

JUAN GABRIEL LABAKÉ, abogado CSJN T.7 F.311, en su carácter de defensor del señor ALBERTO JACINTO KANOORE EDUL, ratificando el domicilio legal y constituyendo el domicilio electrónico en 24064849391, en la causa Nº 8566/96 “COPPE, Juan Carlos y otros s/ asociación ilícita y otros delitos-Legajo 129, a VS respetuosamente digo:

I.- EXORDIO
Que vengo a presentar un nuevo caso de jurisprudencia que avala mi repetida hasta el cansancio solicitud de un inmediato sobreseimiento del señor Edul, y a remarcar nuevas incongruencias y arbitrariedades de Vs Ss, que se suman a la larga lista ya presentada por mi parte, sobre la inaudita, inconstitucional y, a esta altura, absurda demora en resolver la situación procesal de mi defendido. Hago notar que, más de 22 años de sospechas sobre un imputado, como ustedes han condenado a sufrir ya al señor Edul –sin que nada indique que esa verdadera tortura terminará algún día- es algo tan brutal e inhumano, que coloca a la Justicia argentina entre las más corruptas y crueles del mundo.
Ello se ve agravado por otras incongruencias que mencionaré, y que demuestran hasta dónde Vs Ss, igual que sus antecesores y superiores, están actuando presionados, sino a las órdenes de potencias (EE. UU., e Israel) y grupos argentinos de presión de poder desembozados (DAIA, AMIA, OSA, Diario CLARÍN, Diario LA NACIÓN) y extranjeros (American Jewish Committee, AIPAC, B’nai B’rith, Organización Sionista Mundial, etc.) que, en algunos casos, son de tipo mafioso.

II.- NUEVA JURISPRUDENCIA
Cito la nueva jurisprudencia mencionada:
PROCESO PENAL: DERECHO A SER JUZGADO EN PLAZO RAZONABLE. NORMAS DE PROTECCION CONSTITUCIONAL Y SUPRANACIONAL. PRINCIPIOS FUNDAMENTALES. JUICIO CON EXCESIVA DURACION. SOBRESEIMIENTO DEL LOS IMPUTADOS.

El juzgamiento en un plazo razonable supone el derecho del imputado a obtener un pronunciamiento que ponga término a la situación de incertidumbre y de innegable restricción de la libertad que implica su sometimiento al proceso penal. De allí que se ha dicho que “la puesta en tela de juicio del estado de inocencia por obra de la persecución penal no puede durar más allá de cierto término (entre su inicio y culminación), porque la persistencia temporal del proceso sin que se arribe a una decisión definitiva, implicará un desconocimiento práctico de ese principio”. (Cafferata Nores-Tarditti, Código Procesal Penal de la Provincia de Córdoba Comentado, T. I, Mediterránea, p. 47). En el mismo sentido, se ha dicho que “dentro del mismo Derecho Procesal, incluso de cualquier rama del Derecho que formalice, uno de los pilares fundamentales del mismo gira en torno a la celeridad en la sustanciación de las causas, sin lo cual no puede existir eficacia y seguridad en la justicia. Se erige de este modo como un derecho subjetivo público de todo habitante de la Nación. Y, en virtud de los supremos bienes comprometidos específicamente en el proceso penal, su importancia sin duda se agudiza aún más”. (Jauchen, Eduardo M., Tratado de la prueba en materia penal, RubinzalCulzoni, 2006, p. 317/318). El derecho del imputado a ser juzgado en un plazo razonable deriva del derecho de defensa consagrado en el artículo 18 de la Constitución Nacional, y además se encuentra expresamente consagrado en la Convención Americana de Derechos Humanos, la que tiene rango constitucional (artículo 75 inciso 22 de la Constitución Nacional). Así, el artículo 8.1 de la CADH establece que “toda persona tiene derecho a ser oída, con las debidas garantías y dentro de un plazo razonable, por un juez o tribunal competente (…) para la determinación de sus derechos (…)”, mientras que el artículo 25 regula la protección judicial: “toda persona tiene derecho a un recurso sencillo y rápido o a cualquier otro recurso efectivo ante los jueces o