El gobierno se fijó un punto de partida

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Con la primera difusión de las cifras de pobreza (32,2%) y de indigencia (6,3%) en lo que va de su mandato, el presidente Mauricio Macri estableció esos niveles como punto de partida del camino que planteó en su campaña electoral del año pasado, con el lema “pobreza cero”. Ante tan elevado guarismo de pobres (unos 8.800.000 habitantes), el Presidente adoptó ayer una postura realista al decir que será imposible alcanzar o acercarse siquiera a ese ideal a fines de 2019 -cuando termina su mandato-, ya que eso dependerá de otras variables, como el ritmo de crecimiento económico y de generación de empleos, en especial en la órbita privada.

Por otra parte, hubo quienes recordaron que en octubre de 2001 -en plena recesión y crisis del gobierno de Fernando de la Rúa, que derivó en el estallido de la convertibilidad y la debacle social- el índice de pobres alcanzó el 35,4%. Es decir que, en un período de 15 años y tras haber salido del infierno merced a varios años de fuerte crecimiento económico, con mejora social en los sectores medio-bajos y bajos, el país ha dado una curva que lo deja apenas tres puntos porcentuales debajo de aquel piso lamentable.

Endilgarle toda la responsabilidad a este gobierno -que sólo lleva nueve meses y medio de gestión- es injusto, pero también es cierto que algunas medidas de “sinceramiento” que se tomaron (entre ellas la devaluación para salir del cepo al dólar y los aumentos de tarifas) hicieron crecer el número de pobres. Como referencia, se pueden tomar los últimos informes de la Universidad Católica Argentina (UCA), ya que el Indec llevaba tres años sin publicar datos sobre pobreza. Para abril de este año fijó en 32,6% el índice, casi idéntico al oficial del Indec. En tanto, para fines de 2015, cuando todavía gobernaba Cristina Fernández de Kirchner, la cifra fue 29%. Un periodista le refirió esa diferencia ayer al Presidente, quien evitó contestar puntualmente a eso, más allá de que aseguró estar “abierto permanentemente a hacer autocríticas”. De todos modos, para su gobierno ya terminó el tiempo de palabras y diagnósticos y empezó el de la gestión para ir solucionando múltiples problemas, entre ellos la pobreza.

Fuente:http://www.cronica.com.ar/article/details/99221/el-gobierno-se-fijo-un-punto-de-partida