Macri y Bullrich preparan un ataque a los docentes

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LA TRAMPA DE LA EVALUACION EDUCATIVA –

 

A principios de año el gobierno de Macri anunció la formación del Instituto de Evaluación Educativa. Luego, en abril, creó la Secretaría de Evaluación Educativa y ahora prepara para el 18 y 19 de Octubre el Operativo de Evaluación “Aprender 2016”. ¿En qué consiste? : El ministerio de educación diseñará una prueba única de matemática, lengua, ciencias sociales y naturales que tomará a todos los alumnos de todas las escuelas del país. Los docentes serán los “aplicadores” de estos exámenes. Y el ministerio de educación se compromete a “priorizar una comunicación transparente de los resultados” (citas de los documentos oficiales del operativo de evaluación Aprender 2016).

Reflexionemos juntos por un momento: ¿Quién decide qué se pregunta y qué se evalúa? ¿Qué consecuencias van a tener los resultados de estos  exámenes (multiple choice)? ¿Qué resultados sobre la educación va a producir esta “cultura de la evaluación”, único principio pedagógico hasta ahora explicitado por la nueva gestión educativa?

La única consecuencia posible de semejante “evaluación” será profundizar las desventajas de las escuelas a las que acceden los alumnos menos privilegiados, mas expropiados de los bienes económicos, sociales y culturales, y el consiguiente desprestigio y  desvalorización  de los docentes que, (en una carrera de obstáculos) emprenden día a día el desafío de intentar que el origen social, económico y cultural de los chicos no sea un destino.

En este modelo educativo los que pretendemos que la educación debe ser un derecho para todos, los que  sabemos  que estas pruebas no miden el “mérito” de nadie, sino la desigual distribución de recursos entre las clases sociales, somos los convidados de piedra. Para nosotros, el cargo pasa a ser de “aplicadores”.

Salta a la luz que la comunicación transparente de estos resultados establecerá un “ranking de escuelas”, con su consiguiente meta de salir a competir por el “mercado de alumnos”. Los padres saldrán a competir por las “mejores escuelas”, los docentes competirán por “mejores resultados” y el gobierno será el “réferi” de la ley de la selva educativa, que renovará anualmente su lucha por para recibir premios y evitar castigos dejando en el camino gradualmente todo lo que “distraiga” de tan excelso objetivo: sacar buenas notas en las pruebas de Macri-Bulrich.

Todo esto de por si es ya bastante escabroso, pero hay que darle un contexto; ya sabemos que estas experiencias no son originales y es obligatorio repasar un poco en donde se aplicaron, y de qué medidas van acompañadas.

“Aprender 2016”:Un ataque directo al salario, a la estabilidad en el cargo, a las conquistas de estatuto del docente

Lo primero que hay que señalar es que el Operativo de Evaluación “Aprender 2016” es parte de la estrategia global del macrismo de operar un giro conservador y reaccionario en los asuntos políticos y culturas del país. Se trata de hacer de la Argentina un país amigable con los centros de poder económico como EEUU, “atractivo” para las inversiones de los países imperialistas y por lo tanto las patronales y el gobierno necesitan realizar un duro ajuste económico que baje los salarios a niveles inferiores que los países vecinos. El salario docente es una de esos objetivos.

Pero para eso, Macri y los empresarios, necesitan derrotar todas las luchas de resistencia que los trabajadores venimos dando en la última década. A partir de esto lograr un “clima político” en el país que haga viable la aplicación de este ajuste en toda la regla.

Para disimular la dureza del ataque y presentarlo de “buena manera” Macri y el Ministro Bullrich dicen que el Operativo Aprender es algo innovador y que mejorará la “calidad educativa”, El gobierno se apoya en un hecho real: si bien la educación pública es defendida por enormes sectores de la sociedad, al mismo tiempo ha venido sufriendo un deterioro enorme, producto de la política de los gobiernos anteriores (menemismo, kirchnerismo y macrismo en CABA) que la han dejado venirse a pique. Y esta política favoreció que muchos sectores, tanto de clases medias como inclusive de trabajadores, elijan mandar a sus hijos a escuelas privadas donde los pozos no se tapan, ni colapsan los baños, donde hay calefacción en invierno, más  horas de clase y  materias extra programáticas . Donde la ecuación funciona porque los sueldos los paga el estado y además le cobran cuotas a los alumnos. El operativo “aprender 2016” y la “cultura de la evaluación”  profundizará más la crisis de la educación pública ya que mide resultados iguales en escuelas de contextos distintos: aumentará la fragmentación del sistema educativo nacional en escuelas de 1°, 2°, 3° y 4° categoría.

