Retiran el Nobel de Fisiología y Medicina a Konrad Lorenz

La Universidad de Salzburgo ha retirado de manera póstuma la decisión de galardonar con el prestigioso título de doctor al zoólogo austriaco Konrad Lorenz, Nobel de Fisiología y Medicina, por sus pasado nacionalsocialista.

Konrad Lorenz (1903—1989), padre de la etología, ciencia que estudia el comportamiento de los animales ha sido castigado por su pasado político de manera póstuma.

La universidad cita como motivo de su decisión, la solicitud de Lorenz para ingresar en el Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (NSDAP), donde Lorenz se describe a sí mismo como “un nacional socialista” y afirma que su labor siempre “fue para servir a la idea nacional socialista”.

Según una comisión de investigación, Lorenz ocultó estos datos de su biografía en el momento de recibir el título, por lo que no merece ser el doctor de honor de la universidad. Así pues, una vez más, se demuestra que eres válido o no si estás dentro de la línea de pensamiento impuesto, si te sales de la línea, aunque sea hace muchos años, jamás serás bueno, aunque seas el padre de una ciencia.

“«Homo homini lupus…», el hombre es un lobo para el hombre. ..Tal como la famosa máxima de Heinroth, este aforismo es un understatement. Pues el hombre, cual único factor determinativo de la selección para un desarrollo continuo de su propia especie, no tiene, desgraciadamente, ni mucho menos, una actuación tan inofensiva como el animal rapaz y, comparado con éste, es el más peligroso. La competencia del hombre con el hombre reacciona directamente, como no lo hiciera jamás con anterioridad a ella ningún otro factor biológico, contra «la fuerza eternamente estimulante, curativa», y destruye todos los valores creados más o menos por ésta con un puño tan diabólico e impávido que su tarea se atiene exclusivamente a las consideraciones comerciales, ciegas ante los verdaderos valores.
Todo cuanto es bueno y provechoso para la Humanidad en su conjunto e incluso para el individuo, se está olvidando ya bajo la presión de la competencia entre humanos. Una mayoría abrumadora de los ,hombres contemporáneos valoran solamente lo que sea apropiado y eficaz en la despiadada competencia para aventajar al prójimo. Todo medio utilizable con tal fin parece representar
capciosamente un valor en sí. Aquí cabe definir el yerro aniquilador del utilitarismo como la confusión del medio con el fin.”  De Ocho pecados mortales de la humanidad civilizada, de Konrad Lorenz