tribunales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la Constitución, la ley o la presente Convención…”. El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en su artículo 14, inciso 3°, letra c, establece que toda persona acusada de un delito tiene derecho “a ser juzgada sin dilaciones indebidas”. La Corte Suprema de la Nación, en el leading case “Mattei” (272:188), dijo que …tanto el principio de progresividad como el de preclusión reconocen su fundamento (…) en la necesidad de lograr una administración de Justicia rápida dentro de lo razonable, evitando así que los procesos se prolonguen indefinidamente; pero además, y esto es esencial atento a los valores que entran en juego en el juicio penal, obedecen al imperativo de satisfacer una exigencia consubstancial con el respeto debido a la dignidad del hombre, cual es el reconocimiento del derecho que tiene toda persona a liberarse del estado de sospecha que importa la acusación de haber cometido un delito, mediante una sentencia que establezca, de una vez para siempre, su situación frente a la ley pena (…) Que, en suma, debe reputarse incluido en la garantía de la defensa enjuicio consagrada por el art. 18 de la Constitución Nacional, el derecho de todo imputado a obtener (…) un pronunciamiento que (…) ponga término del modo más rápido posible a la situación de incertidumbre y de innegable restricción de la libertad que comporta el enjuiciamiento penal.” (cfr: CSJN, “Martínez de Hoz”, 316:365; “Mozatti”, 300:1102; “Kipperband, Benjamín”, 322:360). Siguiendo el mismo temperamento, la Corte Suprema de Justicia de Tucumán dijo que “uno de los principios fundamentales que inspira al ordenamiento procesal penal es el derecho de toda persona a ser juzgado en un plazo razonable y sin dilaciones indebidas” (<#CSJT, “Reynoso Luis Rubén y otro s/defraudación”, sent. n° 275 del 27/04/2010100027656#>)…. puede advertirse que tiene más de 12 años de tramitación, de los cuales más de tres transcurrieron en instrucción y el resto en la etapa de plenario. En este sentido, no se advierte que el hecho investigado presente una complejidad superior a la normal, como sería el caso de delincuencia organizada, o multiplicidad de delitos o de imputados, ni tampoco se observan maniobras de abuso procesal por parte de la defensa, de modo que el tiempo del proceso aparece como no racional. Queda claro que el proceso no puede avanzar más allá de lo que los encartados deben procesalmente soportar como consecuencia del hecho punible. Continuar con la presente causa, admitiendo la persistencia de la acción penal, implicaría avalar un avasallamiento al derecho de los imputados de ser juzgados en un plazo razonable. En consecuencia, corresponde hacer cesar el estado de incertidumbre que pesa sobre los imputados, correspondiendo el sobreseimiento de la causa (artículos 359 inciso 4° y 379 del CPPT).
DRES.: ROMERO LASCANO – ROLDAN VAZQUEZ – CARAMUTI.
L. H. Y. Y. O. s/ ESTAFA, Fecha: 15/04/2015, Cámara Penal – Sala 2

Hago notar que, en ese caso, la demora era de 12 años, no de 22 como en esta vergonzosa causa.
¿Pueden Vs Ss decir, sin ruborizarse ante los argentinos bien nacidos, o ante el mundo decente o, mejor aún, ante su propia conciencia cuando la dejan “hablar” libremente, que están cumpliendo esa jurisprudencia obligatoria (es obligatoria porque emana originalmente de la CSJN)? ¿Para ustedes, no es esencial, atento a los valores que entran en juego en el juicio penal, que obedecen al imperativo de satisfacer una exigencia consubstancial con el respeto debido a la dignidad del hombre, dictar de inmediato en el caso Edul una sentencia que establezca, de una vez para siempre, su situación frente a la ley penal? ¿O prima en ustedes la presión o las órdenes de EEUU e Israel y de las organizaciones sionistas mencionadas?

