Argentina se encuentra en emergencia forestal

Nuestro país se halla en el noveno lugar en el mundo en cuanto a superficie deforestada, a pesar de que existe una Ley de Bosques, todavía no se implementa como debería. Greenpeace actúa fuertemente para que esto sucede. Para concientizar sobre esto trae al país su barco insignia, El Esperanza. Conocé el informe que elaboró sobre la realidad forestal de nuestro país.

La Organizaciòn Greenpeace denuncia que queda en pie solo el 27% de la superficie original de bosques nativos. Para concientizar sobre la importancia de los bosques, la ONG trae a la Argentina su barco más grande, el Esperanza, que estará anclado en Rosario desde el 11 de enero, y luego pasará por Buenos Aires y Mar del Plata.

La situación de nuestro país es alarmante. Sólo quedan 27 millones de hectáreas de bosques nativos. Un informe dado a conocer por Greenpeace, señala que en 2014 el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) advirtió que el 4,3% de la deforestación global ocurre en Argentina y un reciente informe de la FAO ubica a nuestro país en el 9° puesto entre los que más desmontaron durante los últimos 25 años: 7,6 millones de hectáreas (una superficie similar a la de Escocia), a razón de 300.000 hectáreas al año.

Para denunciar esta grave situación, la entidad internacional preparó una gira de activistas que, a bordo del barco más grande de Greenpeace, el Esperanza, estarán en Mar del Plata desde esta semana. La campaña llevará a la tripulación también a Rosario y a Buenos Aires.

Según datos de Greenpeace el 80% de la deforestación se concentra en cuatro provincias del norte: Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa. Las principales causas de la pérdida de bosques son el avance de la frontera agropecuaria (soja y ganadería intensiva) y los incendios.

La sanción de la Ley de Bosques fue un logro sin precedentes en materia ambiental y un ejemplo de la importancia de la participación de la sociedad civil, que presionó al Congreso Nacional mediante un millón y medio de firmas.

A 8 años de su implementación, salvo Buenos Aires todas las provincias realizaron el Ordenamiento Territorial de sus Bosques Nativos. Mediante esos ordenamientos territoriales se prohibió el desmonte en más del 70% de las zonas forestales. Sin embargo, según datos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, desde la aprobación de la Ley hasta fines de 2014 se deforestaron 2.107.208 hectáreas, de las cuales 626.244 correspondían a bosques protegidos.

Actualmente en Argentina la deforestación ilegal no es considerada un delito penal, a diferencia de lo que sucede en varios países de Latinoamérica (Ecuador, Perú, Colombia, Chile, Brasil, Bolivia) y del resto del mundo (Indonesia, España), donde es fuertemente castigada.

Esta situación quedó en evidencia con la reciente condena a 6 meses de prisión en suspenso por “desobediencia a la autoridad” a un empresario salteño por desmontar sin permiso 17.000 hectáreas, incumplir la clausura de la finca y seguir cultivando.

Los bosques nativos concentran más de la mitad de la biodiversidad terrestre del planeta y de ellos obtenemos bienes y servicios indispensables para nuestra supervivencia, como alimentos, maderas y medicinas. Las selvas y los bosques son hogar y sustento de miles de comunidades y juegan un papel fundamental en la regulación climática, el mantenimiento de las fuentes y los caudales de agua y la conservación de los suelos. Son posiblemente nuestro patrimonio natural más importante, pero también el más amenazado y depredado.

Tras 20 años de intensa campaña en defensa de los bosques argentinos, Greenpeace luchará por una estricta implementación de la Ley de Bosques y para que la deforestación ilegal sea considerada como lo que es: un crimen.

La tripulación del Esperanza está formada por activistas de diez nacionalidades diferentes, además de estar al mando del capitán argentino Daniel Rizotti, activista de Greenpeace desde hace 20 años, condenado en 2005 por protestar, con el Rainbow Warrior, otro buque de la organización, contra la guerra en Irak.

El Esperanza es el barco de las grandes batallas ambientales; la primera campaña en la que intervino fue la de Bosques, en 2002. Desde entonces, recorrió varias veces el Artico y la Antártida. En este momento está en tránsito desde Chile donde acompañó el reclamo por una ley que proteja a los Glaciares de la minería.

Fuente:http://elfederal.com.ar/nota/revista/28197/argentina-se-encuentra-en-emergencia-forestal


Ojo al piojo

Greenpeace es de la CIA, y entre todo  el texto de la noticia, que dice grandes verdades, te mechan este párrafo que se refiere a la búsqueda de la internacionalización de los terroritorios glaciares, la Antártida y el Ártico, mediante excusas ecologistas.

El Esperanza es el barco de las grandes batallas ambientales; la primera campaña en la que intervino fue la de Bosques, en 2002. Desde entonces, recorrió varias veces el Artico y la Antártida. En este momento está en tránsito desde Chile donde acompañó el reclamo por una ley que proteja a los Glaciares de la minería.