Aviación Saudí bombardea hospitales en Yemen

La barbarie saudí prosigue en Yemen, donde los aviones saudíes continúan atacando hospitales.

El domingo, aviones saudíes bombardearon un hospital en la provincia de Saada, en el norte de Yemen.

Según el canal de información árabe Al Mayadin, cazas saudíes bombardearon el hospital de Razah, situado en la provincia de Saada, que pertenece a la organización Médicos Sin Fronteras. Al menos cinco enfermos hospitalizados en dicho centro perdieron la vida y otros diez resultaron heridos.

AFP recogió este mismo número de bajas y confirmó, citando fuentes de MSF, que aviones de la coalición saudí habían atacado este centro médico.

“Condenamos con fuerza este incidente que confirma una pauta preocupante de ataques a servicios médicos esenciales y expresamos nuestra indignación por ello, ya que esto dejará a una población muy frágil sin atención médica durante semanas”, dijo la directora de operaciones de MSF, Raquel Ayora, en una declaración.

En octubre, un ataque aéreo saudí destruyó otro hospital de MSF en Haidan

En diciembre, MSF acusó a la coalición liderada por Arabia Saudí de haber atacado una de sus clínicas móviles en Taiz, causando nueve heridos, incluyendo dos empleados de la organización.

Al día siguiente del ataque al hospital de Saada, otro ataque aéreo de la coalición liderada por Arabia Saudí destruyó un hospital en el distrito de Suadi, en la provincia de Al Baida, en el centro de Yemen, indicó la agencia Saba. Se trató del cuarto hospital atacado por la coalición saudí en Yemen.

Un responsable del distrito confirmó que el ataque aéreo demolió el edificio y causó daños en el área residencial contigua.

Decenas de instalaciones médicas han sido destruidas o dañadas durante el conflicto por los bombardeos saudíes.

Estos ataques a hospitales constituyen crímenes de guerra, según el Derecho Internacional.

Bombas de fragmentación

Human Rights Watch denunció el miércoles que la coalición saudí empleó bombas de fragmentación por primera vez en la capital, Sanaa, el miércoles. El grupo identificó las municiones como de una bomba CBU-58 fabricada en Tennessee (EEUU).

El mismo miércoles, la coalición bombardeó un centro para ciegos, la cámara de comercio, un salón de bodas y una zona residencial en Sanaa.

Más de 6.000 personas, incluyendo 2.800 civiles, han muerto en la guerra provocada por la agresión saudí iniciada en marzo del pasado año, según la ONU. EEUU ha suministrado a la coalición saudí apoyo logístico y de inteligencia y operaciones de revituallamiento aéreo. También ha proporcionado a Arabia Saudí armas valoradas en miles de millones de dólares.

El gobierno del presidente fugitivo Abel Rabbo Mansur Hadi, un títere de Arabia Saudí, decidió expulsar al portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU, Rupert Colville, que había denunciado “el terrible número de civiles muertos” en el conflicto. Más tarde, debido a las duras críticas internacionales, dio marcha atrás en su decisión.

Fuente:http://www.almanar.com.lb/spanish/adetails.php?eid=116741&cid=23&fromval=1&frid=23&seccatid=73&s1=1