Es un proyecto que viene importado de “experiencias” educativas neoliberales de otros países del mundo como México, Chile, España, EEUU, donde se buscó destrozar el salario y la estabilidad docente y hacer del sistema educativo uno al servicio de las necesidades del mercado capitalista. No podía ser de otro modo cuando encontramos que uno de los principales impulsores de esto es el mismo Banco Mundial, una institución que defiende los intereses de bancos y empresas multinacionales, y que no es precisamente la educación de los pueblos lo que le interesa. Y ahora, con la asunción de Macri, un gobierno bien amigo de los empresarios y banqueros, el proyecto laboral y educativo que se pretende aplicar en Argentina es uno que refleje lo más fielmente lo que estos sectores de poder quieren para América Latina y el mundo.

Ahora bien, más allá de todo el maquillaje que pueda tener la “evaluación”,su principal objetivo es atacar el salario y la estabilidad docente. “Aprender 2016” es el prólogo de un plan en varias etapas. Esta primera que se busca realizar el 18 y 19 de octubre tiene como objetivo central, según el gobierno, “sensibilizar” con la “cultura de la evaluación”. Lo que hay que decir en realidad es que busca instalar entre la docencia y la sociedad que es necesario, para “mejorar la educación”, hacer una evaluación de los docentes y los estudiantes.

Esta es la primera fase: una vez publicados los resultados en el 2017 tratarán de instalar la idea que “la manera de mejorar la educación de los chicos es formando a los docentes en función de lo que el mundo actual necesita”. Es decir: luego del operativo de “sensibilización” vendrá el operativo de “culpabilización” y estigmatización de los docentes como los responsables de los resultados de los estudiantes. Entonces darán paso a justificar la necesidad de condicionar el monto salarial a cobrar a los resultados de los exámenes. Si se obtienen “buenas notas” de los estudiantes y del docente… el salario sube; y si las notas son bajas, el salario será menor.Y como sucede en México hace tiempo, si se repiten las “malas calificaciones”… viene el despido del docente!Esto busca introducir un espíritu de competencia entre los docentes para obtener mayores puntajes, tratando de minar los lazos de solidaridad y camaradería que se han forjando entre la docencia luego de años de luchas. Además, rompe con un principio de justicia básico que implica que a igual trabajo le corresponde igual salario. Y en su lugar se pasa a un sistema de jerarquías salariales de acuerdo a la “productividad” del trabajo. Una forma de concebir la tarea docente como si estuviésemos en una empresa.

Esta competencia también rige para las escuelas. Porque se establecería un criterio de cuanto mejor sean los resultados de los docentes y los alumnos de un establecimiento se le destinaran más recuerdos pedagógicos y más dinero para “caja chica”. Así lo señala el Ministro Bullrich: “Si la escuela mejora un 10% con respecto al año anterior, podemos darle una nueva biblioteca. Si mejora un 20% los chicos de 7º año podrán viajar a Bariloche.”Claro que esto atenta contra el principio básico de distribución justa en donde se supone que se le deben asignar más recursos a quienes más los necesitan y no más recursos en función del “merito” medido por los resultados de estos exámenes.

Un ataque al Estatuto Docentey la actividad sindical

De fondo, lo que queda cuestionado y como letra muerta es el Estatuto Docente, ley donde están sancionadas muchas de las conquistas que dio la lucha docente durante décadas.En primer lugar queda destruida la principal conquista laboral de la docencia: el ingreso, ascenso y la estabilidad en el cargo. Desde el punto de vista de los trabajos que hay en el país, el docente es quizá el que tiene el sistema de ingreso y ascensos más democrático de todos y la estabilidad es un derecho. Si el gobierno avanza con este sistema no sólo se pone en jaque la estabilidad laboral sino que también queda restringida seriamente la libertad conquistada para el ejercicio de la actividad sindical. Porque otra de las cosas que entrarían el sistema de evaluación es la asistencia, y es conocido que la licencias por enfermedad son utilizadas por muchos compañeros que se ven seriamente afectados por las pésimas condiciones laborales. Entonces si la “no asistencia” entra como un elemento a evaluar y por lo tanto al puntaje que se otorgue a ese docente, se corre el peligro (y es lo que se busca) de meter presionar para que uno vaya a trabajar enfermo y además para que no haya más paros. Así, un “simple” plan de evaluaciones es en el fondo una herramienta muy sutil para combatir una serie de derechos laborales conquistados, y evitar que haya resistencia! Por lo tanto, no es sólo una reforma educativa sino también es una reforma laboral anti-sindical.

La formación docente como mercancía

La contrapartida de atar el salario y la estabilidad laboral a los resultados de los exámenes se encuentra en que el gobierno está preparando suculentos negociados con empresas multinacionales para que entren en la esfera del sistema público de educación. Por eso se lo vio a Macri reunido con el “empresario de la educación” más poderoso del mundo, SunnyVarkey, dueño de más de 130 centros de formación docente en 12 países y de la cadena de colegios privados más grande del mundo. Lo que se ventiló es que hicieron planes para que su empresa, la GEMS Education desembarque en la Argentina para poner en pie un sistema de cursos de formación para docentes. Cursos que tendremos que hacer (¡y pagar!) los docentes en nuestro tiempo “libre???”, y que se instalaría como una suerte de plataforma de  conocimiento para luego aprobar las pruebas estandarizadas que se tomarían a fin de cada año. Pruebas que serán las mismas para todos los lugares del país, desconociendo los distintos contextos sociales y culturales.

