Compilado Noticias De Siria

Autoridades israelíes apuestan por desintegración de Siria

El exministro del interior del régimen israelí, Gideon Saar

El exministro del interior del régimen israelí Gideon Saar, ha señalado que la desintegración de Siria es la única solución para la crisis del país árabe.

El posible candidato de Likud -partido del premier Benyamin Netanyahu- para las elecciones primarias, ha llegado a la referida conclusión en una investigación que ha llevado a cabo con la colaboración del general retirado del ejército israelí, Gabi Siboni, ha informado este sábado la cadena iraní en lengua árabe Al-Alam.

El exministro israelí ha precisado que la desintegración de Siria proveerá los intereses de varios países regionales e internacionales, sobre todo EE.UU., sus aliados europeos, Jordania y el régimen de Israel.

El estudio realizado por Saar muestra los proyectos y puntos de vista que tienen los dirigentes actuales y futuros del régimen israelí sobre Siria, país que desde hace más de cuatro años es escenario de violentas acciones terroristas.

El exministro del interior del régimen israelí, Gideon Saar (izquierda), y el premier israelí, Benyamin Netanyahu.

De hecho, la investigación del exministro del interior israelí busca fortalecer la idea de que una solución para la crisis de Siria debe pasar por alto la existencia de un gobierno soberano en el futuro de la nación árabe.

En reiteradas ocasiones, Siria ha denunciado el apoyo que brinda el régimen de Tel Aviv a los grupos terroristas que operan en el territorio sirio y cometen diversos crímenes de lesa humanidad.

El presidente sirio, Bashar al-Asad, recalcó el pasado mes de agosto que los grupos terroristas en Siria son mercenarios del régimen de Tel Aviv y representan una amenaza mayor que los ataques aéreos israelíes.

En septiembre de 2014, el canal de noticias Vice News difundió un video en el que se veía cómo los soldados israelíes asistían a los terroristas sirios heridos.

Militar israelí ofrece atención médica a un integrante del grupo terrorista Frente Al-Nusra

El diario israelí Haaretz confirmó en enero pasado los informes sobre el amplio apoyo del régimen israelí a los grupos terroristas vinculados a Al-Qaeda en los altos de Golán, la meseta que el régimen de Tel Aviv anexó a los territorios ocupados en 1981.

Asimismo, el apoyo israelí a los terroristas se evidenció una vez más en marzo pasado, cuando la cadena iraní de noticias Press TV, divulgó imágenes al respecto.

Fuente: HispanTv


 

¿Por qué EEUU le prohíbe a Rusia combatir a Daesh en Siria?

Estados Unidos e Israel han expresado su preocupación, por la presencia, cada día más creciente, del Gobierno ruso en defensa activa de la República de Siria.

Apoyo político como miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) junto a las coordinaciones y las continuas reuniones con miembros del Gobierno sirio, como también el sostén y asistencia militar, con decisiones que implican la entrega de material militar: despliegue de modernos sistemas de defensa antiaérea y entrega de material aéreo y blindados donde sobresale el avión Mig 31 y el  potente tanque T-90.

EL CONSTANTE DOBLE RASERO

Esa preocupación de la entidad sionista y su aliado estadounidense, refleja el doble rasero permanente que ha jugado Occidente y sus aliados tanto en Oriente Medio como en el Magreb, léase: Turquía, Arabia Saudí y las monarquías árabes feudales del Golfo Pérsico – pues han sido ellos los principales responsables de los procesos de desestabilización y objetivos de fragmentación de la región. Sea esto en Siria, Irak, Yemen, Baréin, como también la constante agresión contra el pueblo palestino.

Resulta una conducta, a lo menos paradójica, por parte de Washington, formar una Coalición Internacional, supuestamente destinada a destruir a los grupos takfiríes que operan en la zona y se le niegue esa posibilidad a los Gobiernos de Rusia e Irán, que han dado pruebas más que suficientes, que han sido ellos los verdaderos puntales de la lucha contra el terror que se abatió sobre Oriente Medio. Sobre todo la República Islámica de Irán, cuyos esfuerzos de apoyo contra la agresión terrorista han sido reconocidos por los Gobiernos de Siria e Irak.

