Beirut-París: Muertos de primera, muertos de segunda

El pasado jueves, 43 libaneses perdieron la vida en un atentado en el Suburbio del Sur de Beirut en un doble atentado del EI. El atentado no fue muy diferente de los ocurridos un día después en París. Las víctimas fueron elegidas al azar en una zona urbana donde la vida discurría con normalidad.

Al igual que sucedió también en París, un sentimiento de shock y tristeza dominó el pasado fin de semana las calles de Beirut. Los cafés y mercados estaban menos concurridos que habitualmente, señaló el New York Times en un artículo.

Sin embargo, muchos libaneses se quejan del hecho de que mientras París ha recibido una ola de simpatía y atención mundial, similar a la que tuvo lugar después de los ataques del 11-S en Nueva York, Beirut ha sido ignorada tanto por los principales medios occidentales y los principales políticos.

Muchos monumentos en todo el mundo han colocado la bandera francesa y muchos políticos se refirieron a los atentados de París prometiendo defender los “valores comunes”. Facebook ofreció una opción para que los usuarios pudieran superponer la bandera francesa a sus fotos de perfil, un servicio que no se ofreció para la bandera libanesa.

El viernes, la red social activó Safety Check, un instrumento normalmente reservado para los desastres naturales que permite a las personas alertar a los familiares o amigos que están a salvo. Ese servivio no se activó el día antes para Beirut.

“Cuando mi gente murió, ningún país se molestó en colocar la bandera libanesa en sus edificios”, escribió Elie Fares, un médico libanés, en su blog. “Cuando mi gente murió, ellos no mostraron pesar ni lamento. Su muerte fue un hecho irrelevante dentro del ciclo de noticias mundial, algo que también ocurre en otras partes del mundo”.

La conclusión de los comentaristas libaneses es que las vidas árabes importan menos. Las decenas de miles de muertos en Siria, algunos de ellos debido a las armas occidentales que han acabado en manos de los terroristas, o los millones de muertos en Iraq tras la invasión de EEUU y el periodo de guerra contra el EI que ha seguido no merecen ninguna atención y mucho menos los homenajes que se ofrecen cuando las víctimas son occidentales.

La ignorancia de muchos políticos occidentales sobre la región queda ejemplificada en las declaraciones de Jeb Bush, candidato republicano a la Casa Blanca, que afirmó durante un discurso: “Si tú eres cristiano, ya sea en el Líbano, Iraq o Siria, vas a ser decapitado”. Eso era algo novedoso para los cristianos libaneses, que ostentan un gran poder político.

“Lo que ocurrió en París la pasada noche ha ocurrido diariamente en Siria durante cinco años”, dijo Nour Kabbach, que huyó de Alepo hace años y trabaja ahora en la ayuda humanitaria en Beirut, al Times. “Todo eso sin una simpatía global por las pérdidas inocentes, sin una cobertura especial cada minuto y sin el apoyo de todos los líderes mundiales”, escribió en Facebook. “Ahora pregúntate como explicarás a tu hijo qué un ataque en otra ciudad linda como la tuya recibe toda la atención mundial y en la tuya eso no se produce”.

Fuente: http://www.almanar.com.lb/spanish/adetails.php?fromval=1&cid=23&frid=23&eid=112209