Música: Multinacional – Mero

A tu casa viene de afuera una plaga de empresas
Para arrebatar la riqueza que pueda tener
Y te van a pagar una suma que nuble tu juicio
Para que lo que sea en tu perjuicio no llegues a ver

Así pierde soberanía toda cultura
Que no entiende nada de usura ni de poder
Con su primermundista visión de la tierra que pisan
Colonizan tu filosofía a cambio de papel

Excitados y embarradote en su lodo
Convencidos que así es cómo debe ser
Etiquetan con un precio a casi todo
Casi no hay algo que no puedan vender

Multinacional, multinacional
Múltiples maneras de robar
Multinacional, multinacional
Múltiples maneras de saquear

Pareciera que traen abundancia brindando trabajo
Pero arrancan de cuajo recursos que no volverán
Mientras por tu tarea te pagan monedas fugaces
Ellos hacen fortunas que al fin hacia fuera enviarán

Excitados y embarradote en su lodo
Convencidos que así es cómo debe ser
Etiquetan con un precio a casi todo
Casi no hay algo que no puedan vender

Estribillo

Ellos localizaron tu débil talón de Aquiles
Que te puede el confort que te brinda la modernidad
Y te dan calidad en servicios y bienes por miles
Pero sin el honor ya tu vida perdió calidad
Porque vienen a violar
La ley de tu hogar
Vienen a libar
De tu yugular

Comentario del autor:

Las transnacionales o multinacionales, son poderosos grupos corporativos que actúan en pos de un solo objetivo: Obtener ganancias. Todas sus acciones son ejecutadas bajo la premisa del crecimiento, y si una idea no es beneficiosa a nivel monetario no se hace, si no tiene que ver con un fin rentable no tiene importancia.

Aunque muchas de las personas que se desempeñan en estas compañías son personas con un aparente sentido de profunda moral y manifiestan amar a sus familias y amigos, aún así, se manejan sin estos valores dentro de las decisiones corporativas que toman.
Todo tiene que ver con un fuerte impulso mental que les ordena ganar dinero.
Están presos de esa idea, enriquecerse, obtener poder económico. El dinero les nutre el sentido de autoestima, son adictos a ganarlo ya que en cada nueva conquista, su sentido de importancia crece junto con su capacidad adquisitiva. Se sienten más por tener más, y de esta manera, no pueden detenerse, no pueden dejar de crecer.

Obviamente bajo semejante enajenación, habitualmente no son gente feliz, solo son personas financieramente poderosas. Sus mentes están identificadas con la imagen del empresario ganador que les devuelve el espejo y la sociedad. Pero como saben que no son más que personas de carne y hueso, saben que todo es una pantomima, y la consciencia no deja de hacer su trabajo, gritando desde el fondo, denunciando la incoherencia de lo que hacen.

Ellos tienen técnicas para adormecer esa voz, técnicas vinculadas con el placer, la ostentación y declamación de sus logros para el asombro ajeno. También recurren a ejercer la filantropía, la cual nunca está a la altura del daño que causan. Creen que esa falta de escrúpulos es lo que se debe tener si se quiere ser un ganador, lo consideran parte del paquete necesario para poder triunfar.

Para su mentalidad, los seres conscientes, son débiles, incapaces, temerosos, o inútilmente culposos, y es por eso que no están en capacidad de tener lo que ellos tienen.

Lo que estos ejecutivos no comprenden, es que no son ese personaje que interpretan, no comprenden que ellos son la vida misma, ellos son parte de la gran familia que conformamos junto con todo el planeta, no comprenden que están invitados al amor al igual que cualquiera, no comprenden que pensar en los demás es pensar un uno mismo, que hacer el bien, es hacerse bien, que el tener no hace a nadie más importante, porque tener es una idea falsa, es una ilusión socialmente establecida, es parte de un estado de locura aceptado colectivamente. No desean comprender la verdad, porque el temeroso ego que les posee, el cual es una ilusión, detesta entender la verdad.

La Tierra es un sistema, y como tal debe funcionar armónicamente, en equilibrio con todas las formas de vida. Atentar contra eso es atentar contra los propios deseos de bienestar.

Si usted es empresario o empresaria, y está consciente de esto, sólo le deseo que se reconcilie con la vida, que su consciencia le provea la guía para hacer lo correcto, para considerar a su prójimo, humanos y demás seres vivos, como una parte de lo que usted es. Porque esa es la verdad, usted no es todo eso que está acumulando, no necesita ningún elemento que añadir a su existencia para sentirse mejor, usted simplemente es un soplo de vida, y el verdadero poder que esa condición posee, es el de transformar aquello que está a nuestro alcance para también volvernos una fuente de vida.