III.- PREGUNTAS DISCRIMINATORIAS CONTRA LOS MUSULMANES
En la audiencia testimonial que rindió el señor Ali Halvaei el 7-10-16, se le preguntó si, en su viaje a la ciudad paraguaya de Asunción, realizado en 2005 (¡11 años después del atentado…!) “se había relacionado (o tomado contacto) con la comunidad musulmana”, y si había hecho otro tanto o viajado a Ciudad del Este…
¿Cuál es la verdadera razón, la que Vs Ss ocultan, para interrogarlo nuevamente y, para colmo, preguntarle si se relacionó (insisto, ¡11 años después!) con los musulmanes y con Ciudad del Este?
Estimé tan absurda e ilícita esa discriminación contra los musulmanes, y tan anti-argentino que esa Fiscalía se hiciera eco de las falsas acusaciones de EEUU e Israel contra la llamada Triple Frontera, que decidí repreguntar a Halvaei en ese momento. Y lo hice de una forma que indujera a la profesional que tomaba la audiencia a comprender la arbitrariedad y discriminación que estaba cometiendo. Por ello mi pedido fue: “Para que diga el testigo si en Asunción tomó contacto con algún judío”.
Lo más sintomático de ese episodio fue la reacción de quien tomaba la audiencia: entre sorprendida e indignada, se opuso a esa pregunta y llegó a acusarme de haber cometido un acto de discriminación contra los judíos. Le respondí que mi pregunta era exactamente igual a la suya, con la única diferencia que ella preguntó por las relaciones del testigo con los fieles de una religión, y yo hice lo mismo respecto de los fieles de otra religión.
En tal estado de sorpresa e indignación, sólo atinó a argumentar que ella había preguntado si el testigo se relacionó con “la comunidad” musulmana de Asunción, mientras que yo pregunté si Halvaei se había relacionado con “un” judío de esa ciudad (en realidad, dije “con algún judío”). Le hice notar que era la misma pregunta, pues preguntar por las relaciones con uno, con dos, con veinte o con todos los musulmanes o judíos, traducía el mismo prejuicio o sospecha de que el atentado se debía a algún o algunos fieles de esas religiones. Agregué que esa acusación contra los musulmanes fue lanzada oficialmente por el gobierno de EEUU e Israel desde las primeras horas posteriores al atentado a la AMIA, y repetida e intensificada por las mismas fuentes extranjeras luego de la sospechosa voladura de las Torres Gemelas de Nueva York en 2011 (tan sospechosa como los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel).
Lo más grave de todo ello, remarqué, es que la Justicia argentina, de la cual Vs Ss son sus representantes ante los ojos del mundo, repita mecánicamente esas acusaciones lanzadas por dos potencias extranjeras con el fin inconfesable y bastardo de quedarse con las tierras y el petróleo del Medio Oriente, tierras y petróleo que son legítimamente de otros pueblos, que habitan en esa región desde hace milenios.
En el caso de la Triple Frontera, la responsabilidad de la Justicia argentina, de la cual, insisto, Vs Ss son sus representantes ante los ojos del mundo, es mucho mayor y más grave, pues EEUU e Israel es evidente que, en esa zona, persiguen un objetivo mafioso que nos perjudica en forma directa: arrebatarnos algún día el agua potable de ese inmenso reservorio, y desestabilizar, mediatizar, si no destruir el MERCOSUR.
Por otro lado, con la discriminación contra los musulmanes, la Justicia argentina en general, y Vs Ss en particular, están fomentando la división de los argentinos entre réprobos perseguidos y discriminados, y elegidos privilegiados, y dañando las relaciones diplomáticas y humanas de nuestro país con muchos pueblos y naciones amigas, que hoy son víctimas de aquel despojo de tierras y petróleo.
Debo reconocer que la profesional que tomó la audiencia, luego de esas palabras mías, recuperó la calma y la amabilidad con que venía actuando, y en ese clima de respeto y aun de amabilidad culminó la audiencia. Por otro lado, el acta levantada por ella refleja fielmente lo dicho por el testigo y por mi parte, con la lógica excepción de lo anecdótico.