“¿Por qué los estadounidenses están combatiendo al EIIL – Daesh en árabe –  con sus jets y a los rusos deberían prohibirles eso? Esto no tiene sentido”, cuestionó el enviado sirio ante la Organización de las Naciones Unidas, Bashar al-Yafari, según consignó la Agencia de Noticias Sirias SANA. El enviado sirio consideró la ayuda militar de Rusia al Gobierno de Damasco, como parte de la cooperación de defensa que ha existido desde hace mucho tiempo entre ambas naciones. La Federación Rusa, tras largos años fuera de acción internacional directa, en materia de respaldo a sus aliados, ha comenzado a moverse lentamente hacia el Mediterráneo oriental, teniendo como eje, el apoyo sostenido al gobierno de Siria en su combate a las fuerzas terroristas takfiries y la política de agresión contra el país levantino.

Rusia, en los últimos días, ha enviado a Siria unidades del avanzado sistema de defensa aérea Pantsir-S1 – también conocido como SA-22 – que es considerado uno de los sistemas de defensa antiaérea más modernos del mundo. Diseñado para derribar misiles de crucero, aviones de guerra, helicópteros e incluso drones con un alcance de hasta 800 kilómetros, con gran movilidad y con cañones que se pueden operar automáticamente. Únase a ello la presencia de miembros de las Fuerzas Armadas rusas, que deberán instruir al Ejército Sirio en el uso de estos elementos  y la decisión de ampliar su presencia activa en la Base naval de Tartus y en la decisión de construir una base militar en la región de Latakia.

Los avances en el plano de cooperación y apoyo militar tienen su correlato en las tradicionales relaciones y acuerdos trabajados en la denominada Comisión Intergubernamental ruso-siria, que en mayo del año 2014 ofreció importantes novedades en los sectores económico, financiero y militar, que sustentan los actuales acuerdos. Primero, durante este año 2015 debería quedar concretada la Comisión Económica Euroasiática, que va en la idea de crear una zona de libre comercio con Unión Aduanera cuyos miembros sería Rusia, Bielorrusia y Kazajstán, al cual se incorporaría Siria. En segundo lugar, la Federación Rusa seguirá proporcionando a Siria armamento que esté autorizado por el Consejo de Seguridad y en virtud de los acuerdos firmado entre ambos países – que ha visto su actualización con la decisión de ampliar la base de Tartus y la entrega de aviones de reconocimiento e imágenes satelitales para uso militar. Finalmente, Rusia seguirá financiando los proyectos de reconstrucción de Siria, de tal manera de tener prioridad en materias relacionadas con el paso de gasoductos por su territorio y no tenga que vender dichos derechos a empresas cataríes o saudíes.

Todas ellas decisiones que hacen mover las piezas de presión por parte del gobierno de Obama, presionado por Republicanos, el Lobby Sionista y el Complejo Militar Industrial estadounidense, que planea un nuevo paquete de sanciones contra Rusia y sostener una política de presión a países de Oriente medio para que cierren su espacio aéreo. Contra ese tipo de acciones, países como Irán han autorizado a aviones provenientes de Rusia con ayuda humanitaria al pueblo de Siria, a sobrevolar su territorio dando pruebas concretas que tanto Moscú como Irán no abandonarán a la sociedad siria a manos del terrorismo. Esas son acciones concretas, efectivas y que muestran quienes son los que efectivamente están por combatir al terrorismo y quienes por usarlos como herramientas de presión, para conseguir sus fines geoestratégicos.

Rusia está empeñada en ampliar su apoyo a Siria, en el marco del gran peligro que representa para los propios intereses de la Federación Rusa, la presencia y desarrollo de grupos takfiries, considerados por Moscú como una amenaza a su seguridad nacional. Ello en el sentido que de Siria e Irak, esos grupos pueden ampliar sus bases de operaciones en territorio ruso, considerando en ello la fuerte presencia de terroristas chechenos en las filas de Daesh. Unido a la conformación de una brigada internacional, que bajo el auspicio turco anunció que trabajaría por retomar la Península de Crimea con base en la ciudad ucraniana de Jerson, donde ya se encuentra un autoproclamado gobierno provisional de Crimea en el exilio, con voluntarios provenientes de la propia Ucrania, Chechecia, Uzbekistán, Azerbaiyán y de la región georgiana de Meskhetia – junto a grupos Tártaros.