La educación al servicio de los empresarios

Como venimos analizando, Macri no sólo trae entre manos aplicar un ajuste económico, sino que pretende un cambio mayor: quiere introducir un conjunto de cambios políticos y culturales que reviertan el “consenso” que se instauró a partir de la Rebelión Popular del 2001. Consenso a favor de la “intervención del estado en el mercado”, de valorización de lo público por sobre lo privado, de la defensa de los derechos sociales, del valor de la educación pública. Y es contra esta legitimidad de la educación pública que quiere avanzar, también, el proyecto educativo del Cambiemos. Así, en de febrero de 2016 el gobierno firmó la “Declaración de Purmamarca” donde, entre otros de sus objetivos se encuentra el de “Desarrollar herramientas e integrar prácticas académicas con conocimiento del trabajo y la producción para reducir la brecha entre la educación y el mundo del trabajo.”[1] Donde la idea de reducir esta brecha no es otra cosa que poner al sistema educativo en función de lo que las empresas (“el mundo del trabajo”) necesiten. Y eso implica, en una parte, reorientar los programas de estudio y los contenidos de enseñanza para que los estudiantes aprendan las cosas que las empresas quieren que sepan. Así, la educación pública se vuelve un engranaje de la formación de la “mano de obra”, en lugar de estar en función de una perspectiva humanista, laica, científica y liberadora.

Hay que rechazar el operativo de evaluación “Aprender 2016”

Desde la Corriente Nacional “Lista Gris Carlos Fuentealba” (integrante de la Multicolor de SUTEBA), llamamos a rechazar el operativo de evaluación porque lo consideramos la punta de lanza de un ataque a la estabilidad y al salario docente.

Recordemos que con la política neoliberal de Menem se acabó el nomenclador salarial nacional (y provocó la fragmentación salarial en jurisdicciones), empezaron las “sumas fijas” con el incentivo docente”, que la Alianza y el kirchnerismo mantuvieron y profundizaron., y se dio el extraordinario surgimiento de escuelas privadas con millonarios subsidios. El ranking de escuelas da lugar a una nueva fragmentación de salarios y subsidios, y a la pérdida de la estabilidad laboral por resultados, como ya viven los docentes en el México de Peña Nieto.

Alertamos también que este operativo no es un operativo aislado: el gobierno va por nuestro sistema de jubilación: la recientemente votada ley de blanqueo para los jubilados plantea en el art 5 la necesidad de “armonizar todos los sistemas jubilatorios”, lo que significaría la perdida de otra importante conquista que es nuestro sistema de jubilación (IPS).

Sin olvidarnos del ataque al salario que significó una paritaria anualizada del 25% frente a tarifazos de más del 200% y una inflación que no va a ser menor al 42%.

Por eso es están importante que nos informemos, debatamos y organicemos para evitar que esto suceda. En primer lugar tenemos que exigir que se realicen las Jornadas Institucionales en las escuelas. En lo que va de gobierno de Cambiemos no se ha hecho ninguna, por la sencilla razón que quieren evitar que se debata amplia y democráticamente este y otros temas. Pero no podemos naturalizar que borren estas instancias que, por más limitadas y defectuosas que sean, son un espacio de reunión, reflexión y también de organización de los docentes.

Por un plan de lucha para derrotar el operativo Aprender, la “armonización” de nuestro sistema jubilatorio y la reapertura de las paritarias.

La CTERA ya ha dicho que está en contra del Operativo y ha pedido su suspensión. Pero no ha dicho que está en contra del contenido sino de la forma de aplicarlo. De ahí que no haya llamado a un Plan de Lucha Nacional, que sería lo que corresponde para semejante ataque. Por eso las organizaciones sindicales combativas ya estamos exigiendo a la CTERA y al SUTEBA un plan de lucha que salga de plenarios de delegados con mandato de escuela, para que seamos lxs docentes los que decidamos, y no la camarilla de Baradel que ha sido cómplice de la precarización de nuestro salario y la escuela pública.

Desde la agrupación docente Fuentealba escribimos este material para aportar a la discusión, a la organización y a la lucha por nuestro salario y jubilación y contra este plan neoliberal de Macri contra la escuela pública. Ayudanos a difundirlo!!

  • Rechacemos de forma activa el “Operativo Aprender 2016”
  • Por la reapertura de la paritaria salarial
  • No a la “armonización” de las jubilaciones
  • Que la CTERA llame un Paro Nacional y un Plan de Lucha en las calles
  • Exijamos la realización de Jornadas Institucionales para debatir
  • Organicemos Asambleas por escuela para votar el rechazo activo
  • Por movilizaciones regionales y provinciales para exigir su no aplicación.

Corriente Nacional “Lista Gris Carlos Fuentealba” – Docentes del Nuevo MAS.


Fuente:https://www.mas.org.ar/?p=10395