Relato en detalle todo esto porque deja en claro que la conducta de quien tomó la audiencia no es fruto de un prejuicio personal suyo, sino el resultado del clima imperante en la Fiscalía AMIA, así como en el resto del Poder Judicial, en el Legislativo y el Ejecutivo, en la dirigencia política “correcta” (otros la llaman obediente), en la gran prensa, etc., etc.: los culpables tienen que ser, sí o sí, los musulmanes, árabes o no, pero musulmanes… porque así lo quieren y lo exigen EEUU e Israel, los modernos piratas del Medio Oriente.
Hay miles de ejemplos que avalan esa afirmación de mi parte. Quizás uno de los más notorios sea la estricta –casi sagrada- confidencialidad que la Fiscalía y la AFI han mantenido sobre el llamado Informe Internacional. Nada de secreto hay ya en ese informe: todo ha sido volcado letra por letra, mentira por mentira, invento por invento, a esta causa por el fiscal Nisman y sus sucesores y superiores. Y sin embargo, ese fraudulento y bochornoso Informe de dos servicios secretos extranjeros se mantiene en reserva y guardado bajo siete llaves. ¿Por qué? Sin duda por quién lo firma. Porque si lo hizo la CIA, con la ayuda del Mossad, es seguro que lo firma el jefe de una de ellas, seguramente el de la CIA de ese entonces (año 2002). Y eso es lo grave, lo bochornoso que se oculta tras el hipócrita pretexto del secreto de Estado: toda la dirigencia argentina, incluida la Justicia, está obedeciendo al jefe de uno de los servicios secretos más crueles y odiados del mundo. Y eso debe permanecer en el más estricto silencio, porque es algo inconfesable, reservadísimo, confidencial… justamente por ser vergonzoso.
Por eso, los fiscales, jueces, autoridades ejecutivas y legisladores, políticos “adaptables”, periodistas a sueldo, etc. etc., que componen el “establishment” nativo, han ocultado durante años y años, y siguen ocultando tozudamente ese Informe que es el síntoma más claro y el testigo molesto de su propia decadencia y claudicación.
Bochornoso. Deleznable. Bajezas que la posteridad jamás perdonará a sus autores y encubridores, sean argentinos o extranjeros.

IV.- INCONGRUENCIA DE REVISAR Y REPETIR LAS TESTIMONIALES Y NEGARSE A CONFIRMAR SI HUBO COCHE BOMBA
Usar el georadar, para saber a ciencia cierta si existió o no el coche bomba, es algo muy fácil y rápido. A lo sumo, en medio día y sin costo dinerario ni dispendio procesal apreciable alguno, se podrían despejar todas las dudas: si hubo un coche bomba, aparecerán sus restos. De lo contrario, no.
Y esa prueba tan fácil y sencilla es decisiva. Porque, si hubo coche bomba, esta instrucción habría estado correctamente orientada y habría que seguir por el mismo camino. Pero, ¿si no hubo coche bomba…? Significaría que la explosión fue adentro del edificio de la AMIA. En ese caso, sería indispensable y obligatorio averiguar qué responsabilidad tuvo el Shin Beth (servicio secreto israelí tan poco confiable como el Mossad o la CIA) que custodiaba “celosamente” el edificio de la AMIA.
Y ése es el meollo de la cuestión. ¿Hay en la Argentina de hoy algún fiscal, juez, legislador, presidente, ministro, político “correcto” o periodista a sueldo que se anime a investigar al Shin Beth, uno de cuyos agentes asesinó a su propio presidente Itzaak Rabin, por haber acordado la paz con los palestinos? ¿Hay alguno de ellos que se atreva a denunciar las mentiras de la CIA y el Mossad en esta causa? ¿Hay algún justo en esta Sodoma y Gomorra?
Y eso mismo explica que se pierdan semanas y meses en interrogar nuevamente a iraníes de nacimiento nacionalizados argentinos, que fueron intensa y brutalmente interrogados entre 1994 y 1998, mientras se me niegue la muy elemental y sencilla prueba del georadar, aduciendo farisaicamente que esa diligencia fue considerada innecesaria por el finado fiscal Nisman.