La presidenta del Consejo de la Federación del Parlamento ruso, Valentina Matvienko, ha resaltado que ha sido Siria el país que ha ofrecido una contribución significativa en la batalla real contra el terrorismo. Esto, porque que las acciones de la denominada Coalición Internacional liderada por Washington ha resultado un fracaso y que en esa realidad “Siria recibirá el apoyo continuo de Rusia, pues acciones de los grupos terroristas que operan en siria como Daesh y el Frente Al-Nusra constituyen una amenaza seria para la paz y la seguridad en gran parte del mundo”.

En declaraciones efectuadas por la cancillería Rusa, la portavoz de este organismo María Zarajova señaló que “Rusia continuará con su apoyo militar a Siria en la lucha que libra contra los grupos terroristas como Daesh. Nunca hemos ocultado que estemos proporcionando asistencia militar a las autoridades sirias con el objetivo de combatir al terrorismo” respondiendo así a las inquietudes expresadas por Washington respecto a una posible intervención rusa en la agresión sufrida por la República de Siria que Moscú nunca ha ocultado que esté proporcionando asistencia militar a Siria, consignado además, que la crisis migratoria es provocada por la política destructiva de los Estados Unidos y de otros países de Oriente Medio, tanto en Irak como en Siria.

ALIANZA ESTRATÉGICA

La decisión rusa se enmarca en las tradicionales relaciones políticas, militares y comerciales que ha tenido con Siria, instituidas desde el año 1944 cuando establecieron relaciones diplomáticas. Este estrecho contacto se intensificó bajo el gobierno de Hafez al-Asad y posteriormente con Bashar al-Asad, su hijo. Relaciones que incluso ha permitido la ocupación de instalaciones en el puerto de Tartus – situado 30 kilómetros al norte de El Líbano – desde el año 1971. Complejo militar aún modesto, con unos cuantos cientos de personal civil y militar, pero que tiene un enorme significado logístico y simbólico, pues representa la única Base naval rusa fuera de su territorio.

Siria representa un aliado estratégico de Rusia en Medio Oriente y ha sido así desde fines de los sesenta del siglo XX, representando un claro contrapeso al poder israelí en la zona. En la década de los 80, en el ocaso de la Ex Unión Soviética, Moscú y Damasco firmaron un acuerdo de amplia cooperación en el ámbito militar, justo en momentos que asesores militares rusos fueron expulsados de Egipto, tras la firma de los acuerdos de paz entre Egipto e Israel, que significó también la salida de las Bases de Alejandría y Mersa Matruh.

Los acuerdos entre Siria y la ex URSSS contemplaban el suministro de armamento destinado a mantener el equilibrio estratégico con Israel, que contaba con el apoyo irrestricto de Estados Unidos. Diez mil asesores militares, técnicos y mano de obra calificada rusa trabajaban en Siria en la construcción de grandes obras civiles. Tras el derrumbe de la URSS, Siria perdió un valioso apoyo, que sólo vino a recobrar todo su esplendor cuando Vladimir Putin asume el poder en Rusia a partir del año 1999 recuperando los lazos comerciales, diplomáticos y militares con el  objetivo de volver a situarlo en el mapa de Oriente Medio. Desde ese momento, los programas de desarrollo hidrocarburífero, industriales y militares tendrán un desarrollo sostenido.

En ese marco, la Base de Tartus tiene un indudable fin logístico, que permite mantener la flota rusa que opera en el Mar Mediterráneo, constituyéndose, igualmente, en una alternativa en los mese de invierno a los buques de la Flota del Mar Negro, que tiene su centro en la península de Crimea. El año 2009 Tartus tuvo su primera modificación, para servir de albergue a los Buques de propulsión nuclear, constituyéndose en una vía de fácil desplazamiento tanto al Mar Rojo a través del Canal de Suez como al océano Atlántico usando el mar Mediterráneo a través del Estrecho de Gibraltar.