Dicen los señores fiscales, y dijo su finado antecesor con cuantiosas cuentas secretas de espurio origen (CIA, siempre la CIA) en las Bahamas…, que no era necesario el georadar porque ya estaba demostrado (¿dónde y con cuál pericia o testigo al menos?) in eternum que sí hubo un coche bomba. Un coche bomba que ningún testigo presencial vio… y muchos de ellos niegan rotundamente, pero que siempre fue dogma de fe para los instructores de esta causa, sólo porque la CIA y el Mossad lo “sugieren” con la “amabilidad” que los caracteriza.
Por eso esta causa ya apesta y produce náuseas a quienes nos negamos a obedecer a esos dos macabros servicios secretos de inteligencia extranjeros.
Y todo ello, sin olvidar que el señor Halvaei relató, en esta audiencia testimonial, que en 1998 (¡4 años después del atentado…!) la policía “antiterrorista” (¡justamente!) lo fue a buscar, a él y a todos los empleados iraníes y musulmanes, por orden del juez de instrucción, a la empresa privada donde trabajaban.
Halvaei, según dijo en la audiencia última que nos ocupa, estaba en ese momento en Paraguay, por lo que se salvó de ese atropello propio de bestias. El resto de los empleados, por ser iraníes de origen y de fe musulmana, fueron esposados y arrestados para ser interrogados al día siguiente, previo pasaje por las Horcas Caudinas policiales durante esa noche. ¡¿Instrucción legal e imparcial o crimen de lesa humanidad?!
Pero a Halvaei le esperaba su propio calvario, “necesario” para calmar el hambre del monstruo asesino: la policía fue a su casa, rompió la puerta de entrada, destruyó todo lo que encontró a su paso y le robó una bolsa con medallas de oro que su madre le había dado como recuerdo y ayuda en casos extremos, al salir de Irán corrido por la guerra y el hambre.
Todo fue relatado en su momento y en esta audiencia por el señor Halvaei, pero nadie nunca le pidió disculpas, y mucho menos lo resarció por los inmensos y salvajes daños que le infligieron. Al contrario, lo interrogaron brutalmente en 1998, y volvieron a interrogarlo (aunque decentemente) ahora. Pero resarcirlo o pedirle las indispensables disculpas, nunca, ni ayer con los Dres. Galeano y Nisman, ni hoy con Vs Ss.
Y vuelvo al método que usé en la audiencia, porque es muy eficaz para hacer comprender la profundidad de la discriminación que sufren los musulmanes (árabes o no) desde hace 22 años en esta causa, y 24 en la de la Embajada a manos de la CSJN: ¿Qué sucedería, cuál habría sido la conducta y la reacción de Vs Ss y sus antecesores y superiores, incluida la Corte Suprema, y del resto del “establishment” nativo y extranjero, si el señor Halvaei fuera judío?
¿A los señores fiscales les sucede lo mismo que a la profesional que tomó la audiencia? ¿Están sorprendidos e indignados por mi “atrevimiento”? Sería una mala señal.
He citado intencionalmente a la Corte Suprema, porque la culpa de haber discriminado a los musulmanes en esta causa se origina en la inconducta e indignidad de nuestro máximo Tribunal, al haber agachado la cabeza ante las exigencias de la Embajada de Israel para que los criminales que hicieron volar su propia Embajada, matando a argentinos e israelíes, católicos y judíos por igual, fueran encubiertos criminalmente. Y todo, para culpar de la matanza y la destrucción a una fantasmagórica “Yihad Islámica”. Nunca podrán borrar las valientes y certeras declaraciones testimoniales del Dr. Alfredo Bisordi, quien fuera secretario penal de esa Corte, y el primer instructor de la causa Embajada. Bisordi denunció, hablando bajo juramento de decir verdad, que fue el jefe de Seguridad de la propia Embajada de Israel quien le exigió al comisario de la Seccional 15 de la Policía Federal, y a él mismo, que dijeran que ese atentado se cometió con un coche bomba, en lugar de haberla destruido con los explosivos que introdujeron dentro mismo del edificio que, por rara “casualidad”, también era custodiado por el Shin Beth.