Sumemos a ello el papel de reabastecimiento de la Flota Rusa, prolongando el despliegue tanto en el Mediterráneo como su retorno a Crimea. Estrictamente, Tartus no constituye una Base Naval de las características logísticas, materiales, operativas y en número de efectivos, de las que posee Estados Unidos en Nápoles – base de la VI Flota del Mediterráneo – o aquella situada en Baréin como base de la V Flota del Golfo Pérsico- Tartus lo que posee es un innegable potencial, tanto por su estratégica localización en el Levante Mediterráneo como los firmes acuerdos alcanzados con Siria.

En virtud de los recientes acuerdos firmados entre los gobiernos de Damasco y Moscú Tartus tendrá un nuevo proceso de ampliación de sus instalaciones, un aumento de la dotación de militares enclavados en la zona e incluso la posibilidad de construir una segunda base en la zona de Latakia, en concordancia con la creación de una Comisión Militar Ruso-Siria, destinada a enfrentar la amenaza de los grupos terroristas, que agreden desde el año 2011 a Siria. Tal acuerdo ha significado, en lo inmediato, la concreción de la entrega de aviones Mig 31 –Caza de Interceptación Aérea y escolta de bombarderos – de una compra gestionada el 2007 – sistemas de misiles, aprovisionamiento militar y el valioso apoyo logístico derivado del uso de imágenes satelitales, que han ido cambiado el teatro de operaciones a favor del ejército sirio.

Junto a ello, Siria ha tenido que hacer frente a las andanzas de una Coalición Internacional liderada por Estados unidos junto a Turquía, Jordania, las reaccionarias monarquías del Golfo Pérsico y la participación de la entidad sionista, que bajo la excusa de enfrentar a Daesh, se han dedicado, mediante sus operaciones de bombardeo a destruir la infraestructura económica e industrial siria, junto al robo descarado de sus riquezas hidrocarburíferas por parte de las bandas terroristas, que las venden en los mismos países que se supone deben atacar y destruir a Daesh.

El Representante Permanente de Rusia ante las Naciones Unidas, Vitaly Churkin, sostuvo en el seno de las Naciones Unidas que “esos ataques aéreos llevados a cabo por la denominada Coalición Internacional en Siria, no perjudican las capacidades de la organización terrorista de Daesh y van en contra del Derecho Internacional. Lo que está haciendo nuestros socios occidentales en Siria se considera una grave violación del derecho internacional, ya que justifican sus pasos con el artículo no. 51 de la Carta de las Naciones Unidas en relación con el” derecho a la autodefensa”, pero están bombardeando al territorio de un Estado soberano sin la aprobación del Gobierno correspondiente. Las actividades estadounidenses en Siria plantean grandes interrogantes desde el punto de vista legal en el momento en que Rusia proporcione su asistencia al Gobierno sirio respetando plenamente el derecho internacional”.

A la par de estas declaraciones, el apoyo ruso se ha intensificado en el plano militar como también en el político, anunciando a través del embajador Churkin que Rusia presentará una propuesta, para formar una coalición internacional para combatir las organizaciones terroristas tanto en Siria como en Irak, la cual se discutirá en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Decisión que debe discutirse en virtud del fiasco  que representan las operaciones de bombardeo de una Colación internacional, que no ha conseguido ninguno de los supuestos objetivos trazados para destruir Daesh.

RUSIA E IRÁN COMO OBJETIVOS  PRINCIPALES

Tanto el Gobierno de Irak como de Siria han cuestionado la efectividad de dichos bombardeos, que se unen a las críticas en foros internacionales por parte de los gobiernos de Rusia e irán, que cuestiona el proceder de dicha coalición por los daños estructurales que ha generado en las infraestructuras de Siria. Mientras que los bombardeos de la llamada coalición anti-EIIL no han logrado frenar el avance del EIIL – Daesh en árabe – y otros grupos extremistas en Siria, ha sido el Ejército del Gobierno de Damasco el que ha ocasionado grandes pérdidas en las filas de estas bandas extremistas, apoyado por fuerzas de Hezbolá y grupos de voluntarios Chiíes. Labor donde el apoyo iraní ha sido reconocido tanto por el gobierno iraquí como sirio.