Ni la Corte Suprema, ni Vs Ss, ni nadie podrá desmentir nunca esas declaraciones del Dr. Bisordi. De modo que puedo afirmar con toda seguridad y verdad que la Corte es la iniciadora y la principal culpable de esta mega-estafa procesal, que los llevó a calumniar y discriminar a los musulmanes. Ustedes, señores fiscales, sus antecesores y superiores en toda la línea hasta la Cámara de Casación, sólo han seguido la demoníaca “jurisprudencia” de esa Corte fraudulenta.
Ha llegado la hora de que los argentinos hagamos justicia y desagraviemos a los musulmanes que habitan nuestro suelo y otros suelos del mundo, por las ofensas, calumnias y sospechas discriminatorias que le han inferido nuestras desaprensivas y cobardes autoridades de los tres Poderes del Estado. Es indispensable reafirmar y demostrar que, para los argentinos bien nacidos, todos los seres humanos somos iguales ante Dios y ante las leyes, que no reconocemos ni aceptamos que haya razas superiores, ni pueblos elegidos, ni destinos manifiestos. Que consideramos a todas ellas como expresiones y deseos de lunáticos y perversos que buscan dominar al resto de los seres humanos y quitarles sus riquezas, bienes y tierras.
Nuestra Constitución Nacional asegura “los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”, incluyendo a los musulmanes, por supuesto. Y ésa es una obligación que pesa especialmente sobre Vs Ss, y sobre los jueces, desde el de instrucción hasta los de la Corte Suprema.
Deben cumplirla, pero no lo hacen.
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V.- PETITORIO
Por todo ello, a Vs Ss solicito:
1.- Se deje en paz a los musulmanes de origen iraní y a todos los otros que habitan honestamente nuestro suelo.
2.- Se elimine la norma o costumbre actual de esa Fiscalía, de sospechar de ellos por sistema.
3.- Se elimine de los interrogatorios toda pregunta sobre el credo musulmán (u otro) del testigo, y/o de sus relaciones o amistad con uno o más musulmanes o creyentes de otra religión.
4.- De una buena vez, se emplee bien el tiempo y los esfuerzos de Vs Ss, hoy distraídos en repetir declaraciones testimoniales kilométricas (la de Halvaei duró 6 horas y media) y tediosas, que molestan y llegan a agraviar a personas honestas y trabajadoras, y que a nada conducen. Y en su lugar se use el tiempo racional y seriamente, ordenando la corta y sencilla prueba del georadar para saber, ¡alguna vez!, lo que debió investigarse hace años: si existió o no el coche bomba. Recuerden Vs Ss que hemos pedido la extradición y la captura internacional de 8 altos funcionarios extranjeros, acusándolos de haber atentado contra la AMIA con un coche bomba, de cuya existencia no tenemos una sola prueba, salvo que los señores fiscales, igual que su antecesor el finado Dr. Nisman, consideren como prueba válida los desvaríos interesados e inescrupulosos del Informe Internacional, redactado por los mismos mitómanos a sueldo que “encontraron” armas de destrucción masiva en el Irak de Saddam Hussein para, ¡oh casualidad!, quedarse con el petróleo irakí y destrozar a ese país mártir.
¿Realmente Vs Ss consideran válido y veraz ese burdo y mentiroso Informe Internacional? No creo que sean tan ingenuos.
5.- Se tenga en cuenta, ¡ya es hora!, la jurisprudencia sobre la arbitrariedad de demorar absurda e inhumanamente el estado de sospecha sobre un imputado, y se sobresea de inmediato al argentino de credo musulmán señor Alberto Jacinto Kanoore EDUL, mi defendido.

Proveer de conformidad SERÁ JUSTICIA.


Fuente:https://www.facebook.com/JuanLabake/photos/a.1468578633432539.1073741828.1464744250482644/1655054698118264/?type=3&theater