250 mil muertos, un millón de heridos, 7.5 millones de desplazados internos y 4 millones de refugiados, principalmente en países vecinos y otras decenas de miles que tratan de llegar a Europa con toda la tragedia de morir ahogados en el mediterráneo o asfixiados en camiones que los transportan ilegalmente como animales. Son cifras escalofriantes, que revelan la magnitud del desastre que occidente y gobiernos de la triada Riad-Tel Aviv-Ankara han catalizado con el objetivo de derrocar a Bashar al-Asad y convertir a Siria en una pieza más del tablero de intereses geopolítico, avanzando en la idea de desintegrar al país, dividirlo en zonas serviles a los intereses de las potencias occidentales y sus títeres regionales, generando así un nuevo mapa donde los objetivos mayores siguen siendo cercar a la República Islámica de Irán e impedir el desarrollo de Rusia hacia el mediterráneo, estrechándolo entre fronteras donde los hechos de Ucrania, las acciones de grupos takfirí en antiguas repúblicas soviéticas y la política de sanciones aplicada contra el gobierno de Putin van encaminadas a debilitar a Rusia.

Para el régimen de Tel Aviv, los Halcones estadounidenses, sus aliados turcos y de la Casa Al Saud, el objetivo de derrocar a Bashar al-Asad, constituye uno de los puntales en el objetivo de un plan destinado a tener libre tránsito aéreo y terrestre, para dominar el área de Oriente Medio y así seguir presionando a Irán, que a pesar de la firma de los acuerdos nucleares con el G5+1 tiene muy claro que el peligro de una agresión contra su país es parte de los intentos generales de dominio de Estados Unidos y sus socios. Y en ese plano, tales objetivos son también parte de una trama donde otro de los blancos es Rusia. Esto, pues una eventual caída de Siria dejaría a Moscú sin acceso al Mediterráneo.

Este apoyo sostenido de Rusia a la sociedad Siria – sin olvidar en ello los tremendos esfuerzos que la república islámica de Irán ha desplegado en apoyar la posibilidad de la paz en la región, así reconocido por la propia ONU y los gobiernos de Irak y Siria –  se entiende en la lógica de enfrentar esos afanes de dominio, en todos los planos, sin temor y avalados por lo que el propio derecho internacional permite en aras de defender un gobierno legítimo, agredido por fuerzas externas sindicadas como terroristas.

El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, el pasado lunes 31 de agosto en un encuentro celebrado en Moscú junto  miembros de la oposición Siria ha pedido el fin de las demandas “irreales e ilógicas” que insisten en la dimisión del presidente sirio, Bashar al-Asad. “Si como condición previa para la lucha contra el terrorismo, eliminamos de la ecuación esta demanda todo impracticable y contraproducente… podemos trabajar de manera efectiva. Una de las condiciones clave para resolver la crisis es la unidad de amplios sectores de la oposición siria sobre la plataforma constructiva del diálogo con el gobierno,  que debe incluir los principales asuntos pendientes” declaró Lavrov quien reiteró el apoyo a la soberanía y unidad de Siria.

Rusia ha sido uno de los aliados más firmes de Siria en todo aquello que ha significado bloquear los intentos del Consejo de Seguridad, impulsado por Washington, París y Londres – de imponer algún tipo de bloqueo aéreo – una zona de exclusión área y área de protección de civiles – que sirvieron de escusa para impulsar una intervención directa de la OTAN y fuerzas militares extranjeras que terminaron derrumbado el gobierno del ejecutado Muamar Gadafi y generando el actual estado de caso que vive el país norafricano. Irán, por su parte ha dado a conocer en todos los foros internacionales su decisión inquebrantable de apoyar política y militarmente a Siria, en una postura firme y convencida, que sólo una solución política puede cambiar la actual situación, como señaló el Presidente de la Asamblea Consultiva islámica de Irán – Mayles – Alí Lariyan. A mediados de agosto el canciller Iraní Mohamad Yavad Zarif, se reunió con su homólogo ruso, Serguei Lavrov, durante su visita oficial a Moscú, capital de Rusia. En dicho encuentro, ambas partes coincidieron en negociar para alcanzar un acuerdo de paz en Siria, fuera de cualquier intervención militar y en la necesidad de restar cualquier tipo de apoyo a las bandas terroristas.

El aumento de la presencia rusa en Siria permite asegurar al Gobierno sirio que el Kremlin no abandonará a su aliado. Tanto Rusia como Irán han reiterado, en múltiples ocasiones, que no abandonarán a Siria y apoyarán a esta nación árabe hasta que consiga expulsar a todos los terroristas de su territorio. Y ello no implica que deban sumarse a una Coalición Internacional de la cual el líder religioso iraní el Ayatolá Seyed Ali  Jamenei consideró  “un privilegio la ausencia de nuestro país de dicha Coalición, a pesar de la solicitud occidental pues Washington lo que busca con ella es aumentar su presencia militar en Oriente Medio”. Tanto Rusia como Irán tienen claridad que la agresión a Siria es una agresión contra sus respectivos países y ello implica una defensa justa y necesaria. El pueblo Sirio no está solo.

Fuente: HispanTv


OSDH: 75 mercenarios entrenados por EEUU llegan a Siria

Opositores armados realizan una exhibición militar en un campamento en Quta, cerca de Damasco, capital de Siria.

Decenas de los elementos entrenados por EE.UU. han entrado en Siria so pretexto de combatir el grupo takfirí EIIL (Daesh, en árabe).

“Unos 75 rebeldes sirios han llegado al norte de Siria procedentes de Turquía para luchar contra Daesh”,  ha informado este domingo, Rami Abdel Rahman, el director del opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Además ha indicado que los milicianos de la llamada División 30 cruzaron a territorio sirio desde Turquía por el paso fronterizo de Bab al-Salama, con 12 vehículos todoterreno equipados con ametralladoras y llegaron entre la noche del viernes y la mañana del sábado y se situaron en el norte de la provincia de Alepo.

Ellos han recibido los vehículos en la localidad turca de Kilis, pero recibieron sus armas en el paso fronterizo de Bab al-Salama, ha detallado.

El alto responsable de OSDH ha agregado que los denominados rebeldes moderados fueron entrenados en un campamento militar en las inmediaciones de Ankara, la capital de Turquía, por instructores estadounidenses, británicos y turcos.

Esta semana, el responsable del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) en Oriente Medio, el general Lloyd Austin aseguró que solo “cuatro o cinco” soldados entrenados por EE.UU. seguían la lucha en Siria.

El pasado jueves, un alto responsable estadounidense de Defensa afirmó a la publicación estadounidense The Wall Street Journal, bajo condición de anonimato, que Washington está considerando un cambio fundamental en su fracasado programa de entrenamiento de milicianos para Siria y buscando alternativas para evitar que el plan colapse por completo.

Los miembros del autodenominado Ejército Libre Sirio (ELS) participan en un entrenamiento militar en el noroeste de la ciudad siria de Alepo.

A mediados de febrero, Estados Unidos y Turquía llegaron a un acuerdo para entrenar y equipar en suelo turco a miembros de la llamada “oposición moderada” de Siria, término con el que ellos justifican su apoyo a estos terroristas.

Casi la mitad de los combatientes entrenados por EE.UU. en Turquía—54, según cifras oficiales— han perdido la vida, han sido secuestrados o están en paradero desconocido, admitieron fuentes del Pentágono.

En este sentido, la revista estadounidense Foreign Policy denunció en un artículo que los elementos formados en los centros de entrenamiento establecidos por Estados Unidos no han representado ninguna amenaza para Daesh.

Fuente: HispanTv


Contribución rusa contra Daesh es ‘contraproducente’, según EEUU

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry (izda.), en Berlín junto a su homólogo alemán, Frank-Walter Steinmeier, 20 de septiembre de 2015.

El apoyo militar ruso a la lucha antiterrorista de Damasco podría atraer a más “extremistas” a Siria, ha sugerido este domingo en Berlín el secretario de Estado estadounidense, John Kerry.

El ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, “y yo hemos coincidido en que el apoyo militar continuado al régimen por Rusia o por cualquier otro país supone el riesgo de la posibilidad de atraer a más extremistas y de atrincherar a Al-Asad, y obstaculiza el camino hacia una solución”, ha dicho Kerry.

Washington ha reaccionado en las últimas semanas con viva preocupación ante los insistentes rumores de un incremento de la presencia militar rusa en Siria. El viernes, el portavoz de la Presidencia de Rusia hizo saber que Moscú considerará enviar tropas de combate en caso de que Damasco lo solicite.

Sin embargo, el Kremlin ha recordado que la presencia rusa en Siria no es nueva y sostiene que obedece a la provisión de armamento para el Ejército sirio, así como al mantenimiento de su base militar en la ciudad costera de Tartús.

Esta última explicación es la que considera justa el analista estadounidense Michael Maloof, antiguo funcionario del Departamento de Defensa de EE.UU. que recordó el domingo, en una entrevista con la cadena iraní en lengua inglesa Press TV que Tartús supone para Moscú el acceso al mar Mediterráneo.

Deberíamos estar trabajando con los rusos y con el Gobierno sirio para derrotar a (la banda terrorista) EIIL (Daesh, en árabe), pero tenemos unos líderes tan indecisos que da lástima, declaró el domingo el analista estadounidense Michael Maloof.

En opinión de Maloof, los rusos “tienen una razón geoestratégica para estar en Siria, aparte de proteger a Al-Asad, y es su acceso al Mediterráneo”. El analista recordó que los acuerdos de Defensa entre Damasco y Moscú tienen un historial de años.

Integrantes del grupo takfirí EIIL (Daesh, en árabe) en la ciudad de Tel Abyad, en el noroeste de Siria.

Por otra parte, el analista criticó el desarrollo por el Pentágono de nuevas estrategias para la eventualidad de una guerra contra Rusia: “deberíamos estar trabajando con los rusos y con el Gobierno sirio para derrotar a (la banda terrorista) EIIL (Daesh, en árabe), pero tenemos unos líderes tan indecisos que da lástima”, dijo.

Lo que están haciendo los rusos es poner de manifiesto un vacío militar, ahí donde los EE.UU. hubieran debido participar activamente, y de hecho debieran estar cooperando con los rusos, así como con los iraníes, porque en la región todo el mundo está amenazado (por Daesh), recalcó Maloof.

“Lo que están haciendo los rusos es poner de manifiesto un vacío militar, ahí donde los EE.UU. hubieran debido participar activamente, y de hecho debieran estar cooperando con los rusos, así como con los iraníes, porque en la región todo el mundo está amenazado (por Daesh)”, añadió Maloof

Además, el antiguo funcionario del Pentágono señaló que la posición de Turquía es “extremadamente decepcionante”, y que su participación frente a la banda takfirí no es “viable”

La colaboración con Daesh de Ankara, miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), es denunciada por numerosos observadores. Igualmente han apoyado y apoyan a grupos terroristas que operan en Siria e Irak Estados Unidos y otros de sus aliados en la región, como Arabia Saudí y Catar.

La crisis siria, iniciada en marzo de 2011, ha causado ya más de 240.000 muertes, de acuerdo con el opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), con sede en Londres y ha provocado además el desplazamiento de varios millones de personas.

Fuente: HispanTv


Siria agradece apoyo ruso y crítica a la coalición anti-EIIL

Tanque ruso tipo T-90, suministrado al Ejército sirio.

El apoyo militar ruso a Siria ha reforzado las capacidades militares sirias en su lucha contra Daesh, afirmó el vicecanciller sirio, Faisal al-Miqdad.

“Rusia está ayudando a Siria y este apoyo es la principal fuente de (suministro de)  armas de nuestro Ejército”, subrayó el diplomático sirio en una entrevista concedida el domingo a la agencia oficial japonesa Kyodo.

“Rusia está ayudando a Siria y este apoyo es la principal fuente de (suministro de)  armas de nuestro Ejército”, dijo el vicecanciller sirio, Faisal al-Miqdad.

Según el alto funcionario de la Cancillería siria, la contribución rusa “ha aumentado las capacidades” militares de Siria, lo que facilitará “definitivamente el avance del Ejército sirio en los conflictos contra los terroristas”.

Siria actualmente utiliza armamentos suministrados por Moscú y no vacilará ni un segundo en pedir el despliegue de tropas rusas en su territorio en el futuro, remarcó.

En sus declaraciones también hizo mención a la campaña de ataques aéreos que realiza en Siria la llamada coalición anti-EIIL (Daesh, en árabe), liderada por EE.UU., desde septiembre del año pasado.

Para Miqdad, estos bombardeos “no fueron eficaces” y tampoco consiguieron “resultados” positivos.

Cazas de la llamada coalición anti-EIIL, liderada por Washington.

Daesh “ha crecido en Siria e Irak, pese a la llamada guerra estadounidense contra el terrorismo”, denunció.

La cooperación entre Moscú y Damasco se ha incrementado considerablemente con la construcción de una base militar rusa en Siria, y el despliegue de sistemas antiaéreos y tanques rusos en dicho país.

Washington ha reaccionado en las últimas semanas expresando gran preocupación ante los insistentes rumores de un incremento de la presencia militar rusa en Siria. El viernes, el portavoz de la Presidencia de Rusia aseguró que Moscú consideraría enviar tropas de combate si Damasco lo solicita.

El Kremlin recuerda que la presencia rusa en Siria no es una novedad y sostiene que obedece a la necesidad de suministrar armamento al Ejército sirio, así como al mantenimiento de su base militar en la ciudad costera de Tartús.

El Ejército sirio lucha desde 2001 contra la violencia en Siria provocada por grupos terroristas, en particular Daesh, que reciben apoyo desde el exterior: hasta ahora han muerto más de 240 000 personas y varios millones han huido de sus hogares.

Fuente: HispanTv


Rusia ya tiene 1 700 soldados en su base en el este de Siria

Personal militar de Rusia.

El Ejército de Rusia aumentó a 1 700 el número de soldados en su base en la ciudad siria de Tartus, situada a 160 km al noroeste de la capital, Damasco.

El diario ruso Kommersant, que cita a un militar ruso que desea permanecer en el anonimato, explica que el personal ruso de la base logística en Tartus ha pasado, de contar con unos cuantos técnicos en 2011, a más de 1 700 soldados en la actualidad, informa este lunes la agencia rusa de noticias Sputnik.

“Se encargan de habilitar y proteger la instalación, además de modernizar el muelle”,  afirma este militar que, después de tres meses en Siria, espera la rotación.

“Se encargan de habilitar y proteger la instalación, además de modernizar el muelle”, afirma el militar ruso.

Por su parte, una fuente del Estado Mayor General confirmó que Rusia tiene un plan para modernizar la base de Tartus, pero negó que esto tenga relación alguna con “los preparativos de una intervención militar”.

Simplemente se trata de que la base “pueda recibir de forma simultánea navíos de primera clase (destructor) y los de segunda (buque de desembarco) que forman parte de la escuadra rusa en el Mediterráneo”, añade.

Un caza Sukhoi Su-30, de fabricación rusa.

Ya en agosto de 2010, el entonces comandante de la Armada rusa, Vladímir Visotski, anunció que la base de Tartus sería capaz de acoger, después de 2012, buques pesados, en particular, cruceros y portaviones, pero la guerra en Siria retrasó estos planes varios años.

En los recientes días ha habido varios informes sobre el aumento de la presencia de Rusia en Siria. Moscú ha confirmado el despliegue de militares rusos en el territorio sirioha advertido a Washington de posibles “incidentes no deseados”, si EE.UU. no se coordina con Rusia en la lucha contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe).

Washington manifestó su inquietud por la creciente presencia militar rusa en Siria, a lo que el Kremlin respondió que nunca ha ocultado su asistencia militar a las autoridades sirias en la lucha antiterrorista

A su vez, la presencia de rusos en Siria  preocupa de especial forma a las autoridades israelíes, ya que eso podría limitar drásticamente la capacidad operacional de los aviones de guerra israelíes en el territorio sirio, imposibilitando que el régimen de Tel Aviv siga efectuando ataques contra posiciones del Ejército sirio como estaba siendo su tónica.

Tanques T-90 del Ejército de Rusia.

Tanto Rusia como Irán han declarado en múltiples ocasiones que apoyarán a Siria hasta que esta nación árabe expulse a todos los terroristas de su territorio.

Fuente: HispanTv